El juicio político continúa su camino

No mercy, el juicio político contra Donald Trump comenzará el próximo martes sin que el Republicano haya tenido tiempo material para preparar su defensa legal, con muchas posibilidades de que un número suficiente de senadores Republicanos voten a favor

A pesar de que Donald Trump ya no es presidente desde el pasado 20 de enero, parece que su presidencia le va a perseguir por largo tiempo, después de que la Cámara de Representantes haya activado el mecanismo de impeachment.

El juicio político, en el cual se acusa a Donald Trump de incitación a la insurrección, cuando después de arengar a sus fieles, sus huestes arrasaron el Capitolio, pasa ahora al Senado, donde republicanos y demócratas están empatados.

El desempate lo podría resolver la vicepresidenta Kamala Harris, que además es la presidenta del Senado, pero para que el impeachment salga adelante necesita a 2/3 del senado, con lo que 17 senadores republicanos tendrían que «cambiar de chaqueta».

Dos veces en un mismo mandato

Donald Trump va a pasar a los anales de la presidencia de Estados Unidos en haber sido por dos veces a un juicio político; la primera vez fue por conspirar con el gobierno de Ucrania para desprestigiar a Joe Biden.

En aquella ocasión, debido a que el Partido Republicano tenía mayoría en el Senado la iniciativa no prosperó, pero ahora las tornas han cambiado, ya que los acólitos de Joe Biden tienen la mayoría en las dos cámaras.

Y se ha producido un cambio significativo desde que el líder Republicano Mitch McConell ha repudiado el comportamiento de Trump por el asalto al Capitolio, puede que conseguir 17 senadores Republicanos que voten a favor es posible.

Una pérdida de tiempo

Es lo que alegan muchos senadores Republicanos que piensan que una vez que Trump ha dejado la política, al menos por ahora, ya no tiene ningún sentido continuar con la persecución.

Sin embargo, si Trump fuese condenado quedaría inhabilitado para cargo público y no podría presentarse como candidato a la presidencia en el 2024 y así se evitarían, en caso de que ganase, cuatros más de mentiras y verdades alternativas.

También desde las filas republicanas, su líder en el Senado, Mitch McConnell pide más tiempo para que Trump pueda preparar su defensa.

Es el primer «peso pesado» del partido que fundase Abraham Lincoln que admite que fue Trump el que incito a sus seguidores a asaltar el Capitolio e inclusive podría estar a favor de que se le sancione por ello.

Cámara de representantes: un paseo militar

El pasado 13 de enero, y resulto como un mero trámite, el Congreso de Estados Unidos aprobó, con la cómoda mayoría que tienen los Demócratas, la presentación de un juicio político, una semana después del asalto al Capitolio.

La ocupación del Capitolio por hordas trumpistas enfervorecidas se saldó con cinco muertos, siendo uno de ellos un policía que estaba de servicio ese día.

Fue el propio Trump el que los animó a acudir a la explanada del Capitolio y protestar, aunque finalmente la situación se desmandó y una turba se llevó por delante el precario dispositivo de seguridad que había ese día.

Inclusive, aunque la mayoría Demócrata aplicó el «rodillo», también logró la connivencia de 10 congresistas Republicanos para juzgar a Donald Trump, por lo cual algo se está moviendo entre los legisladores Republicanos.

Quien decide es el Senado

Aunque el proceso de impeachment se inicia en el Congreso, es finalmente el Senado donde se vota el juicio político y el que decide con su situación si se sanciona al presidente o no.

Para ello son necesarios 67 votos afirmativos, teniendo cada formación política 50 curules y para un desempate sería suficiente que Kamala Harris, a la sazón vicepresidenta y presidenta del Senado, inclinase la balanza al campo Demócrata.

Si embargo, para sacar adelante el juicio político es necesario obtener una mayoría de 2/3 de la cámara, por lo que los Demócratas necesitan 17 votos del Grand Old Party, aunque puede que no sea tan difícil una vez que han dejado «caer» a Trump.

No hay tregua

Finalmente, será el próximo lunes cuando el juicio político se presente ante el Senado, y eso a pesar de que los Republicanos habían pedido que se diese tiempo a Trump para organizar su defensa legal.

Ha sido el propio líder de la mayoría del Congreso, del Partido Demócrata, el que ha informado que la presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, ya ha enviado el documento a la Cámara Alta y ahora el Senado tiene que proseguir el procedimiento.

El juicio tendrá que iniciarse a las 13:00 del día posterior a que se reciba el documento del juicio político en el Senado, esto es, el martes a más tardar.

Sin embargo, Demócratas y Republicanos están negociando de qué manera y con qué plazos se va a celebrar el juicio, por lo que todavía existen muchas «lagunas» sobre el desarrollo del proceso.

Solapamientos

El Senado va a tener que compatibilizar el juicio político con el nombramiento de los miembros del gabinete de Joe Biden, y es posible que el primero afecte al ritmo de los nombramientos.

De cualquier modo, lo que están negociando ambos partidos es en dar un tiempo extra, al comienzo del juicio, para que Trump pueda organizar su defensa legal, habiendo inclusive senadores Demócratas que estarían a favor.

Inclusive, si se lee «entre líneas» el sentido de las declaraciones de Mitch McConell, se puede percibir que el Republicano culpa a Trump y a otros legisladores Republicanos de haber incitado a las masas para que asaltasen el Capitolio.

No es baladí la opinión de McConnell, dado que es el líder de los Republicanos en el Senado y su palabra se puede convertir en ley y precipitar la defenestración de Donald Trump.

De hecho, Trump es lo más alejado al establishment Republicano que puede existir, y por lo único que el Grand Old Party lo ha soportado durante toda la legislatura es porque había recuperado el poder para ellos.

Fuente – EL PAÍS / Partido Republicano en Wikipedia / LA VANGUARDIA

Imagen – Fibonacci Blue / John Brighenti / Jack Sem / Russavia / U.S. Army Corps of Engineers / The U.S. Army /

Alerta máxima ante la investidura de Joe Biden

Todo está preparado, y blindado, para la proclamación como cuadragésimo quinto presidente de Estados Unidos de Joe Biden, con un National Mall ocupado por 25.000 soldados de la Guardia Nacional

Hoy, día 20 de enero, será investido Joe Biden como el cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos de América, un nombramiento en el que no estará presente, así lo ha comunicado, Donald Trump.

La ceremonia, custodiada por, entre otros, 25.000 miembros de la Guardia Nacional, blindará la explanada del National Mall y también cuenta con una importante labor de inteligencia, llevada a cabo por el FBI.

Cribar a los participantes

Y una de esas importantes labores de inteligencia que está llevando a cabo la organización que un día dirigiera John Edgard Hoover, consiste en investigar a los guardias nacionales que protegerán la ceremonia.

De lo que se trata es de impedir «fuego amigo», esto es, que algún soldado, en connivencia con alguno de los muchos grupos «ultra» que ejercen de guardia pretoriana de Trump, pueda atentar contra Biden.

Cabe recordar que, en foros ultraderechistas en internet, se anuncia para el día de hoy La Marcha de las Diez Mil Milicias, que pretende boicotear la investidura de Biden provocando disturbios con milicianos armados.

Debido a las amenazas, lo que hubiese sido una presencia militar de 10.000 hombres casi se ha triplicado, con advertencias de los mandos de informar sobre actitudes sospechosas de cualquier uniformado a su cargo.

Revisiones exhaustivas

Lo que en una investidura normal habría sido una somera revisión de seguridad sobre los uniformados que participarán en la investidura, se ha convertido en una sesuda investigación, con hasta cinco revisiones de seguridad.

Lo que se pretende evitar es un episodio como el del pasado día 6 de enero, donde una turba invadió el Capitolio ante la cual un mermado dispositivo de seguridad fue arrollado y las dos cámaras de representación invadidas.

Investigar el terrorismo dentro de EE. UU.

Desde los atentados del 11 de marzo del 2001 las agencias de inteligencia norteamericanas sobre todo investigan las redes terroristas que operan en suelo norteamericano.

Y eso es debido a que organizaciones terroristas como el ISIS han dejado de enviar «comandos» a Estados Unidos, prefiriendo que ciudadanos norteamericanos se radicalicen dentro de Estados Unidos.

Estamos ante el paradigma del «lobo solitario», esto es, un individuo que se radicaliza, muchas veces con contenidos que se pueden encontrar en internet, y que con un simple cuchillo se lanza a la calle a acuchillar viandantes.

Ultraderecha

Sin embargo, la amenaza hacia la investidura proviene de otro lado, de la ultraderecha norteamericana que ha apoyado a Trump durante los cuatro años que ha estado en el poder.

Y en ese «cajón desastre» cabe casi todo: supremacistas blancos, Ku Klux Klan, derecha alternativa, Proud Boys o milicias de todo pelaje.

Todos esos grupos creen que los demócratas han robado las elecciones a Donald Trump, alimentando las más peregrinas teorías, desde adición de miles de papeletas hasta una conspiración del «estado profundo».

Todo puede pasar

Las agencias de inteligencia, policía del Congreso y Guardia Nacional se han preparado hacia cualquier tipo de amenaza, aunque existen algunas con más posibilidades que otras.

Ente los ataques que se barajan con más probabilidades se encuentra un ataque armado coordinado, o inclusive la explosión de artefactos previamente colocados en el recinto donde se producirá la investidura.

Inclusive parece plausible que se produzca la tan cacareada Marcha de las Mil Milicias, que llevaría a hordas armadas hasta el perímetro del dispositivo de seguridad, con unas consecuencias difícilmente evaluables.

Una sopa de letras de siglas

Como ya hemos indicado, los apoyos de Donald Trump no son un grupo homogéneo, sino que existen múltiples facciones que apoyan al constructor neoyorquino.

Desde los evangélicos que lo apoyan por su decidida Cruzada contra el aborto y el matrimonio homosexual, hasta diversos tipos de organizaciones, que tiene como común denominador su ideología «ultra» y su pasión por las armas.

Uno de estos grupos son Oath Keepers, cuya máxima, que también aparece en la Constitución norteamericana, es defender a los Estados Unidos contra todo enemigo, interno y extranjero.

Otro corpúsculo «ultra», una milicia armada que defiende el crucial argumento de que solo el 3% de los norteamericanos participaron en la guerra de Independencia, obedecen al nombre de Three Percenters.

El máximo líder de los Oath Keepers declaró después de la «toma» del Capitolio que el país se dirige a una guerra civil, y que la mitad de los norteamericanos no aceptarán nunca a un presidente ilegítimo como Joe Biden.

Otra de esas facciones son los Proud Boys, un grupo misógino y de extrema derecha que hasta ahora era uno de los principales quebraderos de cabeza de los órganos de seguridad federales.

Sin embargo, y nadie se explica por qué, han decidido quedarse al margen de las protestas en la investidura de Joe Biden.

Consecuencias legales

El asalto al Capitolio, del que existen miles de imágenes, muchas de ellas recogidas por los propios asaltantes, está haciendo que muchos de ellos se tengan que enfrentar a cargos legales.

Uno de ellos es Jon Schaffer, un guitarrista de heavy metal oriundo de Indiana, y miembro de los Oath Keepers, que se entregó a la policía en cuanto que supo que el Departamento de Justicia lo buscaba.

Prominente miembro de esa milicia, participó en una concentración, el pasado noviembre, de apoyo a Trump, donde decía a voz en grito que nunca permitiría que Estados Unidos se convirtiese en un régimen comunista.

Se activan las alarmas

Con una situación que se acerca a la psicosis, cualquier pequeño incidente en las proximidades del área acordonada por la Guardia Nacional dispara las alarmas.

Eso es lo que sucedió cuando el día 18 se desencadenó un incendio y se activó el dispositivo de seguridad: toda la zona se clausuró, se inició una «operación jaula» y se decretó el estado de máxima alerta.

Mientras tanto la policía «sellaba» el congreso y recomendaba a congresistas, senadores y personal que no se acercasen a las ventanas.

Finalmente, se trató de una falsa alarma: en las proximidades del Congreso había ardido una tienda de campaña que era el hogar de un indigente.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – J. L. Hervás / The National Guard / SNAPY GOAT / André Gustavo Stumpf / God Save The South / Oregon Mil Dep / Anthony Creeder / Elvert Barnes / Diego Fabián Parra Pavón

Estados Unidos: la revuelta continúa

El FBI y otras agencias de inteligencia norteamericanas se malician que la irrupción de seguidores de Trump y la «toma» del Capitolio de Washington el pasado 6 de enero podría ser solo el primer acto de nuevas manifestaciones violentas en próximo 20 de enero, día en que será investido como POTUS el demócrata Joe Biden

Todo parece indicar, así lo consideran el FBI y otras agencias de inteligencia norteamericanas, que el asalto del Capitolio en Washington por las hordas trumpistas, solo podría ser el primer acto de la insubordinación contra el legislativo.

Inclusive el FBI y la inteligencia norteamericana acaban de descubrir un plan para atacar simultáneamente los 50 capitolios estatales el próximo 20 de enero, fecha en la cual tiene que ser investido Joe Biden.

Foros de ultraderecha

La organización de los próximos asaltos es comentada en foros de ultraderecha de manera abierta, por lo que los órganos de seguridad federales lo han tenido muy fácil para conseguir datos sobre la próxima conspiración.

Los grupos de ultraderecha están organizando lo que han llamado la «Marcha del Millón de Milicias», una marcha que se celebraría el 20 de enero cuando está prevista que se produzca la transmisión de poderes.

Trump y sus adláteres no han hecho más que echar gasolina al fuego, con unas declaraciones del todavía presidente de Estados Unidos que incitaba a sus seguidores a “a luchar como en el infierno”.

El abogado de Trump, Rudolf Guiliani tampoco se quedaba corto, cuando exhortaba a los exaltados a “tener un combate por juicio” y oponerse a la investidura de Joe Biden.

Un plan preconcebido

A medida que pasan los días el cúmulo de pruebas determina que la toma del Capitolio no obedeció a unas turbas desatadas, sino que tenía más que ver con un plan concebido al milímetro.

Los objetivos estaban perfectamente definidos, y lo que se buscaba era retener al mayor número de congresistas y senadores, de ahí que a muchos de los detenidos se les interviniesen bridas de plástico.

Los viajes desde todos los Estados de la Unión también estuvieron coordinados, ofreciendo plazas libres en vehículos para aquellos que no tuvieran vehículo y coordinar un convoy de rancheras para trasladar armas.

Grupos armados perfectamente identificados

El FBI, en sus investigaciones, ha descubierto grupúsculos perfectamente organizados que pretenden «reventar» la toma de posesión de Joe Biden, si es preciso manu militari.

Unos disturbios que seguramente serán de más intensidad en caso de que el gabinete de Trump ponga en marcha el artículo 25 de la Constitución de los Estados Unidos, que supone la destitución del presidente.

Los datos de inteligencia también muestran que a nivel nacional la ultraderecha está coordinando un asalto, entre el 16 y el 20 de enero, a todos los Capitolios de los 50 Estados que componen la Unión.

El Pentágono también actúa

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos también están preparadas para hacer frente a una posible involución, después desde que entre el material intervenido a la turba que ocupó el Capitolio se encontrasen cócteles molotov y armas de fuego.

La inteligencia militar también está actuando debido a que existen inquietantes indicios que miembros en activo del Ejército y de la Guardia Nacional participaron activamente en los disturbios en las cámaras legislativas.

Inclusive la red social Twitter ha comunicado al gobierno que en su red social se está empezando a pergeñar planes para organizar ataques contra el Capitolio de Washington y los capitolios estatales.

De hecho, la red social que fundase Jack Dorsey ha tomado partido por la democracia y por bajar la tensión, así se puede entender la suspensión de la cuenta de Donald Trump, después de que desde Twitter se considerase que estaba incitando a la violencia.

Cerco a los ultraderechistas

Silicon Valley ha tomado un decidido partido por evitar que haya incidentes armados que puedan devenir en un baño de sangre.

Así se debe de entender que Parler, una red social utiliza con profusión por la ultraderecha, haya sido «desalojada» de Amazon Web Services, una de las empresas, esta de alojamiento Web, que pertenece al conglomerado empresarial de Jeff Bezos.

En dicha red social se hablaba sin tapujos de asaltar los 50 Capitolios de los Estados, discutiendo inclusive sobre la logística militar de los mismos, perorando sobre si era mejor utilizar rifles de asalto o bates de beisbol en los futuros asaltos.

Washington pide refuerzos

Ante los más que previsibles disturbios en la toma de posesión de Joe Biden el próximo día 20 en el Capitolio, la alcaldesa de la capital norteamericana ha solicitado refuerzos al Departamento de Seguridad Nacional.

Ya han comenzado a llegar a Washington efectivos de la Guardia Nacional y todo el perímetro del Capitolio y de la Casa Blanca ha sido rodeado de una empalizada que evitaría que las posibles masas enfurecidas superasen la zona de seguridad.

Pero antes…una posible destitución

Donald Trump va a pasar a los anales del gobierno de Estados Unidos por haber sido sometido dos veces a un proceso de destitución.

En este caso, y promovido por el Partido Demócrata, la acusación es incitar a la violencia contra el gobierno de Estados Unidos, y esta vez es posible que prospere dado que en el Congreso los Demócratas tienen mayoría.

En el senado el Old Party y la formación de Biden están empatados ya que cada partido tiene 50 senadores, y el desempate está en manos de la vicepresidenta demócrata Kamala Harris.

El órdago es claro: o Mike Pence y el gobierno inician la aplicación del artículo 25 de la Constitución para incapacitar a Donald Trump o se iniciará el proceso de destitución, que tiene muchos visos de poder triunfar.

En la redacción de impeachment se puede leer textualmente “El presidente Trump puso gravemente en peligro la seguridad de Estados Unidos y sus instituciones del Gobierno. Amenazó la integridad del sistema democrático, interfirió en el traspaso pacífico de poderes y puso en peligro una rama al mismo nivel del Gobierno. Así traicionó su confianza como presidente con el daño manifiesto al pueblo de Estados Unidos”.

Fuente – EL PAÍS / el diario

Imagen – Martin Falbisioner / Anthony Crider / Chad Davis / The National Guard / Harvertt Fox / Gage Skidmore

Money, money, money

Finalmente, después de algunos tropiezos más que notables, se ha aprobado el masivo rescate con el que la Unión Europea pretende rescatar a los 27 países miembros, además del marasmo económico, del sanitario, con una pandemia de SARS-CoV-2 que vuelve a campar por sus respetos

Con un apoyo clamoroso se acaban de aprobar los presupuestos del 2021 para al Unión Europea, unos presupuestos que coadyuvarán, tal como ha subrayado Úrsula von der Leyen, a protagonizar un auténtico cambio de paradigma económico.

El presupuesto es el núcleo duro del fondo de recuperación contra el SARS-CoV-2, que está dotado con 1,8 billones de euros, y que por primera vez se va a financiar con deuda mutualizada.

Entre los países más beneficiados por la inyección de capital encontramos a Italia y España, este último logra un «maná» de 140.000 millones de euros, y esas ayudas ya han sido incorporadas a los PGE del 2021.

Abrumador apoyo

El presupuesto europeo, «piedra de toque» del nuevo plan financiero plurianual, ha sido aprobado por una abrumadora mayoría de los europarlamentarios.

De los 695 parlamentarios europeos, han votado a favor 548, contando solamente con 81 votos negativos y 66 abstenciones.

Todos los componentes del grupo socialistas, popular, liberales y verdes han votado a favor del más ambicioso presupuesto europeo de todos los tiempos.

Valores europeos

Tal como ha subrayado la presidenta de la comisión europea, detrás de esta ambiciosa arma financiera se encuentran los valores que siempre han alumbrado la construcción europea: razón, humanismo y libertad.

Esas razones son las que ha esgrimido von der Leyen en su alocución ante la sesión plenaria del parlamento europeo donde ha felicitado a sus señorías por haber votado de manera abrumadora a favor del presupuesto.

La burócrata alemana también ha felicitado efusivamente a los parlamentarios como orífices de una decisión histórica que aproxima mucho más a Europa a una unión económica además de política.

Fondo Next Generation EU

Es otro de los hitos europeos ya que nunca en la historia de la Unión Europea se habían movilizado tal cantidad de recursos económicos, un fondo que está dotado con 750.000 millones de euros.

Y como ya hemos indicado también se trata de la primera vez que los bonos con los cuales se financiará el fondo son mutualizados, es decir, es la UE, y no cada uno de los estados nacionales, la que se convierte en garante de la deuda.

La deuda pública se libra a 30 años, por lo que se supone que en las próximas tres décadas se avanzará como nunca en unión monetaria, económica, fiscal y política.

Los objetivos del fondo, esencialmente la digitalización, el desarrollo de energías limpias y la economía circular, también va a obligar a los estados nacionales a un «giró de timón» prácticamente desconocido hasta la actualidad.

El SARS-CoV-2 como desencadenante

Probablemente, en medio de la tragedia humana y económica que está provocando el SARS-CoV-2, pueda ser lo único bueno, coger el término con pinzas, que ha traído la pandemia a Europa.

Hasta ahora el «bicho» ha acabado con la vida de 375.000 europeos, y en el plano económico ha provocado una debacle económica que no se conocía en Europa desde la II Guerra Mundial.

Aunque, inclusive dentro de los países de la Unión Europea, los primeros compases de la pandemia fueron un «salvase quien pueda», posteriormente se pudo ver ya una acción coordinada para hacer frente a la emergencia económica y sanitaria.

La coordinación europea es un espejo en el que se pueden mirar el resto de los países europeos, viendo que 27 países se han coordinado contra una pandemia de la que no se tenía noticia desde hace más de 100 años.

Lo más interesante del fondo europeo es que está obligando a crear unos «vehículos legales» que posteriormente pueden ser la palanca que permita una mayor unión política y económica, quien sabe si en un futuro el gobierno europeo.

Gastar a manos llenas

Es la recomendación de todos los organismos internacionales, desde el Banco Central Europeo hasta el Fondo Monetario Internacional, huyendo de la doctrina de austeridad con la cual se intentó solventar la crisis del 2008.

La gestación del fondo europeo no ha estado exenta de roces, siendo el principal que desde la «sala de máquinas» de la UE se ha condicionado las ayudas al cumplimiento estricto del Estado de derecho.

Eso puso en «pie de guerra» a Polonia y Hungría, donde los dos partidos gobernantes, PiS y Fidész, respectivamente, llevan año laminando el Estado de derecho, zancadilleando, entre otros, la división de poderes.

Como medida de presión, Polonia y Hungría vetaron en un primer momento la gestación del fondo, una cortapisa importante dado que tienen que ser los 27 países miembros los que lo refrendasen.

Los dos países levantaron su veto cuando la UE dejó en suspenso las sanciones y determinó que debía de ser el Tribunal Superior de la Unión Europea el que investigase si efectivamente se estaban dando situaciones de vulneración del Estado de derecho.

¿Qué deparará el futuro?

Es la gran pregunta que se hacen en los cenáculos del poder, político y económico, de la Unión Europea.

Hasta ahora, y en principio, la coordinación que se ha producido entre los países de la Unión Europea ha logrado hacer frente a la pandemia, lo cual permitirá avanzar en la consolidación de la Unión Europea, tanto política como económicamente.

Pero realmente lo que pasará dependerá de la evolución de la pandemia, ya que se espera que hasta que en la UE se produzca la vacunación masiva, las medidas de coordinación seguirán siendo necesarias.

Además, una deuda mutualizada a 30 años, como la que financiará el Fondo Next Generation EU, informa bastante bien sobre la intención de que el proyecto europeo sea muy longevo, de manera que el futuro queda más que asegurado.

Inclusive, todo parece indicar que será muy posible que se tienda a una mayor unidad económica, la actual ya es más que notable, pero también en lo político, con la posible existencia, en el futuro, de una mayor unión política.

De cualquier manera, ver y esperar, ya que nadie, ni los mejores augures, tiene una visión de lo que realmente nos va a deparar el futuro.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Nathaniel / European Parliament / Tea Meister / The Nails / Ministério da Ciência, Tecnologia e Inovações / Kurtis Garbutt / Christian Schnettelker

Guerra total contra el SARS-CoV-2

Zafarrancho de combate en Auckland, la capital de Nueva Zelanda, después de que se haya encontrado un caso de infección en una estudiante universitaria. Las autoridades han llamado al confinamiento voluntario mientras se traza la enfermedad

Es lo que está planteando Nueva Zelanda, que no ha ahorrado recursos a la hora de acabar en su territorio con la pandemia.

Ahora le toca a la capital, Auckland, donde el gobierno ha pedido a la población de la capital neozelandesa que se quede en su casa mientras las autoridades sanitarias rastrean el origen del único caso que queda en el país.

Nueva Zelanda ha optado por ir a por el virus, no convivir con él, y eso le ha permitido tener, en pocas semanas, controlado la epidemia de SARS-CoV-2 en el país.

La buena gestión de la pandemia ha permitido a su primer ministro, Jacinta Ardern lograr la mayoría absoluta en las elecciones que se acaban de celebrar.

Auckland aislado

Al menos durante el día de hoy, habiendo pedido el gobierno a la población de la ciudad más populosa de todo el país, que se queden en casa.

De ese modo se pretende rastrear cómo se pudo contagiar una estudiante que hoy es el único caso de contagio en la ciudad que fundase William Hobson.

A todos aquellos que se lo puedan permitir, las autoridades han pedido que se queden teletrabajando desde casa, cuando en el centro de la ciudad, en día laborable, se llegan a concentrar hasta 100.000 personas.

Para aquellos que tenga un trabajo que no se pueda realizar en «remoto», las autoridades neozelandesas reclaman que utilicen mascarilla, se pertrechen de gel hidroalcohólico y mantenga la distancia de seguridad.

La mayoría de los centros públicos y culturales permanecerán cerrados hoy, caso del ayuntamiento, bibliotecas y oficinas municipales.

Un contagio que nadie puede explicar

La afectada es una estudiante universitaria, y todavía las autoridades no se explican cómo se ha podido contagiar, ya que no ha visitado ninguna de las zonas «calientes» de SARS-CoV-2, caso de la frontera.

La estudiante fue sometida a una PCR el pasado martes, y se le indicó que se confinase en su domicilio hasta saber el resultado de la prueba, que finalmente arrojó un positivo.

Sin embargo, la estudiante hizo caso omiso de la recomendación y el miércoles acudió a su puesto de trabajo, un puesto en el que está de cara al público.

De lo que se conoce hasta ahora, la ya enferma de SARS-CoV-2 llamó a su jefe para decirle que debía de estar en cuarentena hasta saber el resultado, pero después de la conversación acudió normalmente a su trabajo.

PCR con resultado positivo

Fue le martes cuando los responsables de salud pública le indicaron que había dado positivo en SARS-CoV-2, y fue derivada a un centro de confinamiento donde se la ha entrevistado varias veces.

Las entrevistas han tenido como objeto el trazar los posibles contactos de la afectada desde el momento en el cual se le sometió a la PCR que dio un positivo como resultado.

Las autoridades sanitarias neozelandesas todavía desconocen a estas horas cómo se pudo contagiar, y han puesto a dos de sus amigas en cuarentena, aunque las mismas no muestran por el momento síntomas compatibles con SARS-CoV-2.

Ingeniería inversa

Ahora, los rastreadores están intentando determinar en qué lugares y con quién estuvo la afectada desde el momento en el cual era contagiosa.

Hasta ahora han descubierto que se subió a varios Uber y que estuvo en varias cafeterías y restaurantes del centro de la ciudad comiendo y recogiendo comida para llevar.

En esos días también hizo una visita a los almacenes Smith & Caughey’s, uno de los más famosos de Auckland, con lo cual los investigadores han reconstruido su periplo inclusive por franjas horarias.

Los vecinos del bloque de apartamentos donde vive la estudiante han sido obligados a confinamiento domiciliario y los lugares comunes se han cerrado, mientras una comitiva sanitaria buscar restos del virus.

Advertencia a los ciudadanos

El aviso ha venido esta vez desde la Dirección Nacional de Salud, y llama a los vecinos de la capital de Nueva Zelanda a mantener la guardia en alto, mientras se realizan pruebas genéticas.

El llamamiento pide no acudir al trabajo si se tienen síntomas compatibles con infección de SARS-CoV-2, utilizar mascarilla en todo momento y lavarse las manos a menudo, bien con agua y jabón o con gel hidroalcohólico.

Confinamiento con solo 100 casos

Es lo que determinó el gobierno neozelandés, un confinamiento de tres semanas, después de que se detectaran en Auckland 100 contagios de SARS-CoV-2, una ciudad, la más poblada de Nueva Zelanda, con 1,7 millones de residentes.

Las pruebas genéticas que se han realizado han determinado que la cepa no tiene relación con las que se habían encontrado anteriormente en la capital, por lo que puedes ser un virus importado de alguna otra zona del país.

Las medidas estrictas que se han implementado en Auckland contratan con la laxitud de otras grandes ciudades de Nueva Zelanda, como Wellington o Christchurch.

En dichas localidades es raro ver a alguien con mascarilla, el uso de geles hidroalcohólicos brilla por su ausencia y no se toma la temperatura en lugares públicos ni aeropuertos.

Una pandémica con una muy baja mortalidad

En Nueva Zelanda, seguramente por las férreas medidas que ha impuesto el gobierno, no ha habido, por el momento, más de 25 muertos, y solo 2000 se han contagiado de la enfermedad del SARS-CoV-2.

Las claves de este éxito se cifran en que las autoridades neozelandesas han optado por eliminar el virus, no convivir con él y en que han seguido unas férreas normas fronterizas, haciendo PCR a cualquiera que quisiese ingresar en su territorio.

De hecho, lo que ya se conoce como «modelo neozelandés» se ha convertido en un procedimiento a seguir para acabar con la pandemia de SARS-CoV-2, y el modelo se está exportando a otros países.

En cierto modo, los neozelandeses no han hecho sino utilizar el modelo de enfrentarse a la pandemia que se comenzó a utilizar en los países del sudeste asiático, como China, pero también Corea del Sur o Vietnam.

Fuente – el diario / Auckland en Wikipedia

Imagen – John Fowler / eGuide Travel / Kevin Dooley / Official U.S. Navy Page / Amtec Photos / Greg O`Beirne / Justin Clements / Alisha Vargas

El «raca raca» sin fundamento de Trump

A pesar de que la realidad es tozuda y muestra de manera indubitable que Joe Biden ha ganado las elecciones, Donald Trump y parte del Partido Republicano no lo admiten, habiendo presentado cientos de demandas para impugnar los resultados

A pesar de la ofensiva, primero mediática y después legal, de Donald Trump por demostrar que la dupla Biden – Harris le han «levantado» las elecciones, en estos momentos no hay ninguna prueba que sustente esa tesis.

A pesar de ello las declaraciones el todavía presidente norteamericano y su ofensiva mediática en Twitter, está convenciendo a sus seguidores de la posibilidad, más que real, de que se haya producido un «pucherazo».

El Colegio Electoral dice lo contrario

La máxima autoridad electoral en estos comicios no solo no abona las tesis conspiratorias de Donad Trump, sino que ha calificado las elecciones como fluidas, sin contratiempos y con todas las garantías.

Donald Trump no ha esperado a calificar de fraude la victoria de su rival demócrata, sino que llevaba semanas abonando las tesis de que alguien quería robarle las elecciones, centrándose en el voto por correo.

Cuando escribo esto, Joe Biden cuenta con 279 votos del Colegio Electoral, mientras que Donald Trump y el Partido Republicano solo cuentan con 217.

En estos momentos solo quedan en liza 42 compromisarios, que inclusive si esos votos fuesen para Trump, no superaría los que ya tiene el ticket electoral Biden – Harris.

A pesar de que los abogados del Partido Republicano han intentado presentar demandas en todos los estados donde el voto por correo ha inclinado la balanza hacia los Demócratas, ninguna de ellas ha sido admitida.

Y eso a pesar de que algunos estados que se han convertido en territorio republicano, como Nebraska, Dakota del Norte y Montana, lo han sido gracias al voto por correo.

Respaldo del stablishment Republicano

Han sido muchos los «primeros espadas» de partido al que perteneciese Abraham Lincoln, que han abonado las tesis de que el resultado electoral puede estar adulterado.

Entre ellos ha estado Mitch McConnell el poderoso líder del partido en el Senado, y eso a pesar de que todavía, de los cientos de demandas que se ha presentado, no ha fructificado ninguna.

Uno de los Estados más disputados ha sido Wisconsin, cuna de Joe Biden, donde el Demócrata se ha impuesto por una exigua mayoría, de manera que los Republicanos están haciendo todo lo posible por «torpedear» los resultados.

Sin embargo, la máxima autoridad electoral en dicho territorio, Meagan Wolfe, ha realizado unas declaraciones en las cuales informa de que las elecciones de se han desarrollado normalmente sin que se haya reportado ningún incidente de ningún tipo.

Del mismo jaez es lo sucedido en Michigan, donde también se ha impuesto Biden y donde su fiscal general, la demócrata Dana Desell no ve ningún indicio delictivo en el proceso electoral de ese territorio.

The New York Times lo ratifica

El prestigioso rotativo neoyorquino ha realizado un amplio estudio, que implica a todos los Estados de la Unión, en donde buscaba algún tipo de irregularidad electoral.

Tras entrevistas a decenas de delegados electorales de ambos partidos, el diario colige que no se ha producido ningún tipo de «pucherazo» ni de parte de los Demócratas ni de los Republicanos.

De los 50 Estados que conforman el país, en 49 de ellos las autoridades electorales no han reportado ningún comportamiento sospechoso, y solo Texas se negó a responder a los requerimientos del periódico.

La mayoría de los norteamericanos asumen el resultado

En un reciente estudio de opinión llevado a cabo por Reuters/Ipsos el pasado martes, muestra que el 80% de los norteamericanos aceptan la victoria de Biden y la consideran legítima.

Aunque ya está «todo el pescado vendido», todavía quedan varios Estados que todavía están en disputa, caso de Carolina del Norte, Arizona y Georgia, aunque la victoria ya está en manos del Partido Demócrata.

En concreto en el Estado de Georgia, tan reñido está el resultado que se ha tenido que optar por el recuento manual de las papeletas electorales.

La legislación georgiana permite que cuando la diferencia de votos sea del 0,5% o menor, los partidos puedan exigir un recuento manual.

Muchos republicanos creen que les han robado las elecciones

No solo el presidente Donald Trump es de la opinión de que estas elecciones han sido un gran «pucherazo» y que les han robado las elecciones.

Destacados personajes del partido, como el vicegobernador de Texas, Dan Patrick ha ofrecido un millón de dólares a aquel que pueda presentar pruebas de que los Demócratas han manipulado los resultados electorales.

Trump reaparece

Con motivo de la celebración del Armisticio que puso fin a la I Guerra Mundial, que en Estados Unidos es además del Día de los Veteranos.

Ese día es tradición que el presidente de Estados Unidos presida el homenaje que en el cementerio militar de Arlington se rinde al soldado desconocido.

Hasta ayer Trump parecía atrincherado en el 1600 de la Avenida Pensilvania, desde donde lanzaba furiosas «andanadas», vía Twitter, a Joe Biden, del que ya nadie duda que será nombrado cuadragésimo sexto presidente de la Unión.

Con la ceremonia pretende enjugar en parte el mal sabor de boca que dejó su visita a un cementerio militar donde yacen los restos de soldados norteamericanos que fallecieron en la I Guerra Mundial.

Finalmente, Trump no visitó el camposanto alegando que ese día llovía y se le podía estropear el peinado. Además, calificó a los finados de «perdedores».

Y sigue sin mascarilla

En el evento fúnebre en Arlington se volvió a ver a Donald Trump sin mascarilla, suponemos que en ese «tira y afloja» que llevan Demócratas y Republicanos.

Se ha generalizado en Estados Unidos que los afines al Partido Demócrata suelen utilizar mascarilla, mantiene la «distancia social» y utilizan soluciones hidroalcohólicas.

Mientras tanto, los republicanos hacen todo lo contrario, ya que en sus concentraciones ni se mantiene la distancia de seguridad ni mucho menos se utilizan las mascarillas, y muchas veces acuden a las manifestaciones «armados hasta los dientes».

Fuente – EL PAÍS / Partido Republicano en Wikipedia

Imagen – DonkeyHotey / Map Room / U.S. Secretary of Defense / The New York Times / Linus Henning / Cafel / Official U.S. Navy Page / Office of Public Affairs

Vuelve Evo

Después de la victoria sin ambages que ha logrado el MAS, Evo Morales ha retornado al país desde su exilio bonaerense, pasado de Argentina a su país por el puesto fronterizo de La Quiaca, periplo en le que ha estado rodeado por centenares de sus seguidores, tanto bolivianos como argentinos

Después de un año exiliado en Argentina, Evo Morales vuelve a Bolivia, esta vez por vía terrestre cruzando la frontera que el país andino tiene con Argentina.

Su destino será, por ahora, Chimoré, el pueblo cocalero de la sierra boliviana donde nació y vivió buena parte de sus años.

En loor de multitud

Después de casi un año asilado en Argentina, cruzó el puente que une la parte argentina, el pueblo de La Quiaca con la parte boliviana, en la localidad de Villazón.

En la vuelta al país estuvo arropado por miles de seguidores, y fue acompañado por el máximo mandatario argentino, Alberto Fernández, que se encontraba ya en territorio boliviano.

El político argentino participó, hace pocos días, en la toma de posesión del nuevo presidente boliviano, Luis Arce, del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS).

Tras la victoria de Arce, que ganó con el 55% de los escrutinios, un juez boliviano dejó sin efecto la orden de busca y captura que pesaba sobre Evo Morales.

Reivindicación de sus orígenes

Nada más ingresar en territorio boliviano, Evo Morales dirigió un discurso a sus seguidores, donde reivindicó sus orígenes humildes e indígenas.

Recordó que por el puente que ha retornado a Bolivia, lo cruzaban él y su familia cuando de joven iban a trabajar a Argentina a la campaña de la recolección de la caña de azúcar.

También reivindicó que, a pesar de sus orígenes humildes, fue nombrado presidente de Bolivia por la voluntad popular.

En el mitin, Morales estuvo flanquead por el que fuera su vicepresidente, Álvaro García Linera y dos de sus ministros.

Pueblo boliviano

Su retorno a Bolivia ha sido un clamor, y desde días antes, los seguidores de Evo Morales se hallaban concentrados en la localidad fronteriza con Argentina.

Desde cocaleros de la sierra ataviados con sus coloridos ropajes, a mineros con sus cascos de trabajo, pasando por indígenas y hasta sindicalistas de la izquierda argentina.

Bien es cierto que Morales es apreciado sobre todo en la zona de la sierra, ya que en el llano son muchos los que lo consideran como un dictador.

Ahora, inicia un periplo que lo llevará por el sur del país, para concluir su periplo en Chimoré, su localidad natal, ubicado en la sierra y una población que vive eminentemente del cultivo de la hoja de coca.

En un segundo plano

La realidad es que, en su discurso de aceptación de la presidencia del país, Luis Arce ni siquiera mencionó, de pasada, al que fuera presidente de la nación.

Ello es debido a que no toda la población ve con buenos ojos que Morales haya vuelto al país, debido a que sus reiterados intentos en eternizarse en el poder, motivo por el cual fue destituido, lo hacen parecer como alguien autoritario.

Recordemos que hace ahora un año fue Morales tuvo que huir a México después de que una situación explosiva le hiciera tener que dimitir y abandonar el país.

Los motivos fueron una combinación de altas tasas de desempleo, bloqueo en las principales vías de comunicación. A eso se sumó una policía amotinada y la sugerencia de alto mando militar para que dejase el poder.

Vídeo de agradecimiento

En su despedida de Argentina, el que fuera mandatario boliviano quiso grabar un vídeo en el cual agradecía al mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y al argentino, Alberto Fernández, que lo asilasen.

Evo Morales solo salió de Bolivia cuando el gobierno mexicano le aseguró que podría quedase indefinidamente en su territorio, a pesar de que posteriormente decidió fijar su residencia en Argentina.

En el vídeo también agradece al gobierno argentino que haya resistido todas las presiones a las que se ha visto sometido para que le retirase la protección de la que ha gozado mientras ha residido en territorio austral.

Quejas a la OEA

A la Organización de Estados Americanos, el que fuera mandatario de Bolivia, la tiene demonizada y la culpa de haberle derrocado.

La OEA consideró, y así lo comunicó «a los cuatro vientos», que en las elecciones del 2019 había habido un «pucherazo» que dio la victoria a Evo Morales y al MAS.

Eso, y otras causas precipitaron una crisis política que pocas semanas después depuso, de facto, a Evo Morales como presidente de Bolivia.

Morales no olvida lo que supuso el ser depuestos: muertos, heridos, disturbios en las calles, detenidos y cientos de familias sufriendo la represión del gobierno interino de Janine Añez.

Por tierra y aire

El desplazamiento de Evo Morales desde Buenos Aires, donde residía, se hizo en un avión de la Fuerza Aérea Argentina hasta Jujuy.

De allí, y por vía terrestre se desplazó hasta la frontera desde dicho departamento argentino, para hacer los últimos kilómetros a pie rodeado de sus incondicionales.

Durante el viaje, aprovechó para hacer una visita a la activista social argentina Milagro Sala, que se encuentra en arresto domiciliario por malversación de fondos, aunque eso no es óbice para que la izquierda argentina la considere una represaliada.

¿Y ahora?

Todo parece indicar que el nuevo presidente de Bolivia no sea más que un «hombre de paja» y quien finalmente acabará manejando el país será el propio Evo Morales.

Después del «pucherazo» electoral que lo apartó del poder, todo parece indicar que el MAS seguirá con su proyecto de país y con un gobierno que lo lleve a cabo.

Esencial en las políticas del MAS ha sido que el poder real del país esté en manos del pueblo boliviano, que es eminentemente indígena, fuera de la pequeña minoría criolla que ha gobernado el país desde tiempo inmemorial.

Bien es cierto que los años que ha gobernado Morales, no se ha podido cauterizar la herida que divide a la sierra, indígena y cocalera, del llano, eminentemente criollo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Sebastián Baryli / Corrado Scropetta / Rogerio Camboim / AHLN / Eneas de Troya / Cancillería Argentina / Yi Fei Bot / Matthew Straubmuller

El barrio peligroso que votó a Biden

Clayton es un distrito de la ciudad de Atlanta, abrumadoramente habitado por afroamericanos que ha votado mayoritariamente por el Partido Demócrata en estas últimas elecciones y que ha sido neurálgico en la victoria Demócrata en Georgia

Clayton es un suburbio mayoritariamente habitado por afroamericanos en la ciudad de Atlanta que ha sido decisivo para la victoria del ticket electoral Biden – Harris, que se ha impuesto a Trump en el Estado de Georgia.

Ya desde 2017 Donald Trump tenía «enfilado» el barrio, que lo puso como ejemplo de criminalidad en la ciudad de Atlanta, con alusiones a que se estaba cayendo a pedazos y que era un barrio infestado de crimen.

Donde las dan las toman

Ahora, en las elecciones presidenciales que han desalojado a Donald Trump de la presidencia de los Estados Unidos, el suburbio de Clayton ha sido neurálgico en la victoria de la candidatura del Partido Demócrata.

Una de las peculiaridades de Clayton es que en lo que realmente es un distrito, el 84% de los electores votaron por la dupla Biden – Harris, lo que dio un vuelco al recuento electoral en el que hasta ese momento ganaba Trump.

La opinión general de los vecinos de Clayton es que Donald Trump es un político que nunca ha respetado a nadie, y mucho menos a los habitantes de un suburbio humilde donde la mayoría de la población es afrodescendiente.

Uno de los vecinos es Alex Martens, un maestro jubilado que nació en Nigeria y que ahora se ocupa de su nieto, y que vive en una de las muchas casitas prefabricadas que son multitud en Clayton.

A pesar de lo que afirmaba Donald Trump, el crimen no campa por sus respetos en Clayton, y en los últimos años la delincuencia se mantiene, sin crecer, en uno parámetros «normales» al menos para el estándar norteamericano.

El vecino John Lewis

El congresista Lewis estaba avecindado en Clayton, y fue uno de los líderes en la lucha por los derechos civiles muy cercano a Martin Luther King.

Lewis falleció el pasado verano a la provecta edad de 80 años, siendo su última batalla plantar cara a Donald Trump.

Lewis no tuvo pábulo en calificar a Donald Trump como un presidente ilegítimo, ya que consideraba que contó con ayuda rusa para ganar las elecciones del año 2016 que lo encumbraron a la Casa Blanca.

Como golpe de efecto, decidió no acudir a la toma posesión de Trump, y arrastró, por el liderazgo moral que ejercía, a otros 50 congresistas que tampoco comparecieron.

Pero en la victoria del ticket electoral Biden – Harris también ha tenido mucho que ver las nuevas generaciones de activistas, convencidos, como lo estuvo Lewis y los que le acompañaron en la lucha por los derechos civiles.

Una nueva hornada de activistas

Es el caso de Stacey Abrams, de 46 años, que lleva una década luchando por el derecho a voto de la minoría afroamericana.

En el sur de Estados Unidos, hay una larga tradición de trabas burocráticas y plazos imposibles creados exprofeso para evitar que la mayoría de los votantes, afroamericanos, puedan votar.

Precisamente ese fue, hace más de 70 años, uno de los campos de batalla de los activistas por los derechos civiles: lograr que la población de color pudiese votar, en unos estados del Sur donde eran mayoría.

Abrams, fue la primera mujer afrodescendiente que fue presentada como candidata, por el Partido Demócrata, para gobernadora de Georgia, y en una década ha logrado que 800.000 personas puedan ejercer su derecho a voto.

Voto de castigo

Es una de las razones que explican que el voto de la población afroamericana de los Estados del sur haya batido récords.

Se trata de un voto de castigo, también en Clayton, contra un presidente, Donald Trump, y una administración, abiertamente racistas contra las minorías, sobre todo con la minoría afroamericana.

El supremacismo blanco, representando sin ambages por Donald Trump, ha hecho que inclusive votantes de raza negra que eran votantes tradicionales del Partido Republicano hayan, esta vez, elegido la papeleta Demócrata.

Violencia policial, caldo de cultivo

Pero el voto masivo de la población afroamericana al Partido Demócrata, no se entendería sin el movimiento Black Lives Matter y la violencia policial, algo que es vox populi, y que se ha recrudecido en estos últimos tiempos.

Esas situaciones han provocado que Georgia se haya convertido en un «oasis» Demócrata en un mar republicano que conforman el resto de los Estados del sur de Estados Unidos.

Trump no es que haya ganado, sino que ha arrasado en otros Estados sureños, como Alabama, Misisipi, Luisiana o Arkansas.

Se trata de la paradoja que, en esos Estados del sur, también con una población mayoritariamente negra, Donald Trump ha seguido manteniendo masivos apoyos entre las minorías étnicas.

Black Lives Matter al Congreso

Su nombre es Cori Bush y ha sido elegida congresista por Misuri, siendo una activista del movimiento Black Lives Matter.

Se trata de la primera mujer que ha sido elegida congresista por Misuri en toda la historia de la Unión, y forma parte del ala izquierda del Partido Demócrata, más concretamente del grupo denominado como The Squad.

En estas elecciones, también se ha batido un récord, que no es otro que el que 117 mujeres de minorías étnicas se han presentado a estas elecciones, que también elegían los representantes al Congreso y al Senado.

Negro, latino y gay

Pero no solamente han adquirido la condición de representante político federal miembros de las minorías étnicas, sino también de otro tipo de minorías.

Es el caso del ya congresista Ritchie Torres, que ha logrado su acta por el Bronx neoyorquino, y que une a sus orígenes latinos y negros, el ser abiertamente homosexual.

Dicha minoría sexual está teniendo muchos representantes dentro del espectro político, bien es cierto que la mayoría son Demócratas.

Para muestra un botón: Peter Buttieg, que también es abiertamente gay, compitió por la denominación Demócrata para la presidencia de los Estados Unidos, aunque no logró superar el primer «corte».

Fuente – EL PAÍS / LA VANGUARDIA / el diario

Imagen – Paul Sableman / AVID Vines / W. Fowlkes / Matt Johnson / Congreso de la República del Perú / Georgia National Guard / John Lucia / Beloved freak

A 17 votos electorales para ser presidente

Todo parece indicar que Joe Biden se hará con la presidencia de los Estados Unidos de América, aunque Donald Trump promete dar batalla, ya que desde hace días está poniendo en solfa el resultado escrutado, amenazando con llegar al Tribunal Supremo

Joe Biden estaría, si se cumplen los pronósticos, a solo 17 votos electorales de proclamarse presidente de los Estados Unidos de América, mientras su rival, Donald Trump, lanza acusaciones de fraude electoral.

Después de haberse hecho con los compromisarios de Estados vitales como Michigan y Wisconsin, el que fuera vicepresidente de Barack Obama esté más cerca del 1600 de la Avenida Pensilvania en Washington.

Un Biden calmado

Muy avanzado el escrutinio y con posibilidades de alzarse con la victoria en dos Estados también vitales, como son Nevada y Arizona, el voto por correo, que todavía está por escrutar, también le favorece.

A pesar de estar rozando el poder, Joe Biden no ha sido presa del triunfalismo y en las declaraciones que ha realizado desde Wilmington, su localidad natal, ha llamado a la prudencia.

Pugna en Georgia y Arizona

El recuento prosigue trepidante en ambos Estados, con unas diferencias mínimas entre Donald Trump y Joe Biden, dado que la victoria se podría decantar por cualquiera de los dos candidatos.

Hay que tener en cuenta que, con el sistema electoral norteamericano, que otorga compromisarios electorales a cada Estado, el que gana en la circunscripción estatal se lo lleva todo.

Además, se espera que Nevada, tal como anunció, haga públicos los resultados electorales hoy, aunque todavía se desconoce a qué hora.

De estos Estados en disputa, con que Biden ganase solo en dos de ellos, matemáticamente ya tendría la mayoría del Colegio Electoral, esto es, 270 votos, con lo cual indefectiblemente se haría con la presidencia.

Trump calienta la calle

Ante la más que previsible derrota, Donald Trump, utilizando su medio de comunicación favorito, esto es, Twitter, ha comenzado a «calentar» la calle.

Desde antes que se cerrasen los colegios electorales Trump ya estaba poniendo en solfa la validez del voto por correo, que como suele ser tradicional favorece a los Demócratas.

Hay que tener en cuenta que 100 millones de electores ya habían votado antes de la jornada electoral, bien en voto anticipado presencial o bien por correo.

Mientras tanto, los seguidores del político norteamericano se empezaban a concentrar en centros de votación protestando por la misma, e inclusive milicias armadas habían empezado a salir a la calle.

Son muchos los que temen algaradas callejeras, con milicias armadas en las calles, y que provoquen incidentes como los que se han sucedido en las concentraciones del movimiento Black Lives Matter.

Biden llama a la calma

A pesar de que Biden ya roza con los dedos la presidencia, a la hora que escribimos esto el político Demócrata ya tiene 264 compromisarios, no ha querido ni mucho menos «echar las campanas al vuelo».

Al mismo tiempo, en un gesto de responsabilidad, ha declarado, para reducir la tensión, que sus seguidores no traten a los electores republicanos como enemigos, y que tengan en cuenta que a todos los norteamericanos les unen más cosas que las que les separan.

Biden también ha llamado a restañar las heridas que ha provocado esta campaña electoral, que, en determinados lugares, bien es cierto que pocos, se han saldado con actos de violencia.

Un escrutinio que llevará tiempo

Prioritariamente por el peculiar sistema electoral de Estados Unidos, en el cual cada Estado tiene un número de compromisarios, y estos se adjudican en un juego de suma cero.

Eso significa que el que el partido político que gana en el Estado en número de votos se lleva para sí todos los compromisarios, que suma entre todos los Estados el número de 538.

Otro de los elementos que va a provocar una demora en el escrutinio y en los resultados es que en estas elecciones se ha producido una participación récord, con millones de norteamericanos que han votado anticipadamente y por correo.

Mantener y recuperar terreno perdido

Es lo que ha logrado, a tenor de lo escrutado, el candidato del Partido Demócrata, que como no podía ser menos, se ha vuelto a hacer con los Estados donde venció Hillary Clinton en las elecciones de 2016.

Además, uno de los logros de Biden ha sido recuperar Estados como Wisconsin y Michigan, y estar dando la batalla, todavía no se ha escrutado el 100% del voto, en Arizona.

De la misma manera, lo que se conoce como «cinturón de hierro», aquellos Estados que fueron cruciales para la victoria de Donald Trump en el 2016, todavía están en liza y podrían caer del lado Demócrata.

Una participación récord

Se estima que en estas elecciones han votado 160 millones de norteamericanos, lo que supone una participación del 67% del cuerpo electoral, una participación que no se daba desde el año 1900.

Habitualmente, la alta participación siempre acaba beneficiando al Partido Demócrata, dado que cuando se produce es sinónimo de que las minorías étnicas – afroamericanos y latinos esencialmente – se movilizan.

En el caso de la comunidad afroamericana, los recientes casos de violencia policial, que se ha articulado alrededor del movimiento Black Lives Matter, ha provocado que dicha comunidad se haya concienciado de que hay que echar a Trump de la Casa Blanca.

Perfil Trump

Del mismo modo que las características sociodemográficas del voto Demócrata están muy bien perfiladas, lo mismo sucede con los votantes del Partido Republicano, y específicamente de aquellos que apoyan a Trump.

El votante Republicano es, por regla general, un hombre blanco, mayor de 65 años, con renta alta, con convicciones religiosas y que vive en un entorno rural o semirrural.

De ese colectivo, los máximos apoyos los logra de aquellos que tienen religión evangélica, que debemos de recordar ya fueron vitales para la victoria de George W. Bush hijo.

A ese presidente norteamericano también le dio una «ayudita» Jeb Bush, que en aquellos años era gobernador de Florida, imponiéndose al candidato demócrata, Al Gore, por poco más de 500 votos.

Fuente – EL PAÍS / el diario

Imagen – The U.S. Army / Matt Johnson / Georgia National Guard / pxfuel / Resolute Support Media / U.S. Embassy Berna, Switzerland / Nacho Garza / Kyle Tylor / Ninian Reid