Rusia preparada para enviar tropas a Bielorrusia

Vladimir Putin ha anunciado que un contingente de tropas rusas – sin especificar su origen ni su cuantía – está preparado para cruzar la frontera con Bielorrusia para restablecer el orden, en caso de que sean requeridos por el gobierno bielorruso

Finalmente, ante una situación que amenaza con derrocar a Lukashenko, Rusia ha anunciado que en caso de ser necesario enviará tropas para apuntalar el régimen del conocido como «último dictador de Europa».

Las declaraciones las ha realizado Vladimír Putin a la televisión rusa Rusia 24, en donde ha informado que, si la violencia supera un determinado umbral, enviará un contingente que se haga cargo del orden público en lo que fuera una república soviética.

Contingente sin especificar

Lo que no ha rebelado el mandatario ruso es tipo de tropa enviará a Bielorrusia en caso de ser necesario, aunque en Rusia el orden público cae casi en exclusiva bajo las competencias del Ministerio del Interior.

La organización del contingente se realiza después de que el presidente de Bielorrusia hiciese formalmente la petición al Kremlin, ha indicado el mandatario ruso, aunque por el momento las tropas solo se encuentran acuarteladas.

La conflictividad en las calles de Minsk, la capital, discurre desde hace semanas después de que se conociesen los resultados de las elecciones, un auténtico «pucherazo» donde Lukashenko habría ganado con el 80% de los sufragios.

Por acuerdos previos

De hecho, el sátrapa bielorruso lo único que ha hecho al solicitar ayuda militar de su vecino del este es activar una cláusula por la cual bajo determinadas circunstancias Rusia debe de proporcionarle ayuda militar.

Putin, tal como ha revelado, lo único que hace es cumplir con la obligación de asistir a Bielorrusia en virtud de un tratado de ayuda mutua.

Los términos del acuerdo, tal como ha revelado el que fuese alcalde de San Petersburgo, hacen que Rusia haya formado una agrupación de tropas listas para mantener el orden público en la vecina república exsoviética.

De momento, y hasta que la situación no se desmande definitivamente, las tropas no cruzarán la frontera común, siendo la «línea roja» que las manifestaciones devengan en saqueos o quema de vehículos y edificios.

Por ahora no

Putin también ha hecho público que en una reunión – por medio de teleconferencia – que tuvo con el líder bielorruso, ambos llegaron a la conclusión de que por el momento no es necesario que el contingente de tropas rusas cruce la frontera.

Bielorrusia y Rusia están ligados por varios tratados de ayuda mutua, como el del Marco Bilateral del Estado Único y el de la Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva.

El primero es de tipo bilateral entre Rusia y Bielorrusia, mientras que el segundo agrupa a Rusia, Bielorrusia, Armenia, Kazajistán, Kirguizistán y Tayikistán.

Alabanzas a la templanza de las autoridades bielorrusas

Putin, después de hacer un alegato en defensa de la legalidad bielorrusa y subrayar que la ley es igual para todos, ha alabado la mesura con la cual se han conducido las autoridades y los cuerpos de seguridad bielorrusos.

Parece que en el Kremlin no llega la prensa internacional de las democracias occidentales, donde ha quedad probado los excesos de los antidisturbios bielorrusos, que han apaleado y torturado inmisericordemente a manifestantes y detenidos.

Por lo visto, los periódicos rusos tampoco se han hecho eco que durante las manifestaciones la policía bielorrusa ha hecho uso de fuego real contra los manifestantes, lo que ha provocado ya varios muertos.

A pesar de no negar que en Bielorrusia existen problemas, el presidente ruso considera que todos ellos se tienen que poder resolver dentro de marco legal bielorruso, sin tener necesidad de que los manifestantes tomen las calles.

Un país de impronta rusa

Además de por el hecho de que Bielorrusia formó durante 70 años, hasta la caída del muro de Berlín y la desaparición del telón de acero, de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, los vínculos entre Rusia y Bielorrusia son de todo tipo.

Sobre todo, económicos, no en vano el 90% de la producción agrícola bielorrusa tiene como mercado Rusia, y ese no es único vínculo económico, siendo todavía más importante los vínculos energéticos.

Rusia es el principal suministrador energético del país que preside Aleksandr Lukashenko, sobre todo en lo que tiene que ver con el suministro de gas natural, vital para la industria bielorrusa.

La economía, muy dependiente del país que un día gobernaron los zares, hace que cualquier suceso que se produce en Kiev, se convierta casi en un asunto de política interna rusa, por lo cual la opinión pública rusa es capital para Bielorrusia.

Un reciente estudio de opinión llevado a cabo por el Centro Levada de Moscú, indica que el 57% de los rusos prefiere que Lukashenko se mantenga en el poder, mientras que un 17% preferiría que subiese al poder la líder de la oposición, Svetlana Tijanóvskaya.

Preguntados los ciudadanos rusos sobre los disturbios que asolan Bielorrusia, el 39% las valora negativamente, mientras que un 25% las considera legítimas.

Lukashenko recula

Aunque el encargado de hablar de ello es nuevamente Vladimir Putin, que ha reconocido que una buena parte de las reivindicaciones de los manifestantes son legítimas, pero que tienen que encauzarse dentro de la legalidad que impera en Bielorrusia.

Ejerciendo de portavoz del presidente bielorruso, Putin ha informado que el sátrapa bielorruso se aviene a la realización de una reforma constitucional, derogando la actual y promulgando una nueva.

A partir de una nueva carta magna se realizarían unas elecciones constituyentes, unas para la elección del parlamento y otras para la elección del presidente de la república.

La oposición sigue en «pie de guerra»

El movimiento opositor ha criticado duramente que el Kremlin haya anunciado que un contingente de tropas está en disposición de cruzar la frontera en cuanto su presencia sea solicitada por el gobierno bielorruso.

El comité opositor, cuya cabeza más visible es Svetlana Tijanóvskaya, asilada en Lituania con sus hijos por el peligro que corría en Minsk, ha protestado porque la injerencia rusa atenta directamente contra el derecho internacional.

La oposición sigue con la idea fija de que Lukashenko dimita como presidente, y a partir de ahí se inicie una transición que lleve a una nueva constitución que consagraría unas elecciones libres que elegirían a un nuevo parlamento y a un nuevo presidente.

Mientras tanto las movilizaciones continúan, con su epicentro en Minsk, la capital, y las fuerzas del orden siguen realizando detenciones masivas, mientras las huelgas se generalizan, sobre todo en el elefantiásico sector público bielorruso.

Fuente – EL PAÍS / Aleksandr Lukashenko en Wikipedia / Unión Soviética en Wikipedia

Imagen – Ivan Bandura / Pikist / Borodun / Spetsnaz Alpha / Larry Koester / ITU Pictures /

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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