Prosigue el juicio por la matanza de Charlie Hebdo

Francia vuelve a revivir el horror de los atentados contra la redacción de Charlie Hebdo, en un juicio donde ninguno de los ejecutores del acto terrorista está presente, pero si los colaboradores necesarios que pueden ser condenados, en determinados casos, hasta a cadena perpetua

El 7 de enero del 2015, dos terroristas islamistas, los hermanos Kouachi, perpetraban uno de los más terribles asesinatos que ha sufrido Francia.

Accedieron a las oficinas del semanario satírico Charlie Hebdo y dejaron un reguero de cadáveres en la redacción de la publicación, asesinando a 12 personas y dejando a 11 personas malheridas.

Ahora, cinco años después, se celebra el juicio, en donde, habiendo fallecido los terroristas que perpetraron los atentados – Cherif y Said Kouachi y Amedy Coulibaly, que atentó contra un supermercado judío Hyper Cacher – se juzga a los colaboradores necesarios.

14 acusados

Son los que se están sentando en el banquillo de los acusados, imputados por haber, presuntamente, colaborado en la ejecución de los actos terroristas.

De ellos, solo Hayat Boumeddiene es de género femenino, siendo la pareja sentimental de Amedy Coulibay, que tomó un supermercado judío Hyper Cacher «a sangre y fuego».

La acusación y la fiscalía pretenden que sean condenados por participación en una organización terrorista criminal y por apoyo logístico, económico y material para la consecución de los atentados.

Algunos de ellos podrían ser condenados incluso a cadena perpetua, aunque la mayoría de las peticiones de pena oscilan entre los 10 y los 20 años de cárcel.

Sin embargo, en el banquillo solo se van a sentar 11 de los imputados, ya que Hayat Boumeddiene y Mehdi y Mohammed Belhoucine huyeron a Siria pocos días después de que se perpetraran los atentados.

Petición de cadena perpetua para dos de los encausados

Los jueces antiterroristas han reservado la máxima petición de pena, de cadena perpetua, para Mohamed Belhoucine y para Ali Riza Polat, en el caso del primero, por haber sido colaborador esencial en que los atentados se hayan llevado a cabo.

Belhoucine habría sido el encargado de proporcionar el armamento que se utilizó en el asalto de la redacción de Charlie Hebdo y del supermercado Hyper Cacher.

En el caso de Polat la petición de cárcel se basa en una lista autografiada en la que aparecen los precios de las municiones y detonadores que se utilizaron en los atentados, documento que apareció en el registro de un garaje de la localidad belga de Charleroi.

Penas de índole menor

El resto de la encausados tienen una petición de penas que, aunque no llegando a la cadena perpetua podrían hacer, en caso de ser admitidas por los jueces, que pasasen «a la sombra» entre una y dos décadas.

Es el caso de Abdelaziz Abbad y Miguel Martínez que están acusados de ser los «ojeadores» para ver donde se podía comprar armas, munición y explosivos utilizados en los atentados terroristas.

En el caso de Michel Catino está acusado de ser el que transportó el arsenal entre Bélgica, donde se adquirieron las armas, y París, donde se perpetraron los atentados, delito por el que también está acusado Willy Prevost.

El que menor petición de pena tiene es por el delito de asociación delictiva, lo que le podría llevar aparejado una pena de 10 años de prisión.

Un antes y un después

Fueron 109 segundos que cambiaron el mundo, los que tardaron los terroristas islámicos hermanos Kouachi en provocar una masacre en la redacción de la revista satírica Charlie Hebdo.

Ese y otro reguero de muertos que dejaron los sucesivos atentados que se perpetraron en Francia durante 2015 hicieron darse cuenta a las autoridades de lo profundamente que estaban implantadas las redes de terrorismo yihadista en el país que gobierna Emmanuel Macron.

De hecho, los sucesivos ataques terroristas llevaron al presidente de Francia, François Hollande a sacar al ejército a la calle para patrullar bajo el «paraguas» de la Operación Centinela.

Hoy en día, ver por las calles de las ciudades galas a militares «armados hasta los dientes», es algo que se considera como normal por la población francesa.

Sucesión de atentados

La acción terrorista contra Charlie Hebdo – en realidad contra la libertad de prensa en Francia – se puede decir que abrió la veda para una sucesión de atentados de inspiración islamista que convirtieron el 2015 en un annus horribilis.

En febrero de ese año, y en la Costa Azul, en concreto en Niza, tres militares fueron atacados a cuchilladas, cuando estaban guardando un centro de la comunidad judía en Francia.

Tres meses después un joven fue detenido por haber matado a cuchilladas a una mujer en un aparcamiento, en Villejuif, una localidad de extrarradio parisino.

Una investigación de la policía, tras su detención, descubrió que el terrorista tenía muy avanzados los preparativos para atacar una iglesia de culto católico.

En el mes de junio un repartidor decapitó a su jefe en una fábrica en Isère, y grabó un vídeo, que tuvo difusión en las redes sociales, en las que «enarbolaba» su cabeza.

Lo peor en la Sala Bataclán

Pero lo peor estaba por llegar, y sucedió en la tarde noche del 13 de noviembre del 2015, cuando tres comandos terroristas se coordinaron para atentar en París, siendo uno de los objetivos la Sala Bataclan.

Esa noche fueron asesinadas 130 personas, en tres ataques coordinados, que además de tener como objetivo la sala Bataclán, también llevaron a barbarie terrorista en el Estadio de Francia y en bares y restaurantes del este de París.

Afortunadamente tanto la ciudad como el país pudieron reponerse de la barbarie terrorista, y bien es cierto que, hasta la llegada del malhadado coronavirus, la parte de este de París se convirtió en una de las zonas más animadas y de copas.

De hecho, el grupo musical que tocaba en la sala Bataclán el día del atentado, Eagles of Death Metal, tuvieron el pundonor, cuando la ciudad recuperó el pulso, de volver a tocar en la misma sala, en un concierto gratuito en memoria de los heridos y fallecidos en los atentados.

Fuente – Atentado contra Charlie Hebdo en Wikipedia / LA RAZÓN / EL PAÍS / DW

Imagen – Itmost / Kristoffer Trolle / King of Hearts / Nestor Galina / Mikael Colville – Andersen

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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