Un telón de acero que todavía persiste

A tres décadas de la Unificación, las diferencias entre lo que era la Alemania del Oeste y la del Este siguen siendo flagrantes: menor PIB, sueldos más bajos, menos oportunidades de todo tipo. Eso ha hecho que los ossies muestren preferencia por partidos de extrema derecha

Ahora que se celebran las tres décadas de la unificación alemana, es momento de hacer balance sobre si verdaderamente Alemania es un país unificado, y la mayoría de los análisis concluyen que no.

De hecho, un reciente estudio llega la a conclusión que muchos alemanes que habitan lo que fue la República Democrática Alemana, se sienten «ciudadanos de segunda».

Y ello a pesar de que la Unificación se realizó sin apenas dificultades y hace 30 años que se derribó lo que las autoridades de la RDA calificaban como Muro de Resistencia Antifascista.

Aún dos Alemanias

La realidad, con los datos en la mano, es que sigue habiendo profundas diferencias, desde industrialización hasta la renta, entre lo que era territorio de la extinta RDA y la República Federal Alemana.

Son muchos indicadores los que muestran bien a las claras la «brecha» entre los dos territorios: salarios, cuidado a infancia y ancianos, confianza en políticos e instituciones del estado.

Todo sigue hablando de dos Alemanias, a pesar de que muchos de los «arquitectos» de la Unificación pensaban que en menos de una década lo único que existiría sería una sola Alemania, erraron el tiro.

Tipos de empleo

Una de las principales divergencias entre lo que fue la RDA y la RFA tiene que ver con el empleo y con el tipo de empleos.

En el caso de los varones, los antiguos habitantes del Este tienen menos posibilidades de encontrar un trabajo en el cual puedan ejercer sus dotes de liderazgo.

En el caso de las mujeres, las ossis logran una mayor cantidad de empleo en sectores que tienen que ver con la gestión, que las que provienen del Oeste.

La parte del territorio que gobernó Erich Honecker tiene menor desigualdad salarial, ya que una ossi gana, de media, solo un 6% menos que un compañero varón, mientras que en el oeste la diferencia puede llegar a 21%.

El mismo empleo femenino

En la RDA se daba mucha importancia al empleo, como una manera de colaborar con el bien común, por lo que las cuotas de trabajo masculino y femenino solían ser muy semejantes: hombres y mujeres trabajaban por igual.

En ese sentido, cuando se produjo la Unificación, mientras que el 67% de las ossis trabajan de manera remunerada, solo el 27% de sus pares occidentales lo hacían.

Hoy por hoy, el número de mujeres alemanas de cada uno de los territorios que trabajan es muy similar: 74% en el caso de las del Este y 72% en el caso de la del oeste.

Diferencias de género en cuidados y hogar

Ambas sociedades, tanto la occidental como la oriental, eran, y los siguen siendo, sociedades hetero patriarcales, y 30 años de unificación no ha conseguido cambiar que ciertas ocupaciones, como las de cuidado y hogar, siguen siendo femeninas.

Debido a ello, es muy habitual que las mujeres intenten compatibilizar el cuidado y las tareas domésticas y que finalmente, sobre todo a partir de que nacen los hijos, se acojan a reducciones de jornada o trabajen a tiempo parcial.

En ese aspecto, son más las mujeres que provienen del Oeste, en un 80%, las que trabajan a tiempo parcial por un 60% de las ossis que se acogen a reducciones de jornada o pasan a trabajar media jornada.

Otro abismo en los sueldos

Aunque en tres décadas el PIB del Este se ha cuadriplicado, lo que no ha variado ha sido la diferencia en la remuneración, a igual categoría laboral, entre los trabajadores ossis y los de la extinta RFA.

En el año 1990 cuando se escenifica la Unificación, las diferencias en salarios eran abismales, pero tres décadas después el salario de un oriental solo supone el 88,8% de lo que ingresa por su trabajo un occidental.

De hecho, el poderío económico de los länder que estaban tras el telón de acero supone solo un 73% de los estados federados que formaban parte del territorio de la antigua República Democrática Alemana.

Ninguno de los länder de este llega a tener el PIB de la región del Sarre, el estado federado alemán con menor renta y que durante más de 50 años perteneció a la RFA.

Otros indicadores económicos también son disparejos: el Este tiene más personas en situación de desempleo, su suelo tiene menos valor y sus habitantes pagan menos impuestos de los que se tributan en el Oeste.

Desafección ossi

Y las diferencias se hacen perceptibles cuando se pregunta a los habitantes del Este sobre la afección a la nueva Alemania reunificada, y las encuestas arrojan datos sorprendentes.

Mientras que el 91% de los alemanes de lo que fuera la República Democrática Alemana consideran que la democracia es la mejor forma de gobierno, solo el 78% de los ossis consideran lo mismo.

Fuente – el diario / República Democrática Alemana en Wikipedia

Imagen – Roger W / VV Nincic / Rutger van der Maar / Nenad Stojkovic / Got Pic / Sweet Sucess / Nicolaus Fest

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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