Trump y su mujer dan positivo en coronavirus

El matrimonio presidencial norteamericano ha dado positivo en SARS-CoV-2 tal como ha anunciado, vía Twitter, Donald Trump. El contagio se podría haber producido en un viaje, en el Air Force One, a un mitin electoral, y el caso 0 podría ser Hope Hicks, una asesora política

La primera dama norteamericana y el presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, han dado positivo por coronavirus covid-19.

El motivo del contagio se especula con la posibilidad de que haya sido una asesora del presidente, que también dio positivo, y que viajaba en el Air Force One la que haya transmitido la enfermedad.

Vía Twitter

Como es habitual en él, el anuncio de que ha contraído la enfermedad lo ha dado vía Twitter en la madrugada de ayer, informando que tanto él como su esposa ya están en cuarentena y lanzando el siguiente mensaje: ¡Saldremos de esta juntos!

Se trata de un evento relevante debido a que dentro de solo 33 días se celebrarán las elecciones presidenciales en las cuales Trump pretende revalidar su presencia en el 1600 de la Avenida Pensilvania.

Además, en el caso de Trump, con 74 años ya cumplidos se encuentra dentro de lo que se denomina «población riesgo», y como ya hemos indicado es posible que fuese una de sus asesoras, Hope Hicks quien le trasmitiese el SARS-CoV-2.

La asesora viajó con el primer matrimonio de la nación en el Air Force One al primer debate electoral en Cleveland, donde Trump se «batió el cobre» con el candidato demócrata, Joe Biden.

En la recta final de la campaña

El contagio le ha «explotado» a Donald Trump en la recta final de la campaña, justo en el esprint final y cuando las encuestas dan un resultado muy igualado entre él y el candidato demócrata Joe Biden.

Inclusive algunas encuestas ofrecen datos en el sentido de que Joe Biden podría tener inclusive una ligera ventaja, de lo que el equipo electoral de Trump está informado y que está provocando que los debates electorales sean especialmente broncos.

Tal como ha declarado Trump a la conservadora cadena de televisión FOX, él y su esposa decidieron someterse a la prueba de coronavirus después de que su asesora política diera positivo por coronavirus.

A pesar del contagio, los médicos de cabecera del presidente han informado que se encuentra con buen estado de salud, y que en la medida de sus posibilidades seguirán cumpliendo con sus funciones institucionales.

Grupo de riesgo

Trump, con 74 años ya cumplidos, entra dentro de la calificación de «grupo de riesgo», aunque tal como ha dicho un comentarista de salud de FOX, que además es médico, la tasa de supervivencia es del 96%.

Sin embargo, hay ciertas patologías, como la obesidad y la hipertensión, ambas sufridas por Donald Trump, que suelen hacer que empeore el «cuadro» en enfermos de covid-19.

De hecho, existen peligrosos precedentes en otros mandatarios, caso del británico Boris Johnson, que, con tan solo 56 años, y producto de haber contraído el SARS-CoV-2, estuvo ingresado en UCI y con ventilación mecánica.

Futuro inquietante

Una de las hipótesis que se comenta en los mentideros políticos de Washington es que si Trump ha dado positivo por coronavirus, es muy posible que su vicepresidente, Mike Pence también esté infectado.

La Constitución norteamericana establece que en caso el presidente, fuera por el motivo que fuere, no pudiese desempeñar su cargo, la «vara de mando» pasaría a su vicepresidente, esto es Mike Pence.

En la hipótesis de que el «segundo al mando» también estuviese contagiado y de la misma manera no pudiese desempeñar su cargo, las funciones ejecutivas recaerían en la presidenta de la Cámara de Representantes.

Ese puesto lo ocupa la demócrata Nancy Pelosi, una congresista que se ha convertido, desde hace ya algún tiempo, en la «bestia negra» de los actuales dirigentes del Partido Republicano.

Exponerse al contagio

Es lo que ha hecho Donald Trump desde que la pandemia «toco suelo» en Estados Unidos, lanzando todo tipo de bravatas, acientíficas, sobre el covid-19.

Entre las «ocurrencias» del premier norteamericano se encuentra el haber asegurado que con la llegada del calor, el SARS-CoV-2 desaparecería como por ensalmo, y también negó que las mascarillas fuesen eficaces.

Mientras sus rivales demócratas, siguiendo las recomendaciones científicas, han evitado realizar actos electorales multitudinarios para evitar la expansión del SARS-CoV-2, los republicanos han obrado de manera contraria.

Donald Trump y su partido político han seguido organizando grandes concentraciones de masas, en las cuales el presidente de los Estados Unidos se ha mezclado con los participantes en los mítines prodigándose en apretones de manos y abrazos.

Inclusive ha reivindicado en no utilizar mascarilla en esas circunstancias y se ha burlado de su oponente demócrata por el hecho de presentarse ante sus votantes pertrechado con la correspondiente mascarilla.

Un virus que recorre la Casa Blanca

A pesar de que Estados Unidos es uno de los países del mundo donde el SARS-CoV-2 está dejando un reguero de cadáveres y donde los contagios se cuentan por miles, en la sede del gobierno norteamericano se ha seguido actuando como si nada pasase.

Y eso que, entre los asesores más cercanos a Trump, ya son cinco los que han dado positivo por coronavirus, en unas circunstancias en las cuales, al menos en sus comparecencias públicas, no suelen llevar mascarilla.

La pandemia se podría «extender como la pólvora» entre los funcionarios que trabajan en el 1600 de la Avenida Pensilvania, y que en el viaje que el Air Force One realizó a Cleveland para un mitin electoral, y donde seguramente el matrimonio Trump se contagió, viajaban otros veinte asesores.

Una Apparátchik

Hope Hicks lleva desde el 2016 ligada a Donald Trump, y entró como directora de comunicación y jefa de prensa de la Casa Blanca en la primera administración del magnate inmobiliario.

Su regreso a la «arena política» se produjo hace escasos meses cuando empezó a trabajar «codo con codo» con uno de los principales asesores político del presidente, además de ser su yerno, Jared Kushner.

Hicks es una persona de perfil bajo, lo que le ha permitido sobrevivir en el entorno político de Trump, donde los ceses están al orden del día, siendo tan discreta que no tiene ni cuenta en la red social Twitter.

En el interregno entre las dos etapas en la administración presidencial, ha trabajado como directora de la oficina de comunicación de la cadena de televisión FOX, puesto que dejó para volver a ser asesora del inquilino de la Casa Blanca.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Mark Nozell / Twitter / Tony Webster / Pen Fan / Nan Fry / The National Guard / Rob Young / Dominio público

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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