Edward Snowden solicita la nacionalidad rusa

A punto de tener un hijo, Edward Snowden y su mujer han decidido solicitar la nacionalidad rusa, como una manera de, por un lado, evitar la extradición de Snowden a Estados Unidos y por otro que su hijo pueda acceder a la nacionalidad del país que gobierna Vladimír Putin

A pesar de que han pasado algunos años, en los anales de la NSA norteamericana siempre quedará, seguramente con desdoro, la historia del Edward Snowden, un agente que los traicionó.

Según ha confesado públicamente, su desafección de la NSA y la posterior revelación de secretos, entre ellos el programa PRISM y el equivalente de su contraparte británica, GCHQ, se produjo al tener conciencia de que el gobierno norteamericano vulneraba la legislación que había jurado defender.

Aunque tanto a él como a su mujer, Lindsay Mills, tienen ya concedida la residencia en territorio ruso, y ahora, a punto de ser padres, han decidido dar un paso más y solicitar la nacionalidad del país que gobierna Vladimír Putin.

También inducido por la pandemia

Si bien su futura paternidad ha sido capital para que él y su mujer hayan solicitado la nacionalidad, la pandemia de SARS-CoV-2 también ha tenido que ver.

De ese modo también protege a la unidad familiar, dado que, con la nacionalidad rusa de ambos progenitores, el recién nacido también tendrá la nacionalidad rusa, con lo que en principio Snowden estaría «blindado» ante una posible extradición.

El abogado de Snowden, Anatoli Kuruchena, ha informado que ya se ha iniciado el proceso que, en poco tiempo, podría hacer que Snowden pueda tener un pasaporte con guardas de color bermellón.

En cuanto a la nacionalidad de su vástago, la legislación rusa no reconoce el ius soli como la norteamericana, esto es, un nacido en territorio estadounidense es norteamericano de pleno derecho independientemente de la nacionalidad de sus progenitores.

Las leyes rusas, para que un recién nacido pueda acceder a la nacionalidad, hace necesario que alguno de sus padres tenga la nacionalidad.

Además, como una manera de hacer más atractiva la adquisición de la nacionalidad rusa, ahora quien la contrae no necesita renunciar a nacionalidades previas, por lo que Snowden podrá seguir manteniendo la doble nacionalidad.

Libertad

Snowden se muestra eufórico de poder mantener la doble nacionalidad, ya que como ha confesado, él y su mujer pretenden instruir a su hijo en los valores que alumbran la constitución norteamericana, que tiene como piedra angular la libertad.

Tras las revelaciones sobre los tejemanejes de la Agencia de Seguridad Nacional, NSA en sus siglas en inglés, la principal agencia de inteligencia de señales que posee el país que gobierna Donald Trump, huyó a Rusia.

En el 2013 el presidente de lo que fuera el germen de la URSS, Vladimír Putin, le concedió la nacionalidad, de un país que no tiene ningún convenio de extradición con los Estados Unidos de América.

Y eso en unos momentos en los cuales la administración de Barack Obama exigía su extradición, lo que provocó un fuerte encontronazo diplomático con el gobierno ruso, que mantuvo la residencia a Snowden.

La justicia norteamericana imputa a Snowden tres delitos: divulgación de inteligencia en comunicaciones, transmisión de información clasificada y robo de propiedad del gobierno.

Inclusive un informe de la inteligencia norteamericana fechado en el 2016 lo acusa de haber compartido información con le FSB, el servicio de inteligencia exterior ruso heredero de la KGB.

Perfil bajo

Es lo que ha hecho Snowden desde que llegó a Moscú, y se ha prodigado poco en eventos sociales y menos en los medios de comunicación de masas, que lo único que podría provocar es que los servicios de inteligencia fuesen tras él.

Sin embargo, si ha publicado sus memorias y participa activamente en seminarios sobre privacidad y tecnología, en estos momentos, debido a la pandemia, por videoconferencia.

Tampoco ahorra críticas a la forma autocrática que tiene Vladimír Putin de gobernar, y también tiene una visión crítica de cómo se está gobernándose la ciudad y el área de Moscú.

Snowden también ha expresado sus deseos de poder vivir en Alemania o Francia, pero nunca ha ocultado que su objetivo final es poder regresar a Estados Unidos, ya que considera que la revelación de secretos que realizó buscaba defender la democracia norteamericana.

Sin embargo, Donald Trump, el que cuando se publique este artículo es posible que ya no sea el presidente de los Estados Unidos, no ha dudado en calificarlo como traidor cada vez que ha hablado sobre él.

Por otro lado, Trump también lo ha tildado como un espía que debería de ser ejecutado por haber revelado varios de los programas más secretos que utiliza la NSA, tal como declaró en una entrevista que dio a The New York Post.

Hasta en España

Los tentáculos de la inteligencia norteamericana siempre han sido largos, y tal como revela ahora el semanario Cambio 16, la transición española no habría sido sino una operación encubierta de la CIA.

Los documentos acaban de ser desclasificados, y aunque han sido convenientemente expurgados, muestran bien a las claras que la CIA cuando menos siguió con interés la transición española.

De hecho, la publicación ha tenido acceso a un documento de la Agencia Central de Inteligencia Norteamericana del 11 de septiembre de 1976 en donde se muestra que el gobierno de Adolfo Suárez informaba a la embajada norteamericana los movimientos políticos que se iban a realizar.

De hecho, y abonando esa tesis, se encuentra que en esa época destacados operativos de la CIA, curtidos con años de experiencia en operaciones encubiertas en Latinoamérica, fueron destinados a la legación diplomática en Madrid.

Agentes tan significados como R. E. Gahagen, Néstor Sánchez, R. Kinsman, L. Therry o Ronald Estes, estuvieron destinados en Madrid.

Se especula inclusive con la posibilidad de que la Ley de Reforma Política que provocó el cambio político en España hacia una democracia, hubiese sido conocido por el gobierno norteamericano antes de su promulgación.

Unas revelaciones que no hacen sino poner mucho más en solfa a lo que desde diversos partidos de izquierdas se refieren como el «Régimen del 78».

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Mike Mozart / Olgierd / David Ohmer / Timur Lazarenko / Álvaro Vera

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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