Mario Draghi formará gobierno en Italia

El que fuera el primer banquero europeo ha sido designado por el presidente de la República, Sergio Mattarella, para formar un nuevo gobierno, de concentración, que además de hacer frente a diversas crisis, pilote el país hasta nuevas elecciones

El hombre que salvó el euro en la peor crisis de deuda soberana que ha vivido la Unión Europea ha sido comandado por el presidente italiano Sergio Mattarella para formar gobierno.

El que fuera presidente del Banco Central Europeo, estaba en todas las quinielas desde hace seis meses, y después de que Matteo Renzi provocase una crisis de gobierno, el tecnócrata Conte tenía los días contados.

Draghi tiene, por méritos propios, fama de buen gestor, y eso es lo que tendrá que hacer, seguramente con una fórmula de gobierno de concentración, hasta la próxima convocatoria de elecciones.

La llamada de palacio

Tras ser convocado al Palacio del Quirinal por el presidente Mattarella, la audiencia duró hora y media y Draghi salió con el encargo de formar un gobierno que «pilote» el país hasta la convocatoria de unas nuevas elecciones.

A la crisis sanitaria, provocada por el SARS-CoV-2, se une la económica y ahora la política, provocada por la salida del gobierno de las tres ministras de Italia Viva, ha puesto a Giuseppe Conte «contra las cuerdas».

El propio Conte intentó maniobrar creando, con diputados sacados de aquí y de allá, un grupo parlamentario «Frankenstein» que lo mantuviese en el Palazzo Chigi, pero finalmente no ha podido ser.

Gobierno de concentración

En su primer encuentro con los medios, el primer ministro in pectore ha establecido unos ambiciosos objetivos, que enumeró, y que no son otros que vencer a la pandemia, y lograr una vacunación suficiente para lograr la «inmunidad de rebaño».

Otra de las tareas que se impone Draghi son aprovechar la inyección de dinero de la Unión Europea para reflotar económica y socialmente el país.

Lo que busca Draghi es armar un gobierno técnico pero que sea esencialmente político por lo cual optará por tener ministros de los diversos grupos políticos que conforman el parlamento y el senado italianos, incluidos los de Forza Italia.

El economista devenido ahora en político pretende lograr, algo ilusorio en un país que ha tenido 65 gobiernos diferentes desde el fin de la II Guerra Mundial, una concentración de todos partidos políticos que componen las dos cámaras.

Draghi cuenta sus apoyos

La primera mirada del que fuera presidente del BCE es hacia la Italia Viva de Matteo Renzi, el mismo líder político que ha provocado una crisis de gobierno y la defenestración de Giuseppe Conte.

Pero la necesidad de un apoyo amplio en las cámaras le llevaría también a negociar seguramente con el Partido Democrático, «mirando por el espejo retrovisor» a otras formaciones políticas.

También será necesaria, para lograr una mínima estabilidad del ejecutivo, contar con los apoyos, aunque sean puntuales, de La Liga de Matteo Salvini, de los «grillinos» de Luca Di Maio y como no, de Forza Italia.

Un proceso farragoso

Dado que Draghi y su gobierno no han surgido de las urnas, sus ministros tendrían que jurar – o prometer – ante el presidente de la República, Sergio Mattarella y posteriormente deberían ser confirmados por la Cámara de diputados y el Senado.

En caso de que se produzca la aprobación, Mario Draghi se convertirá en el sexto primer ministro que no ha salido de las urnas, siguiendo la estela de Monti, Letta, Renzi, Gentiloni y Conte.

Pero nada está escrito, dado que el M5S que fundase Beppe Grillo ya ha anunciado que, siendo la formación política que cuenta con más diputados y senadores, sus representantes votarán en contra de la confirmación del nuevo gobierno.

En las últimas elecciones, las de 2018, los «grillinos» lograron el 33% de los votos emitidos, teniendo como líder a un cómico televisivo que pretendía acabar con la «vieja política», configurándose como un partido político populista.

Un apoyo lleno de contradicciones

Los seguidores de Luca Di Maio, el actual líder del M5S, se debatirían en una profunda contradicción en caso de que apoyasen a alguien como el banquero Draghi, la quintaesencia del establishment que siempre han pretendido combatir.

Para muchos de los «grillinos» Draghi no es sino el hombre del banco de inversión norteamericano Goldman Sachs, lo que para un antisistema es un anatema.

Sin embargo, Draghi todavía podría tener posibilidades de ser respaldado por un número suficiente de «grillinos», un partido que se ha quedado sin un liderazgo claro, y en el cual todavía pervive un cierto posibilismo.

Apoyo de la ultraderecha

A la diestra, La Liga de Matteo Salvini se ha posicionado, en principio, a favor de que Mario Draghi conforme un gobierno de concentración que dirija el país hasta unas nuevas elecciones.

De hecho, el que pasa por líder de su ala moderada, Giancarlo Giorgetti, ha valorado como positivo un gobierno de salvación nacional que dirija el país en las múltiples crisis que afectan a Italia.

En La Liga cohabitan varias «familias», siendo la principal la ultraderechista que lidera Matteo Salvini y que tiene como rasgos definitorios su euroescepticismo y el populismo, que quiere elecciones ya y reniega de todo lo que signifique tecnocracia.

Pero en lo que fuese la Liga Norte de Umberto Bossi también cohabita la derecha tradicional italiana, vinculada al poder económico, pactista y posibilista que busca un gobierno que de estabilidad al país.

Il Cavaliere

Y en el atanor político italiano no podemos olvidarnos de Forza Italia de Silvio Berlusconi, que apoyaría completamente un gobierno tecnócrata.

No en vano fue el propio Silvio Berlusconi uno de los valedores de Draghi que le permitió ocupar la presidencia de Bankitalia y del BCE.

Además, el apoyo de Forza Italia permitirá también que la constelación de pequeños partidos de derechas que orbitan a su alrededor, también de su pláceme al banquero.

 Con muy buena prensa

Es el aura que Mario Draghi tiene en Italia, un prestigio logrado cuando logro capear la mayor crisis económica que había vivido la UE en toda su existencia con unas primas de riesgo que campaban por sus respetos.

El “De acuerdo con nuestro mandato, el BCE está dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar el euro. Y créanme, será suficiente”, tuvo efectos taumatúrgicos y deshizo como por ensalmo la crisis de deuda soberana que vivía Europa.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – EU2017EE / Lalupa / Nik.mon / Presidencia de la República Mexicana / Triestre Prima / Richard Fabi / European People`s Party / Jon S

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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