Administración Biden: primeros compases

Joe Biden sigue en su camino de revertir casi todas las políticas de la administración Trump. Entre otras «cruzadas» Biden se ha embarcado en deconstruir el aislacionismo de la anterior presidencia y volver al multilateralismo, volviendo a organizaciones supranacionales como la Organización Mundial de la Salud y la OTAN

Joe Biden parece dispuesto a deconstruir los cuatro años de la administración Trump con medidas que además de efectivas también son efectistas y que impactan en la opinión pública.

En estos últimos días, el que fuera senador por Delaware y su equipo se han centrado en política exterior con dos medidas estrella: mantener tropas en Alemania y dejar de apoyar a Arabia Saudí en la guerra que mantienen en Yemen.

Además, la diplomacia estadounidense está reclamando la libertad del opositor ruso Alexéi Navalni, que acaba de ser condenado a tres años de clase por vulnerar su libertad provisional.

Declaración de intenciones

La escenificación del discurso no ha podido ser mejor, ya que ha comparecido en el departamento de Estado, el equivalente en Europa a los ministerios de asuntos exteriores.

Tal como está operando la administración Biden, está revertiendo las líneas maestras que había impulsado Donald Trump, hasta ahora, y para evitar tener que buscar la anuencia de las dos cámaras de representantes, utilizando decretos ejecutivos.

Mantener tropas en Alemania

Debemos recordar que antes de la caída del Muro de Berlín, la presencia de tropas norteamericanas en la República Federal Alemana era vital, ya que se encontraban a pocos kilómetros de las tropas soviéticas acuarteladas en la República Democrática Alemana.

Donald Trump retiró la mitad de los soldados norteamericanos que había en Alemania, como una manera de presionar a ese país para que subiese su presupuesto de Defensa y su contribución a la OTAN.

La retirada supuso un quebranto de la estrategia de la Organización del Atlántico Norte, ya que Estados Unidos siempre ha sido el mayor contribuyente tanto en tropas como en presupuesto.

Con la desaparición de la «guerra fría», la OTAN estuvo unos años desvirtuada, pero también han aparecido nuevas amenazas tanto para Estados Unidos como para los países europeos que forman parte de la alianza.

Censurar la guerra de Yemen

Es una guerra que está liderando Arabia Saudí que se ha embarcado en un proyecto para acabar con los rebeldes Hutíes.

La guerra, que Arabia Saudí lleva liderando desde la Operación Tormenta Decisiva con la ofensiva contra las tropas rebeldes, es un conflicto que se ha convertido, además de bélico, en humanitario, con millones de habitantes desplazados.

La administración Biden pretende revertir el apoyo a uno de los bandos en guerra, calificando la misma de catástrofe humanitaria y estratégica.

Para intentar parar la conflagración, ha congelado la venta de armas a Arabia Saudí y a Emiratos Árabes Unidos, sobre todo de los cazabombarderos F-35 y misiles de precisión.

Recobrar el multilateralismo

Es una de las obsesiones de Joe Biden y su administración, que no es otra que recuperar el multilateralismo que había decaído con Trump.

Entre las primeras medidas que tomó Biden se encontraba volver a formar parte de la Organización Mundial de la Salud, y recuperar la interlocución transatlántica en el marco de la OTAN.

La nueva administración es de la opinión de que los vínculos multinacionales son beneficiosos para Estados Unidos y son sinónimo de fortaleza para el país.

Claroscuros en su relación con Rusia

En los primeros compases de la acción de gobierno, Biden ha decidido mantener una relación con el Kremlin radicalmente opuesta a la que ha mantenido Donald Trump.

Las relaciones entre la Casa Blanca y el Kremlin en la anterior administración se basaron en una gran sintonía en lo personal entre Trump y Putin, pero con unas relaciones diplomáticas «a cara de perro».

Ahora, Biden ha tomado la decisión de que Estados Unidos se vuelva a sentar a la mesa para ratificar el tratado Nuevo START, que limita el número de misiles intercontinentales operativos que puede tener cada país.

Pero al mismo tiempo, Estados Unidos ha avisado al Kremlin que permanecerá atento y arbitrará sanciones en caso de que Rusia continué con su «política» de ciberataques y envenenamientos como que ha sufrido Alexéi Navalni recientemente.

También en Venezuela

La poliédrica política exterior norteamericana también tiene un frente abierto en Venezuela, al cual la administración Trump sometió a un golpe de estado económico y a todo tipo de sanciones.

Biden ha declarado que sigue considerando que la Asamblea Nacional elegida en el 2015 en el país que gobernase Hugo Chávez es la única legítima y su único interlocutor, siendo Juan Guaidó el presidente legítimo de Venezuela.

Estados Unidos, ahora, pretende articular la oposición al régimen de Maduro utilizando para ello organismo multilaterales como el Grupo de Lima o la Organización de Estados Americanos.

Lo que buscan la administración Biden – Harris es que Venezuela vuelva a recuperar la democracia, y acabar con lo que tilda de una dictadura corrupta.

Los Republicanos se rehacen

Tras la jura de Joe Biden como POTUS, el «barco» republicano había quedado desarbolado, sobre todo después de la «toma» del Capitolio por parte de las hordas trumpistas.

Sin embargo, después de unas jornadas en las cuales parecía que el republicanismo norteamericano iba a dejar «caer» a Trump, el último presidente norteamericano ha mostrado su poder entre las bases republicanas.

Significativo es que el líder de los Republicanos en el Senado, Mitch McConnell, ha viajado a Florida para entrevistarse con Donald Trump, en un «movimiento» que se puede interpretar como la asunción de que Trump sigue siendo el líder.

En los mentideros políticos de Washington se especulaba con la posibilidad, de que en caso de que el Partido Republicano dejase «caer» a Trump, este tendría la suficiente base social como para formar un nuevo partido político, a la derecha del Partido Republicano.

De producirse esa posibilidad lo que sucedería es que el Partido Republicano se quedaría sin una buena parte de su base social, lo que sería sinónimo de tener un gobierno Demócrata para mucho tiempo.

Fuente – EL PAÍS / Joe Biden en Wikipedia / Internacional en EL PAÍS / el Periódico / Guerra Civil Yemen en Wikipedia / START III en Wikipedia / EL MUNDO

Imagen – Matt Jhonson / J. L. Hervás / The National Guard / Felton Davis / The U.S. Army / Farchering / Senado Federal / U.S. Secretary of Defense

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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