Represión sangrienta en Myanmar

Los muertos se cuentan por centenares en la dura represión de las manifestaciones de la sociedad civil birmana contra la junta militar que el pasado 1 de febrero protagonizó una asonada militar que ha vuelto a las etapas más oscuras de la dictadura

Tras el reciente golpe de Estado en la antigua Birmania, la represión está siendo salvaje, con manifestaciones que son reprimidas a tiros y los muertos se cuentan por decenas.

Mientras tanto los manifestantes se están dedicando a arrasar comercios regentados por chinos, ya que acusan al país que dirige Xi Jinping de estar apoyando a la junta militar.

Más de 20 muertos en el fin de semana

Es con lo que se ha saldado las protestas que se han desarrollado este fin de semana en Yangón la que pasa por ser la capital económica de Myanmar.

Pero eso son los datos oficiales, mientras que los datos que obran en poder de la Asociación de Asistencia a los Presos Políticos elevan los muertos a 38.

Para acrecentar el conflicto, se ha declarado la «ley marcial» en Hlaing Tharyar, zona en la cual hordas de manifestantes, armados con cuchillos, se han lanzado a atacar comercios regentados por ciudadanos chinos.

Los ataques son producto que los opositores acusan a Pekín de estar apoyando a la junta militar que dio el golpe de estado el pasado uno de febrero, después de deponer a la gobernante legítima del país, Aung San Suu Kyi.

La oposición llama a la desobediencia civil

El gobierno civil birmano, esto es, el depuesto, ha llamado a la ciudadanía a ejecutar actos de desobediencia civil, para recuperar la democracia.

Desde ese ámbito también se ha llamado a la revuelta a todas las minorías que han sido tradicionalmente reprimidas por los militares birmanos, como por ejemplo la minoría rohinyaa.

La soflama de Mahn Win Khaing Than, «mano derecha» de Aung San Suu Kyi, ha sido emitida por Facebook, una aplicación que todavía los militares birmanos no han conseguido «tumbar» en Myanmar.

Detenciones masivas

La junta militar ha llevado a cabo detenciones masivas, y hasta el momento ha apresado a 2.134 personas, de las cuales siguen en prisión 1.815.

Además, la mayoría del gobierno legítimo de Myanmar, encabezado por la presidenta Aung San Suu Kyi y por el vicepresidente, Win Myint, se encuentra en arresto domiciliario.

El golpe de estado, justifican los militares, se habría llevado a cabo debido a un fraude electoral que habría cometido la Liga Nacional para la Democracia, que literalmente arrasó en las pasadas elecciones.

La ONU denuncia la situación

La Organización de las Naciones Unidas ha denunciado el «baño de sangre» en que se ha convertido el país producto de la represión de la junta militar.

La ONU pone el acento en la brutalidad contra el personal médico y la población en general, y la destrucción de todo tipo de infraestructuras, sobre todo de aquellas de las que se sirven la mayoría de la población.

La ONU acusa a la junta militar de persecuciones, desapariciones forzosas, e inclusive crímenes contra la humanidad que podrán ser perseguidos, aplicando la jurisdicción universal, por la Corte Penal Internacional.

La denuncia ha sido elevada por Christine Schraner, que suma a la petición de la comunidad internacional para solucionar la situación que vive Myanmar mediante el diálogo entre los militares y la sociedad civil.

Schraner ha recabado testimonios de primera mano que muestran el salvajismo a que los militares están sometiendo a la población civil, testimonios que ha calificado como estremecedores.

Los testimonios son fundamentalmente sobre asesinatos, violencia contra los manifestantes y torturas en los centros de detención.

Tribunal Penal Internacional

Se trata de un tribunal internacional que tiene jurisdicción para la instrucción penal de crímenes de genocidio, guerra, agresión y lesa humanidad.

Su antecedente más remoto son los tribunales que juzgaron a los criminales nazis en Núremberg; en Tokio también se instruyó un tribunal para juzgar los principales responsables del Japón de la II Guerra Mundial.

Las últimas actuaciones más importantes se han llevado a cabo para juzgar a criminales de guerra del conflicto de los Balcanes y el genocidio ruandés.

En estos momentos la CPN está presidida por el juez Chille Eboe – Osuji, y tiene como vicepresidentes al juez Robert Fremr y la juez Marc Perrin de Brichambaut.

La fiscal es la británica Fatou Bensouda, que tiene a sus órdenes al fiscal canadiense James Stewart, siendo el secretario de la CPN el británico Peter Lewis.

Aunque se trata de una entidad independiente de cualquier estado, si mantiene relaciones de cooperación con muchos de ellos.

80 muertos en las últimas horas

El último fin de semana de protestas se ha saldado con al menos 5 muertos, según los datos que ha aportado la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP).

Entre el sábado y el domingo han sido arrestadas más de 2.000 personas, de las cuales la gran mayoría siguen retenidas, mientras la oposición sigue «calentando» la calle y cuando la desobediencia civil continúa.

Los muertos se habrían producido a resultas de que los militares y las fuerzas del orden utilizan «fuego real» para reprimir a los manifestantes, y los heridos se cuentan por centenares.

El proceso a Aung San Suu Kyi sigue adelante

El proceso contra la Nobel de la Paz, de 75 años, sigue adelante, estando acusada de importación ilegal de tecnología – se le requisaron dos walkie talkies -, haber hecho caso omiso a los protocolos contra SARS-CoV-2 e incitación a disturbios públicos.

Otra de las acusaciones a las que tendrá que hacer frente ante los tribunales es el de haber aceptado sobornos por valor de 60.000 dólares y haber recibido 11 kilos de oro.

La realidad es que la Nobel de la Paz, con su partido la Liga Nacional para la Democracia, llevaba tiempo intentando quitar los privilegios que tienen, desde hace muchas décadas, los militares.

Una buena parte de la actividad económica que se desarrolla en la actualidad en Myanmar está en manos de los militares, formando un «estado dentro del estado».

Esa casta militar procura mantener sus privilegios a cualquier precio, inclusive protagonizando un golpe de estado para deponer a la gobernante legítima de la antigua Birmania.

Fuente – EL PAÍS / El Confidencial / Público / SWI / Corte Penal Internacional en Wikipedia

Imagen – Total Out Now / Racoles / Jason / Burma Democratic Concern / Presidencia de la República Mexicana / Cour Penalé Internationale / Alisha Vargas / DFID

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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