Una Ceuta con las fronteras desbordadas

Durante la madrugada del lunes al martes más de 6.000 migrantes han entrado en Ceuta por el espigón de la playa del Tarajal, ante la aparente inacción de la policía y la gendarmería marroquí. El motivo de esa dejación de funciones: el ingreso en un hospital riojano del máximo representante del Frente Polisario, Brahim Ghali

Son muchos los analistas políticos que estimaban que al hacerse público que el máximo dirigente del Frente Polisario, Brahim Ghali, estaba en un hospital de Logroño curándose el SARS-CoV-2 traería cola.

Y así ha sido: las autoridades marroquíes, esta misma mañana, se han desentendido del control de la frontera con el enclave español en Ceuta, y han permitido que 6.000 personas salten la valla.

Un tercio de ellas, hasta 2.000 personas, son menores, muchos de los cuales han tenido que ser atendidos de diversas afecciones, la más habitual la hipotermia, e inclusive un adulto que intentaba llegar a España nadando ha fallecido.

Aplicando la política de las «devoluciones en caliente», España ha puesto en territorio marroquí hasta 2.700 de las personas que habían ingresado ilegalmente en territorio nacional.

Concentrados desde el lunes

Ya desde ayer lunes se notaba una concentración no habitual de familias, adultos y menores al otro lado de la frontera marroquí, sin que la policía y la gendarmería alauí hiciesen nada por impedirlo, y los cruces de frontera han comenzado esta madrugada.

Muchos de los migrantes han intentado a nado ingresar en España, y al menos las primeras oleadas lo han logrado, dado que el dispositivo de guardias civiles se ha visto impotente a la hora de frenar semejante marabunta.

Se trata del mayor asalto masivo a la valla fronteriza que se ha producido nunca en Ceuta, que se ha producido a partir de las dos de la madrugada, hora española.

El asalto principal se ha producido por los espigones de Tarajal y Benzú, y a nado, cuando las primeras oleadas podían invadir el lado español del espigón simplemente nadando unos pocos metros.

Devoluciones en caliente

El ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, ha informado que en un primer momento a los migrantes se les estaba aplicando el acuerdo con Marruecos de 1992 donde previamente hay que identificar al migrante antes de expulsarlo.

Sin embargo, a medida que la llegada de indocumentados empezaba a rebosar los miles, el dispositivo de la Guardia Civil ha comenzado a efectuar «devoluciones en caliente», esto es, tras ser detenidos se abre la verja y se los devuelve a territorio marroquí.

A pesar de que para determinadas organizaciones la medida es de dudosa legalidad, el Tribunal Constitucional avaló la medida, siempre y cuando los reintegros sean individualizados y con pleno control judicial.

Aquellos emigrantes que han logrado entrar en territorio nacional, y a los que no se puede expulsar sin el preceptivo expediente judicial, han sido agrupados en una nave industrial, dotada de literas, en las proximidades del paso fronterizo del Tarajal.

La agrupación tiene como objeto que pasen una cuarentena para que aquellos que estén infectados sean trasladados a instalaciones hospitalarias donde se les trate la infección.

Goteo masivo

A pesar de que a estas horas el dispositivo de la Guardia Civil ha sido reforzado con militares y con Blindados Medios sobre Ruedas, los apátridas, muchos de ellos magrebíes, llegan en un goteo constante.

Debido a ello, se están habilitando otras instalaciones de la ciudad autónoma para que cumplan la misma función que las de Tarajal, esto es, un lugar donde los migrantes puedan efectuar la cuarentena perceptiva.

En caso de que alguno de los extranjeros muestre síntomas de SARS-CoV-2, sería derivado a instalaciones hospitalarias donde ser tratado de la infección.

Simultáneamente, y ante una situación que claramente está desbordando a las autoridades, se ha creado un comité de crisis en el que participan la delegación del gobierno en Ceuta, la Guardia Civil, la Policía Nacional, Protección Civil y Cruz Roja.

La Benemérita, además de controlar a los inmigrantes también ha auxiliado a varios de ellos, como una niña de 10 años que estaba flotando inconsciente en las proximidades de la playa del Tarajal.

Mientras tanto, y en la orilla, efectivos de la Cruz Roja trataban a los migrantes de deshidratación y de cortes, aunque solo ha tenido que remitir a uno de los náufragos al Hospital Universitario con un cuadro de hipotermia.

Despliegan al Ejército

Dado que los efectivos de Guardia Civil y CNP se han visto desbordados se han desplegado a las fuerzas armadas, con auxilio de varios BMR, para controlar la llegada de los migrantes.

Mientras familias y jóvenes se apelotonaban por centenares en la valla de Fnideq, la antigua villa de Castillejos, las fuerzas policiales marroquíes no han actuado para proteger la valla, dejando que quien quisiera se internara en el agua para llegar a nado a España.

Mientras tanto en el lado español, la Guardia Civil actuaba con aerosoles de gas pimienta contra los apelotonados en la valla, y también utilizaba gases lacrimógenos para disolverlos y disuadirlos de entrar en territorio español.

Reunión de urgencia en Madrid

Mientras tanto en la capital de España también se reunía un gabinete de crisis presidido por el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, y en el que han participado el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez.

También han formado parte del elenco la subsecretaria del Ministerio del Interior, Isabel Goicoechea; el director general de la Policía, Francisco Pardo; la directora general de la Guardia Civil, María Gámez; y la directora general de Relaciones Internacionales y Extranjería del Ministerio, Elena Garzón.

La primera decisión que ha tomado el comité de crisis han sido enviar, desde la Península, efectivos de la Guardia Civil y del CNP para reforzar el dispositivo en el que ambos cuerpos están participando.

Ese nuevo contingente está formado por 50 guardias civiles y 150 agentes del CNP, la mayoría de ellos de las UIP, los antidisturbios.

Una situación peligrosa

Algunos activistas que trabajan con los migrantes que entran en territorio nacional han advertido que la policía marroquí está dejando libertad de movimientos a los migrantes para que entren en territorio español.

Los activistas informan que la mala mar y la desesperación de los inmigrantes pueden poner cientos de vidas en riesgo.

A pesar de la relación causa efecto que proviene de haber acogido al máximo representante del Frente Polisario en un hospital en Logroño para tratarle una infección por SARS-CoV-2, la ministra de Exteriores afirma que “no le consta” que esa sea la causa de la entrada masiva y la dejadez marroquí.

Fuente – el diario

Imagen – Adolfo Lujan / Diego Delso / Luis Valencia / The U.S. Army / Rab Lawrance / La Moncloa – Gobierno de España / Flow Comm

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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