Periodista, profesión de alto riesgo en México

Ser periodista en México es una profesión de alto riesgo y las posibilidades de acabar en una morgue son muy altas. El último asesinado, Roberto Toledo, trabajaba para el digital el Monitor de Michoacán, un medio local de la ciudad michoacana de Zitácuaro

Se llamaba Roberto Toledo y era periodista del medio Monitor Michoacán, y perdió la vida tras ser tiroteado por tres individuos en la entrada del medio para el que trabajaba.

Se sabe que, tal como se ha referido desde Monitor Michoacán, había sido amenazado reiteradamente por sus informaciones.

La confirmación de su asesinato ha sido dada por el digital en el que trabajaba, ubicado en la localidad michoacana de Zitácuaro, siendo Roberto Toledo un periodista especializado en la corrupción institucional que se producía en ese Estado.

Un reguero de cadáveres

Se trata ya del cuarto asesinato que tiene como objetivo periodistas desde que comenzó el año en México, el país más peligroso para ejercer la profesión, según el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ).

Las condolencias han llegado incluso desde la presidencia de la República, por parte del portavoz presidencial, que ha asegurado que se investigará el asesinato hasta que se encuentre a los culpables.

En el gremio ya produce hartazgo que las pocas veces que se investiga el asesinato de informadores, los culpables pueden eludir la acción de la justicia, en un país donde el 98% de las muertes violentas quedan sin esclarecer.

Inclusive desde la presidencia de la República se ha puesto en duda que Roberto Toledo fuese periodista, argumento que ha sido rápidamente desmentido desde el Monitor de Michoacán, que lo ha calificado como uno de sus colaboradores

Desde el medio se ha explicado que Roberto Toledo se dedicaba a la investigación de la corrupción institucional en Michoacán, especializado en video reportajes que publicaba periódicamente en el digital.

Crónica de una muerte anunciada

Roberto Toledo había recibido constantes amenazas de todo tipo, inclusive de muerte, por su labor de información de los aspectos más oscuros del poder institucional en Michoacán.

Por ello se había acostumbrado a tener un perfil bajo y a no participar mucho en la vida social michoacana, aunque finalmente eso no le ha salvado de morir asesinado.

Roberto Toledo fue acribillado a balazos en el garaje del Monitor de Michoacán. Cuando estaba aparcando su vehículo fue interceptado por tres individuos armados que le dispararon a quemarropa.

Evacuado al hospital de Zitácuaro, fallecía pasada la tarde producto de los ocho impactos de bala que había recibido su cuerpo.

Investigación de la fiscalía

La fiscalía de Michoacán ha iniciado las investigaciones para encontrar y encausar a los asesinos, y para ello está aplicado el protocolo de delitos de agravio de periodistas.

Hasta ahora la fiscalía se ha incautado de dos motocicletas que se estima que fueron las utilizadas por los asesinos para llegar a la redacción del Monitor de Michoacán.

Cuando se escribe está crónica todavía no se ha producido ninguna detención por el asesinato del periodista, aunque policía y fiscalía continúan con sus pesquisas.

Una profesión llena de precariedad

El trabajo de periodista en Estados como Michoacán es precario y peligroso, sobre todo si se informa sobre narcotráfico y corrupción, un binomio que habitualmente suele discurrir junto.

Muchos profesionales tienen que mantener más de un trabajo para sobrevivir en una actividad laboral que está muy mal pagada y además para el trabajo se cuentan con bien pocos medios.

En el caso del medio donde trabajaba Roberto Toledo, el Monitor de Michoacán, se trata de un periódico local que informa exclusivamente de lo que sucede en Zitácuaro, una localidad que cuenta con una población de 150.000 almas.

El Monitor de Michoacán, tanto el medio como sus profesionales, habían sido amenazados de muerte por su labor informativa, y se había sumado al mecanismo de protección de periodistas, aunque todavía el mismo no se había activado.

Muertes violentas

Con los datos que obran el poder del Consejo de Protección de Periodistas, desde 1992 a 2021 han fallecido, de manera violenta, 138 periodistas en el país que gobierna Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, otras fuentes, como Artículo 19, cuentan con 145 periodistas asesinados desde el año 2000.

La violencia se ha convertido en una constante para la profesión, con unos niveles de violencia que se han mantenido independientemente de quién estuviese en el Palacio Nacional, ocupado ahora por MORENA.

La conclusión de los años que lleva gobernado Andrés Manuel López Obrador, es que no solo la investigación de los asesinatos ha sido inoperante, sino que tampoco se ha llevado acabo una labor preventiva para evitarlos.

Lista macabra

El asesinato de Roberto Toledo se produce poco tiempo después de que solo en una semana fuesen asesinados tres periodistas.

Sus nombres eran Margarito Martínez, Lourdes Maldonado y José Luis Gamboa, los dos primeros en Tijuana y el tercero en Veracruz.

En el caso concreto de Lourdes Maldonado, la periodista había pedido protección a AMLO en una rueda de prensa donde estaba presente el político mexicano y actual presidente de México, en donde López Obrador le prometió protección.

El periodismo siempre ha sido una profesión de riesgo en México, donde los informadores unen a la violencia constante unos emolumentos y condiciones de trabajo que en nada ayudan al nacimiento de vocaciones.

Concentraciones de periodistas

Ante la inacción del gobierno mexicano, los periodistas han decido organizarse para subrayar la situación de violencia generalizada que sufren.

En muchas ciudades mexicanas se han convocado, en las últimas semanas, masivas concentraciones de informadores para protestar por la inseguridad en la que viven.

Se está reproduciendo las manifestaciones más numerosas frente a las Secretarías de Gobernación de diferentes estados para reclamar protección a la hora de desempeñar la actividad periodística.

Además del asesinato de Roberto Toledo, el día 10 de enero el José Luis Gamboa fue apuñalado en Veracruz, Margarito Martínez fue baleado el día 17 en Tijuana y el pasado domingo fue asesinada Lourdes Maldonado.

Esta última periodista había pedido protección a las autoridades debido a que había recibido constantes amenazas contra su integridad física, habiendo recibo de las autoridades la callada por respuesta.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Baptiste Grand / Knight Foundation / Rolf Dietrich Brecher / Olivier Brisson / Eneas de Troya / Espartana Palma / Nicolás Nova / Tinou Bao

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: