Cerrar el grifo

Rusia, como respuesta a las sanciones económicas rusas, ha decidido tomar represalias y podría «cerrar el grifo» de los hidrocarburos, esencialmente gas y petróleo, con los que surte a los países de la Unión Europea, estados con una gran dependencia energética

Es lo que dijo Rusia que haría con algunos países de la Unión Europea y es lo que ha cumplido. Polonia y Bulgaria, por el momento, se quedan sin el suministro del gas ruso.

Sin embargo, la principal energética rusa, Gazprom, ha decidió seguir surtiendo de gas al resto de los países europeos a través de sus gasoductos, algunos de ellos que transitan por Ucrania.

El motivo del corte de suministro es que los dos países sancionados se habían negado a pagar el suministro en rublos rusos, una de las medidas que ha tomado el Kremlin para evitar su moneda sufra.

Una situación peliaguda

Los dos países de la Unión Europa tienen ahora un problema, ya que la casi totalidad del gas que necesitan para sus países viene de Rusia.

La medida la ha comunicado Gazprom a los dos países mediante un comunicado de prensa que se ha publicado en medios polacos y búlgaros.

Aunque es muy posible que Rusia amplíe las sanciones a otros países de la Unión Europea, lo que sería mortal para países como Alemania, el flujo de gas transita sin problemas entre Rusia y el resto de sus clientes europeos.

La vía de llegada del gas es por gasoducto, principalmente el gasoducto Yamal – Europa, que pasa por territorio polaco y ucranio, al que parece que la guerra entre ambos países no ha afectado por el momento.

En una respuesta fulgurante, las autoridades europeas, encabezadas por Úrsula von der Leyen, ha calificado la medida como un “chantaje inaceptable”.

Gazprom había exigido a la compañía polaca PGNiG y la búlgara Bulgargaz que a partir del 1 de abril el pago por el suministro de gas tendría que llevarse a cabo en rublos, y ante la negativa de Polonia y Bulgaria, se ha cortado el suministro.

Algo previsto

En el caso de la polaca PGNiG, había informado a sus clientes que a partir del viernes el gas ruso dejaría de fluir, por lo que ahora tanto PGNiG como Bulgargaz tendrán que buscar un nuevo proveedor.

Se trata de algo que desde el Kremlin se califica de represalias por las sanciones que Rusia sufre por parte de la Unión Europea, y también de una manera de detener la caída libre que está sufriendo la moneda rusa.

Además, desde Gazprom también se ha comunicado que a partir de la semana que viene la gasista Bulgargaz dejará de recibir el hidrocarburo ruso.

El gobierno polaco ha reaccionado al quite y ha hecho unas declaraciones en el sentido de que los decretos de Putin no se aplican a Polonia, dado que es un país soberano y que parte del gasoducto Yamal – Europa pasa por ese país centroeuropeo.

Del mismo modo, las autoridades polacas han subrayado que PGNiG está al corriente de lo pagos y que carece de deudas con la gasista rusa.

Por ello, el actuar de Gazprom es un claro incumplimiento de contrato, por lo que pleitearan en los tribunales contra la energética rusa.

Polonia no tendría mayor problema

En lo que respecta al país que dirige Mateusz Morawiecki, sus reservas de gas alcanzan el 80% de sus necesidades anuales, y por el momento la demanda está cubierta.

El gas que importa Polonia es GNL, gas natural licuado, y un proveedor alternativo podría ser Estados Unidos, que podría llegar por medio de grandes gaseros a nuestro país y de allí, vía gasoducto, llegar a Polonia.

Además, a Polonia también llegan gasoductos con origen de República Checa y Lituania, por lo que en principio el suministro de gas estaría garantizado, ya que parte del hidrocarburo que llega a esos países podría ser derivado.

Desde la gasista polaca, PGNiG, se va a denunciar a Gazprom por incumplimiento de contrato, e intentará que el gas ruso vuelva a fluir hacia Polonia, con las mismas condiciones contractuales que existen en estos momentos.

Mientras tanto las sanciones contra intereses rusos siguen adelante en Polonia, donde se acaba de publicar una lista de 50 empresas y particulares que van a ser sancionadas.

Entre estas empresas se encuentra la filial polaca de Gazprom que verá como se congelan sus fondos y activos; también van a ser confeccionadas sus acciones y las utilidades logradas en Polonia.

Capar el gasoducto Yamal – Europa

Gazprom ya ha advertido a Bulgaria y Polonia que desistan de derivar parte del hidrocarburo que discurre por el gasoducto en cuestión.

Yamal – Europa, que nace en Rusia, discurre por un buen número de países de la Unión Europea, entre ellos Alemania, donde el 80% del gas que usa el país es de origen ruso.

En caso de que Polonia y Bulgaria se nutran del gas que pasa por la parte del Yamal – Europa que pasa por su territorio, el Kremlin podría optar por cerrar el grifo del gasoducto, lo que provocaría muchos daños colaterales.

Por el momento, en el caso de Alemania, el suministro de gas sigue siendo el que corresponde, aunque ese país es uno de los que se ha negado a pagar el hidrocarburo ruso en rublos; el único que si lo hace la Hungría de Viktor Orbán.

Rusofobia

Es la que lleva mucho tiempo demostrando Polonia, uno de los países de la Unión Europea más militantes en su postura de reducir la dependencia del gas ruso a la mínima expresión.

En el caso del país presidido por Andrzej Duda, el suministro de gas ruso cubre la mitad de sus necesidades, pero en el caso de Bulgaria, la cifra asciende al 90% por lo que su situación es más apremiante si cabe.

De cualquiera de las maneras, Bulgargaz, la gasista nacional búlgara, había decidido no renovar el contrato de suministro que tiene con Gazprom.

En cuanto al resto de los países europeos, estados que tienen una enorme exposición al gas ruso, caso de Austria y Alemania, son conscientes y así lo han ha explicitado, que el gas ruso sigue siendo vital para sus economías.

Desde la Comisión Europea se ha instado a los países europeos a reducir en dos tercios la dependencia que tiene de los hidrocarburos rusos, como una manera de sacudirse de encima al Kremlin y evitar que Putin pueda seguir financiando la invasión de Ucrania.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Brian Cantoni / Ninara / Mark Morgan / Sfu / Malcom Manners / UN Climate Change

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: