Zaporiyia en la cuerda floja

La central nuclear más grande de Europa sigue siendo terreno de disputa, donde ucranios y rusos se acusan mutuamente de hostilizar la instalación atómica. Un equipo de la OIEA, liderado por el argentino Rafael Grossi se ha hecho cargo de la instalación y ha certificado su seguridad

Habiendo sufrido ataques de artillería, la autoría todavía se desconoce, la central nuclear de Zaporiyia, en pleno frente de batalla de la guerra de Ucrania, acaba de ser desconectada, nuevamente, de la red eléctrica ucrania.

La desconexión se habría producido después de otro bombardeo a las instalaciones, en unos momentos en la cuales una misión de la Organización de la Energía Atómica se encuentra en sus instalaciones.

Una situación peligrosa

Zaporiyia es la central nuclear más grande de Europa, y se ha convertido en un punto más a conquistar en la conflagración que enfrenta a Ucrania con Rusia.

Sabiendo del peligro que se corre – un nuevo Chernóbil sería posible – la Organización de la Energía Atómica ha desplazado a un grupo de expertos para asegurar la instalación y evitar un accidente nuclear.

En estos momentos, la central nuclear está en manos rusas, pero sigue gestionada por empleados de Energatom, la empresa pública que gestiona en Ucrania las instalaciones nucleares.

Tal es la situación que Rusia ha transigido que el equipo de la OIEA se quede permanentemente en la central para evitar un accidente que como el de Chernóbil acabaría afectando a toda Europa.

Líneas caídas

La última novedad de la central nuclear es que se han caído las líneas que mantenían conectada a la instalación atómica con la red eléctrica ucrania.

Se trata de una línea de alta capacidad con una potencia de 750 kilovoltios, existiendo otras tres, de igual capacidad, que han ido cayendo en los seis meses de conflicto armado entre Ucrania y Rusia.

A pesar de ello, todavía existe una conexión gracias a una línea auxiliar con una potencia variable entre los 330 y 750 kilovoltios.

Dicha línea proporciona electricidad a una central térmica cercana, la cual siguen en funcionamiento y produciendo electricidad para la maltrecha red eléctrica ucrania.

Un activo estratégico

La central nuclear de Zaporiyia es la central de generación nuclear más grade de toda Europa y es un activo estratégico de Ucrania que los rusos tenían en la diana.

En manos rusas tras unos intensos combates en la zona, los invasores han permitido que la plantilla ucrania siga operando la central, entre otras cosas para evitar un accidente que afectaría a ambos contendientes.

Algunas zonas de la central, dedicadas a trabajos auxiliares han sido bombardeados y rusos y ucranios se acusan mutuamente de los ataques.

El reactor número cinco de la central ha sido desconectado después de un accidente eléctrico interno, aunque en pocos días ha sido reparado y ya está produciendo electricidad.

El resto de los reactores han tenido que ser desconectados debido a la imposibilidad de darles mantenimiento y el número cinco se utiliza – su producción eléctrica – para satisfacer las necesidades de la central.

Acusaciones cruzadas

Siendo los hechos probados que en estos meses los alrededores de la central han estado bajo fuego artillero, ambos países se acusan de ser los causantes.

Lo cierto es que ambos países están teniendo un especial cuidado en que no haya ningún accidente grave en la central, ya que un accidente en Zaporiyia haría palidecer el desastre de Chernóbil.

En el caso de Zaporiyia, la centra cuenta con 5 reactores y un accidente borraría de mapa tanto a Ucrania como una buena parte de Rusia, y los efectos – radiación, lluvia ácida – afectarían también al conjunto de Europa.

Las últimas acusaciones han venido de Rusia, que ha acusado a Ucrania de intentar perpetrar un atentado contra la instalación utilizando para ello dos drones.

El veredicto de la OIEA

Tal es la situación en el frente de guerra que el equipo de expertos de la Organización Internacional de la Energía Atómica, no pudieron entrar en la instalación el pasado jueves por estar bajo el fuego artillero.

Una vez dentro de la central y supervisada la misma el jefe del equipo de la OIEA, el argentino Rafael Grossi, certificó que una parte de las instalaciones estaban afectadas por ataques de diverso tipo.

Del mismo modo, Grossi indicó que la seguridad de la instalación atómica no estaba comprometida y que el único reactor que todavía está en funcionamiento podía seguir operando.

A pesar de ello, las zonas más dañadas son el almacén de residuos radioactivos sólidos, la tubería de ventilación del denominado Edificio 1 y el edificio de formación de la central.

Un informe detallado para la próxima semana

El equipo de la OIEA se ha comprometido a hacer público un informe pormenorizado la próxima semana donde detallará la situación de seguridad de la central de Zaporiyia.

Dicho informe también será entregado al Consejo de Seguridad de la ONU, organismo en el que se encuentra encuadrado Rusia, debido a su condición de potencia nuclear por tener armamento de ese tipo.

La situación de Zaporiyia es trascendente desde el punto de vista internacional ya que reúne 5 de los 15 reactores nucleares que tiene Ucrania y proporcionaba el 20% de la electricidad que se consumía en el país que gobierna Volodimír Zelenski.

La potencia instalada en Zaporiyia es de seis gigavatios, enorme, si tenemos en cuenta que la potencia nuclear que puede generar España está limitada a 5 gigavatios.

El secretario general de la ONU, el portugués António Guterres, en su último viaje a Ucrania, declaró que no existe otra opción para mantener la seguridad de [la central de] Zaporiyia que desmilitarizarla.

Sin embargo, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, alejó esa posibilidad que Rusia no se plantea calificar a Zaporiyia como una zona desmilitarizada.

Mientras tanto la guerra sigue

Y en el caso de Ucrania en clave de contrataque, ya que en sus últimas declaraciones, el presidente ucranio se ha declarado convencido de poder recuperar Crimea para la bandera azul y amarilla.

Para ello, el ejército ucranio estaría desplazado unidades blindadas y de operaciones especiales con vistas a iniciar una ofensiva sobre el territorio que Rusia se anexionó unilateralmente en 2014.

Mientras tanto en el sur el ejército ucranio habría recuperado dos localidades, siendo una de ellas Vysokopillya, un importante nudo de comunicaciones esencial para Rusia.

Fuente – EL PAÍS / EL MUNDO

Imagen – One Arm Don / Jorge Franganillo / Herve Dulongcourty / Anriro / Baboo Beast / Pedrik / manhhai

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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