América del Sur en erupción

Producto de una crisis estructural, económica y política, y con una coyuntural, producto de la mala gestión de la pandemia de SARS-CoV-2, América del Sur se está convirtiendo en un polvorín, que, en determinados países, como Brasil, amenaza con estallar y llevarse por delante la democracia

Si el desbarajuste que ha provocado la pandemia de SARS-CoV-2 no fuese suficiente, en América del Sur se convulsiona por una miríada de conflictos que van de lo económico a lo político pasando por lo social.

Las crisis se extienden como un reguero de pólvora por todo el continente: revueltas en Chile y Colombia, una democracia asediada por la ultraderecha en Brasil.

Una política revuelta en Ecuador y Bolivia, y una economía a punto de entrar en la UCI en Argentina, sin olvidarnos de una Venezuela hundida en todos sus indicadores, tanto los económicos como en los políticos y sociales.

La puntilla de la pandemia

La pandemia de SARS-CoV-2 ha sido la puntilla que ha estado a punto de hacer caer a unos países que llevan mucho tiempo tambaleándose.

Con unos sistemas de salud pública reducidos a la mínima expresión por sucesivas oleadas de gobierno neoliberales, unas arcas públicas vacías y una pobreza galopante, a pesar de todo América del Sur todavía no ha dicho su última palabra.

El maná de las materias primas

Siendo una región del mundo rica en todo tipo de materias primas que necesitan los países desarrollados para sus economías, la bajada del precio de esas ha dejado anémicas las Haciendas de muchos países.

Todo se ha ido al traste, después de que el alto precio de las materias primas entre los años 2003 y 2013 permitió en muchos países de América del Sur crear una clase media que accedió a empleos e ingresos dignos.

De hecho, en el 2018 la clase media se había convertido en el grupo social más abundante en la región, aunque al año siguiente la creación de riqueza se resintió debido a la bajada de los precios récord que habían tenido las materias primas.

Una crisis económica que devino en descontento social

Inclusive antes del estallido de la pandemia de SARS-CoV-2, la crisis económica y política ya había llegado a América del Sur, deviniendo en una crisis de cariz social, con protestas en muchos países.

De hecho, el SARS-CoV-2 no ha hecho sino aumentar la pobreza y la desigualdad, de manera que todo lo que se había avanzado en un lustro, se ha deshecho, llevando a muchos países a la casilla de salida.

Después de una buena temporada de crecimiento económico y prosperidad, las expectativas que tenía una buena parte de los ciudadanos de los países de América del Sur, sobre todo esas amplias capas de la población que habían llegado a la clase media, ven como se quedan en «agua de borrajas».

La prosperidad también permitió que el número de personas que en esos países del Sur que pudieron cursar estudios universitarios aumentó, lo que hizo acariciar la idea a muchos países que en pocos años lograrían el nivel de desarrollo que tenemos en España o Portugal.

Brasil como paradigma de crecimiento

Sobre todo, en los años en los cuales las materias primas estaban en precios récord y gobernó el Partido de los Trabajadores de Lula da Silva.

Con la riqueza que atesora el subsuelo del país, el PT pudo financiar programas que hicieron salir a amplias capas de la población de la pobreza, se pudo crear un «paraguas» sanitario que cobijo a la mayor parte de la población y proporcionó educación.

Sin embargo, la suma del gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro, con una nueva crisis económica y sanitaria, ha hecho que muchos de esos programas de asistencia social se hayan eliminado.

La consecuencia es que en estos momentos en Brasil hay una «bomba social» muy difícil de desactivar, máxime ante la mala gestión de la pandemia de SARS-CoV-2 que está provocando miles de muertos.

A las puertas de un autogolpe de estado

El creciente descontento social, un atanor donde se mezclan desde causas económicas a políticas, pasando por las sociales, encamina al país a la posibilidad de un «golpe de timón» por parte de las fuerzas más retrógradas del Brasil.

Entra dentro de lo posible que las Fuerzas Armadas brasileñas no fuesen reticentes a propiciar algún tipo de situación que pasase por aumentar las capacidades autocráticas, y ya tiene muchas, del gobierno de Jair Bolsonaro.

Esta especial sensibilidad política de las Fuerzas Armada brasileñas se ha demostrado con la presencia de generales del ejército, concretamente del general Eduardo Pazuello, ministro de Salud, en un mitin político con el propio Bolsonaro.

Con ello se rompe la neutralidad política a la que se ve obligado todo militar brasileño, y a ciertos sectores el movimiento les recuerda a las maniobras de oficiales militares que propiciaron la dictadura militar que vivió Brasil entre los años 1965 y 1985.

Un movimiento político militarizado

A la sazón, la principal base electoral de Jair Bolsonaro está formada por uniformados, tanto militares como policías, a los cuales la administración conservadora ha aumentado los privilegios que ya tenían.

Por otro lado, Bolsonaro ha utilizado una de las recetas clásicas de la ultraderecha para hacer frente a la pobreza y a la delincuencia que le sigue: armar a la población, y no intentar hacer disminuir esa delincuencia con programas sociales que hagan subir el nivel de vida de amplias capas de la población.

Siguiendo la senda de Donald Trump

En las elecciones generales que se producirán el próximo año, y ante la más que posible vuelta al poder del PT con Lula da Silva como candidato, Jair Bolsonaro ha comenzado a poner en solfa esos posibles resultados electorales.

La primera duda que ha hecho pública Bolsonaro es sobre la legitimidad del voto electrónico, un tipo de voto, el de la urna electrónica, que se comenzó a utilizar en Brasil en la década de los años noventa del pasado siglo.

Se trata de un trasunto con las que Donald Trump «calentó» la campaña electoral que finalmente lo descabalgo de la presidencia de Estados Unidos y permitió el gobierno de una nueva administración Demócrata.

Esperemos que, en caso de perder las elecciones brasileñas, a Jair Bolsonaro no se le ocurra la peregrina idea que tuvo Donald Trump de enviar a masas enfervorecidas a asaltar la sede del poder legislativo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Danelle Bailey / EL MUNDO / Manitou Group / Young Shanahan / Niki Needham / André Gustavo Stumpf / Blink O’Fanaye

Irán, nada nuevo bajo el sol

Se celebran en Irán elecciones para designar, por un periodo de ocho años, al nuevo presidente de la República Islámica de Irán, un puesto crucial debido a que, con el futurible deceso del líder supremo, el presidente podría decantar al fiel de la balanza hacia un candidato conservador

En la teocracia iraní, casi 60 millones de electores están llamados a las urnas, aunque se espera que la abstención sea la opción mayoritaria de los potenciales votantes, que utilizarán su no participación en los comicios como una suerte de voto de castigo.

Aunque no se espera unos resultados «a la búlgara», los candidatos más moderados han sido expurgados por la comisión electoral, y solo siguen en liza los políticos de las opciones más conservadoras.

La supremacía de la opción conservadora es más que evidente, ya que 3 de cada 4 candidatos pertenecen a los sectores más inmovilistas del Régimen: nada nuevo bajo el sol.

A las 19:00 solo había votado menos del 25% del censo electoral, con la mayoría de la ciudadanía que tiene la certidumbre de que los resultados no van a hacer variar el rumbo del régimen teocrático que dirige el líder supremo, el ayatola Alí Jamenei.

Lograr votos al precio que sea

Tal es la convicción de los ayatolas de que una buena parte de electorado se quedará en su casa que los colegios electorales estarán abiertos hasta medianoche.

Muchos expertos en demoscopia dudan siquiera que vaya a votar ni el 40% del censo electoral, con un electorado desencantado y que sabe a bien seguro que su voto no va a hacer variar el ritmo de colisión con Estados Unidos y el resto de las potencias occidentales.

Inclusive es posible que la baja participación sea histórica, y sea incluso menor que en la que se produjo en el año 1979, cuando un movimiento popular dirigido por el Ayatola Jomeini derrocó a Mohammad Reza Pahlaví​​​.

Lo que sí parece claro es que, de nuevo, será el electorado urbano el que se quedará en su casa, sumándose nuevamente al bando de la abstención y escenificando su cansancio con el Régimen.

Las ridículas cifras de papeletas electorales emitidas provienen de que el iraní medio tiene pocas esperanzadas de que su voto sirva para mover los inamovibles cimientos de la que los conservadores llaman Revolución Islámica.

Del Búnker

Los dos principales candidatos electorales en liza pertenecen ambos al ala más conservadora de la teocracia que lleva gobernando Irán desde que en 1979 triunfó la revolución.

El político que tiene más posibilidades de lograr la elección del presidente es Ebrahim Raisí, un ultraconservador que dirige, con puño de hierro, el Poder Judicial, que se enfrenta a un moderado, Abdolnaser Hemmatí, con pocas posibilidades.

Hemmatí se ha desempeñado desde hace años como gobernador del Banco Central de Irán, y no se ve favorecido en las encuestas por el desastroso estado de la economía iraní, que se ha hundido por la pandemia de SARS-CoV-2.

El único resquicio que les queda a los candidatos moderados es que Raisí no alcance el 50% de los votos, lo que precipitaría una segunda vuelta en la cual Hemmatí y Rasí serían las únicas opciones electorales.

También elecciones municipales

Además de las elecciones para decidir quién dirigirá la máxima magistratura en Irán, las elecciones también sirven para dirimir quién gobernara en los ayuntamientos y municipios.

La logística para desarrollar las elecciones no es precisamente sencilla, ya que Irán tiene una superficie de 1.648 millones de kilómetros cuadrados, y en muchos de ellos el Estado es prácticamente inexistente.

El contingente humano necesario para desarrollar los comicios, entre funcionarios y fuerzas de seguridad, llega a 1,5 millones de personas, aunque los mecanismos, después de decenas de elecciones, están bien engrasados.

El primero en votar fue el líder supremo, Ayatola Alí Jameneí, que votó en la mezquita anexa a su residencia en Yamarán, en el norte de Teherán, la capital; con posterioridad, a lo largo y ancho del país, votaron el resto de los candidatos, por orden de prelatura.

Unos electores desencantados

El iraní medio acude a estos comicios desencantado y pensando que su voto no va a servir para cambiar nada, dado el control que del Estado tiene los clérigos más conservadores.

A esos malos presagios políticos se une una economía en crisis, inclusive antes de la pandemia de SARS-CoV-2, y que el covid-19 no ha hecho sino empeorar en sus principales indicadores.

Irán lleva años sometida a un embargo económico por parte de Estados Unidos, después de que en el 2018 se levantase de las conversaciones nucleares que mantenía con las diversas administraciones norteamericanas.

Un sistema político híbrido

Denominado por la nomenclatura del Régimen como «democracia religiosa», en la misma existe un doble nivel de nombramientos políticos.

Por un lado, están los políticos elegidos por sufragio universal, a los que se unen, siempre con más poder, los elegidos por el propio Régimen.

Por ello desde el nacimiento de la República Islámica en el año 1979, los sectores más inmovilistas y conservadores de Irán son los que han tenido el poder efectivo y real.

Un poder que provocó una guerra con Irak que duró ocho años, y posteriormente una suerte de «guerra fría» con Estados Unidos y con su aliado en la zona, Israel.

El presidente, con unas atribuciones parecidas a las de un primer ministro de un país occidental, está subordinado al líder supremo, que es en quien reside el poder espiritual y político de la República Islámica de Irán.

La presidencia, esencial para elegir al próximo líder supremo

Estas elecciones a la presidencia son cruciales, debido a que la provecta edad de líder supremo, que cuenta con 85 años, hace pensar que podría fallecer en los próximos ocho años, tiempo de ejercicio de la presidencia.

Para la elección de un nuevo líder supremo se cuenta con el Consejo de Liderazgo, del que forman parte del presidente, el cabeza visible del Poder Judicial y un clérigo, y en esa elección, de ser designado un conservador en la presidencia, podría dejar todo «atado y bien atado» para los próximos años.

Fuente – EL PAÍS / Irán en Wikipedia

Imagen – Bert Concepts / Nomaan Ahgharian / Rafael Robles / Ninara / Hamed Saber / Imán

Vacunas para los países en vías de desarrollo

La última reunión de los siete países más industrializados del mundo, denominados como G-7, ha culminado con el compromiso de ayudar, en la medida de lo posible, a que los países en vías de desarrollo y subdesarrollados puedan vacunar contra el SARS-CoV-2 a la mayor parte de su población

Con las actuales tasas de vacunación y las perspectivas de vacunación en los países desarrollados se puede afirmar que la pandemia de SARS-CoV-2 está en vías de solución.

Sin embargo, no sucede lo mismo en los países en vías de desarrollo ya que además de haberles llegado todavía pocas vacunas, las condiciones en que deben de ser almacenadas las mismas, presenta problemas.

Solo se podrá hablar de que se ha derrotado a la pandemia cuando más del 70% de la población mundial se encuentre vacunada, y para ello los países desarrollados deben donar masivamente vacunas.

El G-7 promete vacunas

En la reciente reunión del G-7 (los siete países más industrializados del mundo) que se ha celebrado en Reino Unido ha prometido, a los países en vías de desarrollo, donarles 1.000 millones de vacunas antes del 2022.

El encargado de anunciar la medida ha sido el anfitrión de la reunión, que no es otro que Boris Johnson, el premier británico que ha explicado el proyecto del G-7 en una rueda de prensa donde también ha tocado otros temas.

El método para la donación será tanto el mecanismo COVAX como la cesión de vacunas contra el SARS-CoV-2 de modo directo de cada uno de los países que forman parte del club de los más industrializados del Globo.

No dejar a nadie atrás

La donación de las vacunas para luchar contra el SARS-CoV-2 tiene como objetivo que todos los países del mundo puedan salir a la vez de la pandemia.

Por otro lado, dejar amplias zonas del Globo sin vacunación implica que en esas zonas se puedan seguir gestando nuevas variantes del virus, alguna de las cuales podría convertir a las vacunas en inoperantes.

Sin embargo, llegar a poder enviar las vacunas que la OMS considera necesarios para la inmunización total de los países en vías de desarrollo y subdesarrollados se puede convertir en una empresa mayúscula.

La Organización Mundial de la Salud considera que serían necesarias 11.000 millones de dosis para conseguir inmunizar a toda la población mundial, en un contexto en el cual los fabricantes de inmunización para el SARS-CoV-2 no está pudiendo fabricar las dosis prometidas.

Liberalización de las vacunas

Sería una de las soluciones para que fabricantes de vacunas de los cinco continentes pusiesen a funcionar toda la potencia de fabricación de vacunas.

Este planteamiento no prevé dejar sin los derechos de explotación a los laboratorios farmacéuticos que han desarrollado las vacunas, sino que se trataría de una liberación de patentes parcial.

Una vez domeñada la pandemia, sería el momento de volver a hacer vigentes los derechos de propiedad intelectual de las vacunas, de manera que los fabricantes pudiesen recuperar el dinero invertido en su desarrollo.

Ese camino aparece bloqueado después de que países como Reino Unido, Alemania se hayan negado a esa liberalización, a pesar de que uno de los principales partidarios de esa medida eran los Estados Unidos de América.

El premier británico, Boris Johnson ha aportado una solución alternativa: manteniendo los derechos de propiedad industrial de las vacunas, estas podrían empezar a ser fabricadas por una coalición de laboratorios de los cinco continentes.

Salida de la crisis y despegue económico

Es otro de los acuerdos a los que han llegado los primeros ministros de los siete países más industrializados del mundo.

Ese compromiso es ser los líderes de la esperada salida de la crisis, que en el contexto económico será imprimir un rápido y fuerte crecimiento económico que nos permita dejar atrás la crisis, tanto la sanitaria como la económica.

El compromiso es colaborar con todos aquellos países que tengan más problemas para volver a la senda del crecimiento económico, lo que pasa por aplicarse en diversos objetivos.

Para ello se debe potenciar la creación de empleo, inversión en infraestructuras, mejorar la inversión en I + D + i, apoyar a las personas y luchar contra la discriminación de cualquier tipo.

Reunión de sus equipos

A pesar de que este tipo de citas, tanto la del G-7 como la del G-20, suelen resumirse en una insulsa «foto de familia» donde aparecen retratados los líderes, el ritmo de trabajo de la convención ha sido frenético.

Los equipos de los primeros ministros de los siete países más industrializados del mundo han mantenido una incalculable cantidad de encuentros en los cuales han estudiado el detalle, y acordado, los puntos que estaban puestos sobre la mesa.

Al mismo tiempo, Joe Biden y su administración no podían haber tenido mejor escenario para teatralizar los nuevos aires que han llegado a la Casa Blanca.

Abandonando el aislacionismo que había imprimido Donald Trump, el país que gobernase Abraham Lincoln vuelve a mostrar su cara más unilateral, con una apertura al mundo y reforzando su presencia en los foros internacionales.

El país que gobiernan Joe Biden y Kamala Harris inicia una entusiasta participación en los foros internacionales, como es el caso del G-7, el G-20 o la reciente participación en la última cumbre de la OTAN.

En ese aspecto, la breve conversación entre Pedro Sánchez y Joe Biden ha traído como logro que el presidente español ha arrancado el compromiso que la próxima cumbre de la organización de defensa mutua se celebrará en Madrid.

Hacer frente a Pekín

Ha sido unos compromisos a los que se han llegado, y es hacer frente a una China que sigue expandiendo su influencia, hasta este momento bien es cierto que solo en el ámbito comercial.

Para mitigar uno de los proyectos estrella del país que gobierna Ji Xinping, la denominada Nueva Ruta de la Seda, el G-7 promueve un ambicioso plan de construcción de infraestructuras.

Dicho plan tendría un presupuesto de cuarenta billones de dólares, para la construcción de infraestructuras en los cinco continentes, construyendo desde línea de ferrocarril en África a infraestructuras de energía verde en Asia.

A pesar de la ofensiva contra China, los países del G-7 han decidido que ese tipo de políticas es compatible con no romper puentes con el país que una vez gobernó Mao Zedong.

Inclusive se plantea la cooperación con China en materias que afectan también a esa gran autocracia, como es el calentamiento global que amenaza con afectar a todos los países de mundo, en especial a los más industrializados.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – A. Cafel / Oregon National Guard / Direct Relief / Martino Gian / Bob Dass / U.S. Embassy Jerusalem / Jerry Huddleston

Europa reconoce su pasado colonial

Por fin Europa entona un mea culpa sobre su pasado colonial, destacando en esta revisión de su pasado colonial Alemania – paradójicamente uno de los países con mejor imperio – y Francia, con un Emmanuel Macron pidiendo escusas por la actuación francesa en Ruanda

La física ya ha aceptado hace muchos años que el aleteo de una mariposa en un lugar apartado puede provocar un tsunami en la otra parte del mundo.

Algo parecido ha provocado el movimiento Black Lives Matter que denuncia el racismo estructural de la sociedad norteamericana, que ha provocado que Europa comience a reconocer su pasado esclavista y racista.

Los dos primeros países europeos que han entonado el mea culpa han sido Alemania y Francia, lo que dice mucho del país que gobierna Ángela Merkel debido a que su imperio colonial es minúsculo si lo comparamos con el que tuvieron otros países europeos.

Colaboracionismo francés

Pero esta historia de asumir culpas comenzó en Europa cuando el Estado Frances y su presiente Jacques Chirac cuando reconocieron que fueron las fuerzas policiales francesas, y no el ejército alemán, el que envió a franceses de ascendencia judía a los campos de exterminio.

Corría el año 1995 y no fue hasta 16 años después cuándo el Estado francés volvió a pedir perdón por haber participado en el comercio de esclavos. Aquello no sucedió hasta la promulgación de la denominada Ley Taubira.

El nombre de la ley es el apellido de Christiane Taubira, que en 1999 presentó una iniciativa legislativa para que Francia reconociese que el Estado había perpetrado crímenes contra la humanidad por la trata de seres humanos hasta desde el siglo XV; hay que recordar que la esclavitud en Francia se mantuvo hasta 1848.

Alemania y el Holocausto

También a Alemania y a los alemanes les ha costado décadas admitir que no solo fueron los nazis los que provocaron el Holocausto, ya que, aunque fuese por inacción, la población alemana también participó en el mismo.

Fue a finales de los años setenta del pasado siglo cuando el canciller alemán Willy Brandt tuvo el gesto de arrodillarse ante el monumento de las víctimas de Gueto de Varsovia, aunque entonar el mea culpa por la trata de seres humanos ha tardado más en llegar.

Lo cual dice mucho de los alemanes y del gobierno alemán, debido a que, como ya hemos adelantado, el imperio colonial alemán fue minúsculo si lo comparamos con el que tuvieron otras potencias europeas.

Namibia y Ruanda

Parte del imperio colonial alemán, en el país africano los colonos y militares alemanes se embarcaron en el exterminio de los hereos y los namas, las dos principales etnias que habitaban el país entre 1904 y 1908.

Pero el gobierno germano no se ha quedado en el mero reconocimiento de culpa, sino que está dispuesto a pagar unas reparaciones de más de 1.000 millones de euros.

Otro país europeo que ha tenido responsabilidades en genocidios en África, y en tiempo reciente, ha sido Francia, que por primera vez reconoce su culpabilidad en el genocidio ruandés.

Allí, las dos etnias mayoritarias en ese país, los Hutus y los Tutsi, se enfrentaron de lo que resulto en matanzas sin tregua de la minoría tutsi, durante la presidencia de François Mitterrand.

Emmanuel Macron ha llegado a hablar incluso de “responsabilidad abrumadora” y crímenes contra la humanidad, y no solo de omisión en la represión de las matanzas, sino inclusive de colaboración en las mismas.

Implicaciones incluso en la actualidad

Si bien desde un punto de vista intelectual, los europeos hemos hecho autocrítica sobre todo por el eurocentrismo y el imperialismo que implicó, es la primera vez que estados europeos piden perdón por la trata de seres humanos y las masacres connaturales a la colonización.

Sin embargo, los países europeos todavía no han metabolizado, y han pasado siglos, de que Europa ya no es el centro del mundo, lo cual hace que las relaciones diplomáticas y económicas con las antiguas colonias pequen de una cierta miopía.

Eso está haciendo que otras potencias, es el caso de China, esté entrando con fuerza en lugares donde abundan los países en vías de desarrollo, como es el caso de la mayor parte de África.

Si Europa quiere proyectar su influencia en el mundo utilizando del softpower, antes debe necesariamente que resolver, y de una manera adecuada, las sombras y luces de su pasado colonial.

Black Lives Matter, el iniciador

Un movimiento nacido en Estados Unidos por el magma provocado por la violencia policial contra los afrodescendientes ha sido, paradójicamente, la chispa que ha provocado que Europa revise su pasado colonial.

El movimiento norteamericano ha permitido poner el foco sobre el racismo, muchas veces implícito, que todavía campa por Europa y que es deudor, precisamente, de ese pasado colonial en el África negra.

Tanto en Estados Unidos como en Europa, ha habido ataques contra la iconografía, muchas veces estatuas, de personajes que hicieron sus fortunas con los pingües beneficios que producía el tráfico de esclavos.

Quizás la principal diferencia entre ambos lados del Atlántico proviene del hecho de que en Europa se ha abierto un proceso de reparaciones con las que se pretende satisfacer a los descendientes de los colectivos masacrados.

Esclavitud y colonialismo, dos procesos conexos

Ambas situaciones son la cara y el envés de la misma moneda, ya que, en el caso de los Estados Unidos, al menos en aquellos Estados agrícolas, la producción recaía en las espaldas de los esclavos arrancados del África negra.

El colonialismo vino después, la mayor parte de él producido en Europa, paradójicamente cuando en esos mismos países la esclavitud había sido derogada.

La colonización tuvo un profundo sustrato racista, en el que imperaban las ideas de progreso y deshumanización de los habitantes de las colonias, donde se pensaba que con el colonialismo los principales beneficiados eran las colonias y sus habitantes.

El Congo, un epítome del colonialismo

Quizás la página más negra del colonialismo europeo la encontramos en el Congo, que recordemos que era la propiedad privada de Leopoldo II de Bélgica.

El monarca cometió todo tipo de sevicias contra ese territorio y sus habitantes, estando la explotación de las muchas materias primas – caucho, marfil, minas de oro y diamantes – en manos de concesionarias.

Entre 1880 y 1926 la población autóctona del Congo disminuyó hasta la mitad, debido al régimen predador y esclavista que había instituyeron los secuaces de Leopoldo II de Bélgica, que se lucró durante todos esos años de uno de los países con mayor riqueza de África.

Fuente – EL PAÍS / Congo Belga en Wikipedia

Imagen – Socialist Appeal / United States Holocaust Memorial Museum / Eivind Fjeld / Adam / Punk Toad / David Stanley / Francisco Anzola

Un Roman Protasevich torturado, confiesa al dictado

El disidente bielorruso Roman Protasevich, cabeza visible de Nexta, una agencia de noticias que informa de los disturbios en Bielorrusia, y que fue detenido hace semanas, ha aparecido en la televisión, con muestras de haber sido torturado, asumiendo todos los cargos que se han presentado contra él

Un reciente programa en la televisión estatal bielorrusa ha mostrado al periodista Roman Protasevich, con visibles signos de tortura, confesar que organizó los disturbios que se han producido estos últimos meses en Bielorrusia.

El nombre de Protasevich saltó a la palestra después de que el gobierno bielorruso obligase a una aeronave con destino a la capital de Lituania, bajo el pretexto de que las autoridades habían recibido un aviso de bomba, a tomar tierra en Minsk.

Todo se trató de un engaño para proceder a la detención de Roman Protasevich y de Sofía Sapega, su novia, a pesar de que en la pista de aterrizaje se hizo un simulacro, por parte de la policía bielorrusa, de pasar a los perros por la bodega de equipajes.

En horario de máxima audiencia

Un Protasevich venido abajo, lloroso, confuso y con marcas en las muñecas de las esposas, confesaba que había sido uno de los instigadores de las protestas que se están produciendo en Bielorrusia desde hace más de un año.

Sin embargo, tanto su familia, miembros de la oposición bielorrusa e importantes personalidades europeas consideran que se trata de una confesión dictada por las autoridades, y lo que es peor, forzada por la tortura.

Detenido desde el 23 de mayo

Desde ese día, y hasta su comparecencia en la televisión pública bielorrusa, Protasevich ha estado desaparecido, seguramente en un «chupadero» de los muchos que tienen los servicios de seguridad del país que gobierna Lukashenko.

En las imágenes el periodista bielorruso aparece sumamente fatigado y le cuesta articular su parlamento, inclusive con señales visibles de rozaduras de esposas en las muñecas.

Su aspecto y el discurso en el cual admite todas las acusaciones que sobre él pesan, hace pensar a sus allegados y a la oposición bielorrusa que la confesión se ha logrado mediante torturas.

El vídeo, de 90 minutos, y que ha sido emitido en horario de máxima audiencia ha sido el colofón de otros dos audiovisuales en los cuales Protasevich asegura que está colaborando con las autoridades.

Un duro opositor

Los órganos de seguridad de Bielorrusia, y en especial su policía política, que todavía se denomina KGB, a la usanza soviética, llevaba muchos meses detrás del disidente.

Protasevich era la cabeza visible de Nexta, un canal de Telegram donde el periodista reunía y publicaba vídeos de la revuelta y las concentraciones que en Kiev y en otras ciudades bielorrusas realiza la oposición.

En dicho canal de Telegram, Protasevich había comparado a Lukashenko, como el último dictador de Europa, la misma con la que le han tildado la Unión Europea y otros organismos internacionales.

Sin embargo, las tornas han cambiado, y en la última entrevista que ha concedido, seguramente obligada y después de haber sido torturado, se deshace en elogios hacia Aleksandr Grigórievich Lukashenko.

Todo tipo de acusaciones

Entre los bulos que el gobierno bielorruso ha lanzado contra Protasevich se encuentra la acusación de haber combatido, encuadrado en un batallón de una organización de extrema derecha, en Ucrania.

Dicho hecho se habría producido en 2014, y el régimen de Lukashenko lo ha amenazado en enviarlo a la región del Donbás para ponerlo en manos de las autoridades de las Repúblicas de Donetsk y Lugansk.

Sin embargo, los padres de Protasevich dan como seguro que su hijo ha realizado esas declaraciones a la televisión tras haber sido sometido a algún tipo de presión, y es posible que hasta torturas.

Otra de las presiones se podría haber producido con la detención de su novia, la ciudadana rusa Sofía Sapega, que volaba en el mismo vuelo que Protasevich y que también se encuentra detenida y por el momento desaparecida.

De hecho, la propia Sapega ha protagonizado otro vídeo en el cual acusa a Protasevich de ser el que dirige Nexta, el canal de Telegram que se hace eco de las movilizaciones que desarrolla la oposición.

Un clásico del KGB bielorruso

A la policía política bielorrusa le encantan los vídeos en los cuales los detenidos se acaban inculpando de las acusaciones que pesan sobre ellos.

Muchos de los detenidos en las movilizaciones de la oposición han sido obligados a protagonizar esos vídeos inculpatorios, y algunos, como es el caso Protasevich, han sido torturados para lograr la confesión.

Quizás de todos los vídeos filmados, el más destacado es el que protagonizó la Nobel de literatura Svetlana Tijanóvskaya, que el pasado verano participó en uno cuando estuvo detenida en las instalaciones del KGB en Minsk, la capital bielorrusa.

Tal es la presión que sufren los detenidos, que uno de ellos, Stiapan Latypau, cuando estaba siendo sometido a juicio, se apuñaló en el cuello con un bolígrafo.

Latypau llevaba encerrado en una celda de castigo 50 días, y en la misma se encontraba rodeado de presos comunes que colaboran con el régimen dando palizas a los opositores detenidos.

Al mismo tiempo, el KGB lo amenazaba, en caso de no confesarse autor de todas las acusaciones, de detener y hacer desaparecer a sus familiares más cercanos.

Inclusive con drogas

La hipótesis que maneja Stefan Putsila, uno de los fundadores del canal Nexta, es que Protasevich está siendo sometido a unas presiones difícilmente soportables.

Aislado, detenidos, seguramente sometido a torturas y puede que el KGB esté utilizando drogas para doblegar su voluntad y que se convierta en un pelele que confiese al dictado de los órganos de seguridad bielorrusas.

Mientras tanto las cancillerías occidentales, encabezadas por la alemana, dan poca verosimilitud a las declaraciones de Protasevich, e indican que las mismas se hayan producido por presiones e incluso torturas.

De hecho, Alemania ha presentado una queja formal por el espectáculo de las declaraciones de Protasevich a la televisión bielorrusa, calificándolas de indignas y de inverosímiles.

Reino Unido tampoco se ha quedado atrás, y ha solicitado que los responsables de la filmación rindan cuentas, y en el mismo sentido se ha manifestado el ministro de exteriores lituano Gabrielius Landsbergis, país donde residen Protasevich y Sapega.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Vaish / FS1 – Community TV Salzburg / Piotr Drabik / Michał Siergiejevicz / Stemoc / Konstantin Malanchev / Brandon Giesbretch

Un Netanyahu con las horas contadas

Todo parece indicar que Benjamín Netanyahu tiene las horas contadas como primer ministro, después de que los partidos Yesh Atid y Yamina vayan a formar gobierno teniendo detrás al resto de los diputados israelíes, excepción echa de los del Likud

Benjamín Netanyahu puede estar viviendo sus últimas horas como primer ministro de Israel, después de que los dos principales partidos de la oposición – los partidos Yesh Atid y Yamina – hayan firmado un acuerdo para formar gobierno.

De lo que se trataría es de formar un gobierno de unidad nacional, después de las tensiones que se han vivido tras el lanzamiento de cohetes por parte de Hamás y la Yihad Islámica contra territorio israelí.

Para ello, y con un parlamento balcanizado desde hace décadas, los líderes de dichos partidos, Yair Lapid y Naftalí Bennett, tendrán que llegar a algún tipo de acuerdo con los otros siete partidos políticos que también forman parte de la oposición.

Ahuyentar unas posibles nuevas elecciones

En declaraciones a la prensa, Bennett pone todas sus esperanzas en un gobierno de concentración para evitar unos nuevos comicios, habida cuenta que los dos partidos de derechas en la Knéset no tienen escaños suficientes para una mayoría.

A pesar de que Lapid y Bennett cuentan con un buen número de escaños, la excesiva fragmentación del parlamento hace que haya que hacer «encaje de bolillos» para poder lograr una mayoría clara.

Y eso pasa por tener que negociar con los dos partidos árabes que representan a la minoría de ciudadanos que siendo de ascendencia árabe son ciudadanos del Estado de Israel y que cuentan con un puñado de escaños.

En caso de querer formar gobierno, el reloj corre contra el mismo, ya que antes de las cero horas del próximo miércoles, esto es, mañana, ambas formaciones políticas tendrán que presentar un nuevo ejecutivo ante Reuven Rivlin, el presidente israelí.

Envolverse en la bandera

Netanyahu no ha tardado en salir a la palestra pública para valorar como una locura el gobierno de concentración que proponen los líderes de la derecha y del centro político israelíes.

Netanyahu está acosado por las investigaciones que pretenden demostrar sus prácticas corruptas y que necesita mantener la más alta magistratura del Estado de Israel para continuar aforado y que los juicios que tiene en lontananza sean ante el Tribunal Supremo.

Netanyahu ha centrado sus críticas en que con el nuevo gobierno peligra la seguridad nacional por no tener una idea clara los futuros gobernantes de cómo manejar la guerra en Cisjordania y Gaza.

Un pacto de difícil gestión

Inclusive en la posibilidad de que se pueda gestar un gobierno sustentado, además de los apoyos externos, entre Yamina y Yesh Atid, su día a día sería complicado.

Y ello porque ideológicamente y en sus políticas, ambos partidos pueden llegar a ser antagónicos, con un Yamina que representa al votante centrista y un Yesh Atid sumamente derechista.

Por ello el programa de gobierno no puede ser sino consensuado y eminentemente pragmático, centrado en la recuperación económica postpandemia y en mantener los territorios palestinos bajo control.

Parar las hostilidades puede ser complicado ya que la guerra que han mantenido las FDI con los terroristas palestinos ha sido la escalada bélica más cruenta que se recuerda desde la operación Margen Protector en el 2014.

Pasteleo

Los dos últimos días han sido frenéticos en contactos entre diversas formaciones políticas, con un Netanyahu empeñado en recuperar el favor de Yamina, sus aliados naturales.

El primer ministro también intentó convencer al partido Nueva Esperanza, formación de derechas que está liderada por el exministro Gideon Saar, llegándole a ofrecer una presidencia rotatoria.

Una oferta similar hizo Netanyahu al líder de Yamina, Naftalí Bennett, aunque las dos formaciones políticas rechazaron el ofrecimiento.

Encaje de bolillos

En encaje de ambos partidos políticos en un gobierno no va a ser fácil, y para allanar el camino, siendo Lapid el que ha recibido el encargo de la máxima magistratura del Estado de formar un gobierno.

Para empezar con buen píe, el cargo de primer ministro será para Bennett como manera de reseñar que su partido tiene en la Knéset el doble de escaños que Yamina.

De lo que se trata, sobre todo, es de superar el bloqueo que ha supuesto que se hayan celebrado cuatro procesos electorales en menos de dos años.

Las credenciales políticas están más que certificadas en el caso de Lapid, un radical laico que propugna que la solución del problema palestino se arreglará cuando se formen dos estados que puedan coexistir pacíficamente.

En el caso de Bennet su extracción proviene de la derecha religiosa y no ha tenido pábulo en defender la anexión al Estado de Israel de la mayor parte del territorio cisjordano.

Por ello y por otras políticas siempre ha sido un fiel aliado del Likud de Benjamín Netanyahu y de los partidos de la derecha religiosa israelí y tampoco le ha hecho ascos a votar junto a la extrema derecha.

Un antiguo aliado del Likud

Hasta hace pocos años, Yair Lapid había sido el fiel escudero de Netanyahu, ya que inclusive llego a encabezar la cartera de Finanzas entre el 2013 y 2015, hasta que decidió emanciparse, y acariciando con las manos el puesto de primer ministro.

De cualquier manera, para muñir la nueva coalición electoral, Lapid ha tenido que ceder, se supone que la primera parte del mandato, a Bennett el puesto de primer ministro.

Mientras tanto el líder de Yamina ocupará el puesto de ministro de asuntos exteriores, un puesto no menor en una zona en la cual la diplomacia es fundamental, no en vano Israel está rodeado de 300 millones de musulmanes.

Muñir el acuerdo de gobierno no ha sido fácil, ya que alrededor de Yamina y de Yesh Atid, existe una constelación de partidos necesarios para lograr una mayoría viable en el balcanizado parlamento israelí.

Esos pequeños pero vitales partidos son un Partido Laborista en sus horas más bajas, la izquierda pacifista israelí agrupada en torno a Meretz, y los dos partidos que representan a la minoría árabe con nacionalidad israelí, agrupados en la Lista Conjunta y en Maan.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – U.S. Embassy Jerusalem / Heinrich-Böll-Stiftung / U.S. Secretary of Defense / Joe Goldberg / Beny Shlevich / Geagea

Vuelven con fuerza las pateras

Con unas vacunas, al menos en los países desarrollados, que han puesto coto al SARS-CoV-2, vuelve la ola migratoria a las costas de Europa, si bien las redes de tráfico de inmigrantes han abandonado la ruta mediterránea para centrarse en la del Mediterráneo Central

Una flota de pateras vuelve a asolar las costas europeas, y entre las causas de la llegada de cayucos se encuentra el buen tiempo, con un verano a punto de desperezarse.

Otra de las razones es que parece que el SARS-CoV-2 remite en el viejo continente y que ciertos países magrebíes, en especial Marruecos, pretenden exigir más fondos a la Unión Europea para controlar la migración irregular.

Un vigoroso despertar

Por las razones antes aducidas y porque ha aumentado la presión migratoria de los países de donde zarpan los cayucos, la migración irregular ha tenido un vigoroso despertar.

En lo que llevamos de 2021 Europa ha recibido a 36.100 llegadas de migrantes irregulares, lo cual supone aumentar un 33% las llegadas que se produjeron por las mismas fechas en el mismo periodo del año anterior.

Entre los factores que hicieron que con respecto a la llegada de «sin papeles» Europa viviera una época dulce se encuentra la acción disuasoria que han llevado a cabo los guardacostas libios y griegos.

Frontera de El Tarajal, pico de tensión

Hace escasos días hemos podido ver imágenes de como entre ocho y diez mil subsaharianos, pero también marroquíes sobrepasaban las vallas de la frontera de El Tarajal en Ceuta, ante la inacción de la policía y la gendarmería real alauí.

Todo parece indicar que Marruecos han querido, con esa invasión de magrebíes y también de sus nacionales, represaliar a España porque el máximo líder de la RASD, Brahim Gali, ingresó en España, bajo identidad falsa, para tratase una grave infección de SARS-CoV-2.

Según los datos que obran en poder de FRONTEX, entre enero y abril han entrado irregularmente en territorio de la UE hasta 36.100 migrantes ilegales, lo que supone un 30% más que en el mismo periodo del 2020.

De cualquier de las maneras parece que FRONTEX ha «inflado» los datos, ya que para la Organización Internacional de Migraciones (OIM) los migrantes irregulares para ese periodo ascenderían a 17.000.

La ruta del mediterráneo ya no es tan popular

Dicha ruta lleva mostrando una tendencia a la baja desde el año 2018, en parte producto de la presión que desarrollan los guardacostas libios y helenos que con el tiempo está teniendo un efecto disuasorio.

En dicha ruta, en el cuatrienio 2014 – 2018 fueron miles los migrantes que utilizando todo tipo embarcaciones, desde «gomas» hasta embarcaciones de pesca artesanal, llegaban a las costas europeas, habitualmente a la orilla española e italiana.

El aumento de la inmigración ilegal en esos años tenía una causa directa: la guerra de Siria, donde civiles que lo habían perdido todo buscaban en Europa una tierra de promisión donde trabajar y enviar dinero a casa.

El cementerio del Mediterráneo Central

Se trata de una de las rutas más peligrosas, no en vano en lo que llevamos de 2021 ha arrojado 571 muertos a las costas europeas.

En poco más de cuatro meses han arribado, por esa ruta, 11.062 personas, aumentando las llegadas en un 153% con respecto al mismo periodo del año anterior, siendo los migrantes mayoritariamente tunecinos y marfileños.

En este aumento de las llegadas vienen motivados porque países como Marruecos o Turquía chantajean a Europa para lograr más fondos: si estos no aumentan abren sus fronteras a los migrantes.

Abundando en esas coacciones, resulta significativa la llegada de 2.000 emigrantes a la italiana isla de Lampedusa un día antes de que se reuniera el Consejo Europeo que iba a decidir dar más fondos a los países de donde parten las pateras.

Picos

Hasta ese momento, y producto de lo antes citado, lo que se está produciendo no son grandes movimientos migratorios, sino un «goteo» que provoca «picos» de ansiedad en los países europeos.

Picos como el ya citado desembarco de 2.000 emigrantes a la isla italiana de Lampedusa o el último incidente fronterizo entre España y Marruecos.

Lo problemático de ese «goteo» constante tiene que ver con que es aprovechado por la ultraderecha de los países afectados para calificar las llegadas como invasiones a las cuales hay que poner coto.

Así lo lleva haciendo el francés Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen, la Lega de Matteo Salvini y Fratelli de Italia de Giorgia Meloni y en el caso español Santiago Abascal en nombre de VOX.

La excepción que confirma la regla

En estos últimos tiempos, uno de los «puntos calientes» de la migración irregular, nos referimos a la frontera entre Grecia y Turquía, da signos de una inusual tranquilidad.

Se trata de una frontera que une dos mundos, por un lado, la frontera de los países subdesarrollados, en el lado de Turquía, y por otro lado la desarrollada Europea que comienza en aquellos confines en Grecia.

En los primeros cuatro meses del año solo han «pasado» a suelo europeo y por esa ruta, 4.2828 personas desde el lado turco.

En la disminución de llegadas tiene mucho que ver que la policía griega devuelve ipso facto a todo migrante que es detenido en las proximidades de la frontera, lo cual disuade a las redes de emigración ilegal que botan los cayucos.

De hecho, se ha llegado a dar el caso que patrulleras helenas han hecho dar la vuelta en el mar a cayucos repletos de emigrantes.

Escándalo en Bruselas

Los hechos, hacer retornar a los cayucos a su lugar de origen, es manifiestamente ilegal por lo que ha levantado una polvareda en el Parlamento Europeo, que ha pretendido dirimir la implicación de FRONTEX en esas devoluciones.

Desde la Agencia de Fronteras Europea se escudan, para justificar el proceder de las patrulleras helenas, en el hecho de que es cada país miembro el que establece sus reglas migratorias, con las que FRONTEX actúa.

La ruta canaria bate récords

Si la ruta del Mediterráneo Central está bajo mínimos, la que une las costas malienses con las islas Canarias bate récords históricos.

La presión migratoria está haciendo que casi todos los días arribe una patera a territorio canario, habiendo llegado, en lo que llevamos de año, casi 5.000 llegadas de inmigrantes, siendo la mayoría oriundos de Mali y de Marruecos.

Desde los organismos que gestionan el trasiego de inmigrantes se explica que no ha sido la pandemia de SARS-CoV-2 la que ha desincentivado la llegada de pateras, sino las medidas disuasorias que ha puesto cada Estado.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Jorge Álvaro Manzano / Shever / Noborder Network / Outis / Dan Zen / Gianluca Prioli / Arian Zwegers / Gideon Benari / Drone Pic

Una Ceuta con las fronteras desbordadas

Durante la madrugada del lunes al martes más de 6.000 migrantes han entrado en Ceuta por el espigón de la playa del Tarajal, ante la aparente inacción de la policía y la gendarmería marroquí. El motivo de esa dejación de funciones: el ingreso en un hospital riojano del máximo representante del Frente Polisario, Brahim Ghali

Son muchos los analistas políticos que estimaban que al hacerse público que el máximo dirigente del Frente Polisario, Brahim Ghali, estaba en un hospital de Logroño curándose el SARS-CoV-2 traería cola.

Y así ha sido: las autoridades marroquíes, esta misma mañana, se han desentendido del control de la frontera con el enclave español en Ceuta, y han permitido que 6.000 personas salten la valla.

Un tercio de ellas, hasta 2.000 personas, son menores, muchos de los cuales han tenido que ser atendidos de diversas afecciones, la más habitual la hipotermia, e inclusive un adulto que intentaba llegar a España nadando ha fallecido.

Aplicando la política de las «devoluciones en caliente», España ha puesto en territorio marroquí hasta 2.700 de las personas que habían ingresado ilegalmente en territorio nacional.

Concentrados desde el lunes

Ya desde ayer lunes se notaba una concentración no habitual de familias, adultos y menores al otro lado de la frontera marroquí, sin que la policía y la gendarmería alauí hiciesen nada por impedirlo, y los cruces de frontera han comenzado esta madrugada.

Muchos de los migrantes han intentado a nado ingresar en España, y al menos las primeras oleadas lo han logrado, dado que el dispositivo de guardias civiles se ha visto impotente a la hora de frenar semejante marabunta.

Se trata del mayor asalto masivo a la valla fronteriza que se ha producido nunca en Ceuta, que se ha producido a partir de las dos de la madrugada, hora española.

El asalto principal se ha producido por los espigones de Tarajal y Benzú, y a nado, cuando las primeras oleadas podían invadir el lado español del espigón simplemente nadando unos pocos metros.

Devoluciones en caliente

El ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, ha informado que en un primer momento a los migrantes se les estaba aplicando el acuerdo con Marruecos de 1992 donde previamente hay que identificar al migrante antes de expulsarlo.

Sin embargo, a medida que la llegada de indocumentados empezaba a rebosar los miles, el dispositivo de la Guardia Civil ha comenzado a efectuar «devoluciones en caliente», esto es, tras ser detenidos se abre la verja y se los devuelve a territorio marroquí.

A pesar de que para determinadas organizaciones la medida es de dudosa legalidad, el Tribunal Constitucional avaló la medida, siempre y cuando los reintegros sean individualizados y con pleno control judicial.

Aquellos emigrantes que han logrado entrar en territorio nacional, y a los que no se puede expulsar sin el preceptivo expediente judicial, han sido agrupados en una nave industrial, dotada de literas, en las proximidades del paso fronterizo del Tarajal.

La agrupación tiene como objeto que pasen una cuarentena para que aquellos que estén infectados sean trasladados a instalaciones hospitalarias donde se les trate la infección.

Goteo masivo

A pesar de que a estas horas el dispositivo de la Guardia Civil ha sido reforzado con militares y con Blindados Medios sobre Ruedas, los apátridas, muchos de ellos magrebíes, llegan en un goteo constante.

Debido a ello, se están habilitando otras instalaciones de la ciudad autónoma para que cumplan la misma función que las de Tarajal, esto es, un lugar donde los migrantes puedan efectuar la cuarentena perceptiva.

En caso de que alguno de los extranjeros muestre síntomas de SARS-CoV-2, sería derivado a instalaciones hospitalarias donde ser tratado de la infección.

Simultáneamente, y ante una situación que claramente está desbordando a las autoridades, se ha creado un comité de crisis en el que participan la delegación del gobierno en Ceuta, la Guardia Civil, la Policía Nacional, Protección Civil y Cruz Roja.

La Benemérita, además de controlar a los inmigrantes también ha auxiliado a varios de ellos, como una niña de 10 años que estaba flotando inconsciente en las proximidades de la playa del Tarajal.

Mientras tanto, y en la orilla, efectivos de la Cruz Roja trataban a los migrantes de deshidratación y de cortes, aunque solo ha tenido que remitir a uno de los náufragos al Hospital Universitario con un cuadro de hipotermia.

Despliegan al Ejército

Dado que los efectivos de Guardia Civil y CNP se han visto desbordados se han desplegado a las fuerzas armadas, con auxilio de varios BMR, para controlar la llegada de los migrantes.

Mientras familias y jóvenes se apelotonaban por centenares en la valla de Fnideq, la antigua villa de Castillejos, las fuerzas policiales marroquíes no han actuado para proteger la valla, dejando que quien quisiera se internara en el agua para llegar a nado a España.

Mientras tanto en el lado español, la Guardia Civil actuaba con aerosoles de gas pimienta contra los apelotonados en la valla, y también utilizaba gases lacrimógenos para disolverlos y disuadirlos de entrar en territorio español.

Reunión de urgencia en Madrid

Mientras tanto en la capital de España también se reunía un gabinete de crisis presidido por el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, y en el que han participado el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez.

También han formado parte del elenco la subsecretaria del Ministerio del Interior, Isabel Goicoechea; el director general de la Policía, Francisco Pardo; la directora general de la Guardia Civil, María Gámez; y la directora general de Relaciones Internacionales y Extranjería del Ministerio, Elena Garzón.

La primera decisión que ha tomado el comité de crisis han sido enviar, desde la Península, efectivos de la Guardia Civil y del CNP para reforzar el dispositivo en el que ambos cuerpos están participando.

Ese nuevo contingente está formado por 50 guardias civiles y 150 agentes del CNP, la mayoría de ellos de las UIP, los antidisturbios.

Una situación peligrosa

Algunos activistas que trabajan con los migrantes que entran en territorio nacional han advertido que la policía marroquí está dejando libertad de movimientos a los migrantes para que entren en territorio español.

Los activistas informan que la mala mar y la desesperación de los inmigrantes pueden poner cientos de vidas en riesgo.

A pesar de la relación causa efecto que proviene de haber acogido al máximo representante del Frente Polisario en un hospital en Logroño para tratarle una infección por SARS-CoV-2, la ministra de Exteriores afirma que “no le consta” que esa sea la causa de la entrada masiva y la dejadez marroquí.

Fuente – el diario

Imagen – Adolfo Lujan / Diego Delso / Luis Valencia / The U.S. Army / Rab Lawrance / La Moncloa – Gobierno de España / Flow Comm

Plomo Fundido, otra vez

La escalada bélica entre Israel y los grupos terroristas palestinos adquiere, cada vez más, la forma de un conflicto abierto: si los bombardeos contra la Franja de Gaza no han sido suficientes, ahora las FDI plantean una ofensiva terrestre con blindados y tropas de infantería

Nueva noche de explosiones en Gaza, donde la aviación israelí ha bombardeado objetivos de Hamás, después de que el Movimiento de Resistencia Islámico lanzase cohetes contra territorio israelí.

Por el momento las bajas ascienden a 54 personas, 48 de ellas en terreno palestino y seis muertes de ciudadanos israelíes.

Todo hace presagiar una nueva ofensiva israelí que no se quedará en bombardeos aéreos, sino que también puede implicar que la infantería y los blindados de las FDI entren en territorio palestino en una ofensiva terrestre.

Frente de guerra

Es en lo que se ha convertido en cuestión de horas la superpoblada Franja de Gaza, donde fuentes palestinas reportan 48 muertos – 14 de ellos menores de edad, y más de 300 heridos.

Las Brigadas Al Qasam han lanzado un misil antitanque contra territorio israelí y han provocado la muerte de tres personas.

Con esos tres muertos eleva a seis los civiles israelíes que han fallecido en lo que muchos analistas auguran que será una nueva invasión militar de efectivos de la FDI de enclave de Gaza.

Desde el pasado lunes el brazo armado de Hamás y la Yihad Islámica han lanzado más de 800 cohetes hacia territorio hebreo, habiendo sido la mayor parte de estos interceptados por el sistema Cúpula de Hierro, el sistema antimisiles israelí.

En represalia, la aviación militar hebrea ha realizado más de 500 incursiones áreas contra las infraestructuras de Hamás y la Yihad Islámica.

Reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU

Tal es el cariz que están tomando los acontecimientos que el Consejo de Seguridad de la ONU se va a reunir de urgencia.

El anuncio de la reunión lo ha lanzado China, que actualmente preside dicho órgano, anunciando que será una reunión a puerta cerrada.

La información sobre el terreno, del enviado de la ONU para oriente medio, Tor Wennesland, es todo menos halagüeña, ya que según su análisis todo se encamina a una guerra a gran escala.

El delegado de la ONU ha llamado a los contendientes a cesar las hostilidades, máxime teniendo en cuenta que los principales daños los van a recibir, una vez más, los civiles, tanto los palestinos como los israelíes.

Al mismo tiempo, la ONU llama a las FDI a hacer un uso proporcional de la fuerza, y también ha querido hacer notar que el lanzamiento de cohetes y proyectiles de mortero hacia ciudades israelíes es inaceptable.

La ofensiva se recrudece

Además de la ofensiva militar, y debido al a buena inteligencia que Israel tiene desplegada en territorio palestino, se suceden los asesinatos selectivos de importantes miembros de Hamás y de la Yihad Islámica.

Hasta ahora media docena de comandantes de alto rango de esas dos organizaciones terroristas – a decir de la ONU y de muchos gobiernos occidentales – han sido «dados de baja» por misiles y drones israelíes.

La aviación militar hebrea, y sus bombas y misiles, también se está dedicando a derruir los pocos rascacielos que hay en la Franja de Gaza, lo que inevitablemente ha traído bajas civiles.

La Yihad Islámica y Hamas son especialistas en poner sus infraestructuras críticas en lugares densamente poblado, en un intento de convertir a los civiles palestinos en escudos humanos y evitar así los bombardeos israelíes.

Población en estado de alarma

En el caso de los ciudadanos israelíes, el recrudecimiento de la ofensiva militar de Hamás y la Yihad Islámica, su vida se ha visto afectada por una nueva disrupción bélica.

Un millón de niños y adolescentes han visto interrumpido el curso académico y se han visto obligados a quedarse en casa y ellos y sus familias tienen que refugiarse en los refugios antiaéreos cada vez que suenan las sirenas.

En la ciudad de Ashkelon su hospital se ha visto obligado a trasladar parte de las dependencias médicas al refugio antiaéreo. Se trata de dos plantas bajo tierra donde ya se han trasladado el paritorio y el servicio de neonatología.

La gota que colmó el vaso

El último enfrentamiento «serio» entre las FDI y Hamás y la Yihad Islámica se produjo en el 2014 y la operación militar llevó el nombre de Margen Protector.

El resultado fue la práctica destrucción de cientos de infraestructuras en Gaza, provocando, en el bando palestino 2.300 muertos y más de 100.000 personas sin hogar.

Lo que ahora ha hecho saltar la chispa del conflicto bélico ha sido el lanzamiento de cohetes sobre Jerusalén, que cabe recordar que ha sido, la parte árabe, definitivamente anexionada al Estado judío.

Los primeros objetivos de la fuerza aérea israelí han sido edificios o complejos de edificios donde Hamás y la Yihad Islámica tenían oficinas o centros de mando; además Israel ha dinamitado túneles que unían Gaza con territorio israelí.

Asesinatos selectivos

Con la información proporcionada por el Shin Bet, el servicio de inteligencia interior de Israel, las IDF han dado de baja a 16 importantes mandos del brazo armado de Hamás y la Yihad Islámica.

Se ha tratado de asesinatos quirúrgicos, la mayor parte de ellos perpetrados con misiles lanzados desde drones no tripulados, y en menor medida por cazabombarderos.

Entre los muertos encontramos a Bassem Issam, comandante de las Brigadas Ezzedin Al Qassam, y Hasan Kaogi, jefe de los servicios de contraespionaje en la Franja de Gaza.

Otros objetivos de menor rango han sido una decena de ingenieros encargados de la construcción y el lanzamiento de los cohetes que están asolando varias ciudades israelíes en estos momentos.

Un Netanyahu belicoso

El actual primer ministro, asediado por varias investigaciones que pudieran terminar con Netanyahu en el banquillo acusado de corrupción, se prodiga en declaraciones belicosas.

Son muchos los analistas de la prensa hebrea que especulan con la posibilidad de que la ofensiva militar sea una cortina de humo para que no se hable de la posible corrupción de Benjamín Netanyahu.

Con un “Esto es solo el principio. Les vamos a golpear como nunca habían imaginado”, el premier se despachó a gusto ante las cámaras de una televisión israelí.

Mientras tanto, al otro lado, sus pares palestinos tampoco realizan declaraciones menos exaltadas.

El líder de Hamás, Ismail Haniya, ha declarado que su ofensiva adquiere la forma de “una cruzada por reconquistar Jerusalén”.

Ante la ofensiva israelí su organización se ha mostrado preparada para una escalada del conflicto bélico, aunque también ha indicado que, si Israel quiere unas conversaciones in extremis para un alto el fuego, Hamás también se avendría a ello.

Fuente – el diario / EL PAÍS

Imagen – Heinrich Böll Foundation Palestine & Jordan / Norsk Foll / GPA Photo Archive / Manu / Liftarn / FRANCO / Man Long / Prime Minister of Israel

Un Modi en horas bajas

Todo parece conjugarse contra el gobierno de Narendra Modi y su partido, el BJP, que hasta ahora había vivido un momento dulce en la India. A la mala gestión de la pandemia se une varios sectores en «pie de guerra» a lo que se suma el tener en contra a los medios

La imagen pública de Narendra Modi, el primer ministro de la India y máximo líder del Bharatiya Janata Party (BJP) de inspiración conservadora, se resquebraja por momentos.

La causa principal es el mal desempeño del gobierno en poner coto a la pandemia del SARS-CoV-2, en un país en el cual, cada día, 400.000 personas se contagian de SARS-CoV-2 y 4.000 mueren.

Mala gestión de la pandemia

Con un sistema público de salud en su mínima expresión, la avalancha de enfermos de COVID ven como los hospitales no son suficientes para absorber a todos los infectados, en un país donde también falta oxígeno para los enfermos.

La nueva avalancha no se explica solo por las frágiles políticas de salud pública, ya que también tiene que ver, y mucho, la extensión de lo que se ha venido en llamar variante hindú, mucho más contagiosa y letal que la cepa original del virus.

Mejorar la imagen del país

Tal es la «mala prensa» que tiene India en la gestión de la pandemia que el Ministerio de Asuntos Exteriores de la India ha llamado a capítulo a los embajadores de medio mundo.

Una vez en Delhi, se les ha instruido para que desde sus legaciones diplomáticas den una información más dulcificada de la situación desbordante que está viviendo la India en estos momentos.

Con ello pretenden contrarrestar las informaciones que están apareciendo en las principales cabeceras de prensa internacional, donde se subraya la falta de preparación del país que preside Narendra Modi para hacer frente a la pandemia.

Son muchas las críticas ante el primer ministro por con las UCI desbordadas haber permitido la celebración de actos multitudinarios como el Festival Holi con el que en la India se festeja el comienzo de la primavera.

La gota que ha colmado el vaso

La eclosión de la pandemia en India se ha convertido en la gota que ha colmado el vaso de la opinión pública, en unas fechas en las cuales el gobierno de Modi tiene muchos frentes abiertos.

Las políticas que hasta ahora ha plasmado el BJP ha soliviantado a un buen número de colectivos sociales del subcontinente hindú, manteniendo frentes abierto con los estudiantes, sindicatos, agricultores y minorías étnicas y religiosas.

Fueron los estudiantes los primeros en «abrir fuego», allá por el 2016, y sus manifestaciones sirvieron de ejemplo a buen número de colectivos hasta alcanzar el paroxismo en el año 2019.

Hace dos años se creó una «masa crítica» de protestas con los agricultores en «pie de guerra» por el intento del gobierno de privatizar el sector, sumado a las protestas de la minoría musulmana que se ve discriminada.

Aprendiz de brujo

Hasta la eclosión de la pandemia, la década anterior ha sido una «luna de miel» de Narendra Modi con el país que gobierna.

Con una más que demostrada capacidad para la seducción política, Modi ha cosechado grandes éxitos políticos, y con una habilidad supina para atraer a las masas y concitar su apoyo, inclusive entre la minoría musulmana.

Modi ha cosechado también grandes éxitos al lograr poner de su parte a los grandes medios hindús para que apoyasen mediáticamente sus iniciativas políticas.

La judicatura se rebela

Los jueces, hasta este momento dóciles con Narendra Modi y el BJP, acaban de asestar varios varapalos producto de la mala gestión de la pandemia.

Son varios los tribunales superiores que ha hecho críticas más que veladas al ejecutivo por no suministrar vacunas, medicamentos y oxígeno a los gobiernos regionales para atender los enfermos de SARS-CoV-2.

En una decisión que ha marcado un precedente, el poder judicial ha instado al ejecutivo a que enviase 700 toneladas de oxígeno para los pacientes de SARS-CoV-2 en la región metropolitana de Delhi.

En un primer momento el gobierno de Modi hizo oídos sordos a la petición de la judicatura, de manera que el poder judicial inició un proceso por desacato contra el gobierno, que se tendrá que sustanciar en breves fechas.

Elecciones en pandemia

A Modi, en una peregrina decisión y sin tomar en cuenta el estado epidemiológico de la India, decidió llevar a cabo cuatro procesos electorales en cuatro Estados.

La decisión recibió la censura del Tribunal Superior de Justicia de Madrás, ya que el gobierno central no instruyó ningún tipo de protocolo COVID, por lo que el alto tribunal estima que el gobierno debería ser encausado por asesinato.

Ante esta situación el ejecutivo «movió ficha» y presentó un recurso ante el Tribunal Supremo, el cual, aunque censuró la dureza de la petición de pena, ha dejado que el Tribunal Superior de Justicia de Madrás continúe con el proceso judicial.

De la situación judicial del ejecutivo hindú se ha hecho echo la prensa nacional e internacional, y en lo que respecta a los medios hindús el ejecutivo quiso, vía judicial, silenciar a la prensa, aunque su demanda ha sido inadmitida.

Con la prensa en contra

Hasta hace no tanto tiempo, en la prensa hindú, solo los medios locales y regionales criticaban la política del gobierno de BJP.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, las grandes cabeceras de prensa de la India se han vuelto en contra del gobierno, inclusive la prensa conservadora que hasta ahora ejercía de portavoz del gobierno.

Inclusive las redes sociales también son adversas, con las etiquetas que piden la dimisión de Modi, sobre todo en Facebook y Twitter, convertidas en trending topic.  

El gobierno hindú también ha «movido ficha» y ha pedido a varias redes sociales, entre ellas a Facebook y a Twitter, que bloqueé diversas cuentas desde las que se critica al gobierno.

De hecho, el ejecutivo que preside Modi logro que Facebook, desactivase, bien es cierto que temporalmente, la etiqueta #ResignModi.

La reacción de los internautas no se hizo esperar, y miles de ellos se quejaron de que Facebook vulneraba la libertad de expresión, ante lo cual la red social de Mark Zuckerberg no le quedó otra que volver a activar la etiqueta.

 Los hindús también buscan desesperadamente, por mediación de las redes sociales, información de como conseguir oxígeno o una cama de hospital donde poder acoger a sus familiares.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Sebastian Vital / Ninian Reid / Vasenka Photography / Cofee Channel / U.S. Secretary of Defense / Pinakpani / Bryce Edwards / U.S. Consulate General Chennai