Crímenes contra la humanidad: tan lejos y tan cerca

En The Ravine, la historiadora norteamericana Wendy Lower vuelca una década de investigaciones sobre una fotografía icónica de lo que fue el Holocausto en los países del este de Europa; la lectura de libro muestra que los pogromos no los inventaron los nazis, sino que tenían una tradición de siglos en el centro y el este de Europa

Probablemente el Holocausto, el pueblo judío lo llama Shoah, haya sido una de las más crueles vulneraciones de los derechos humanos, cuando el régimen nazi decidió, en lo que se denominó Solución Final, asesinar a seis millones de judíos europeos.

Ahora, la historiadora Wendy Lower se ha dedicado a analizar a una de las más icónicas fotografías que está documentada sobre el asesinato de varias personas delante de una fosa común.

Documentar todo el genocidio

Si algo no falta son documentos gráficos y documentación del genocidio, ya que eran los propios nazis los que guardaban como oro en paño, los asesinatos de hombres, mujeres y niños judíos.

Es más, el Ministerio de Propaganda, que dirigía el siniestro Joseph Goebbels el que utilizaba este tipo de imágenes para demostrar al Führer y al pueblo alemán lo eficientes que eran los grupos de tareas de las SS.

«Incrustados» en los einsatzgruppen había hasta 15.000 fotógrafos que a lo largo de genocidio «produjeron» hasta 3,5 millones de negativos.

El comienzo de la investigación de la historiadora se inició cuando un colega del Museo del Holocausto de Washington le enseñó una fotografía que se había encontrado en un archivo de Praga.

Asesinato en Ucrania

La fotografía, esta datada el 13 de octubre de 1943 en la localidad ucraniana de Miropol, que después de una guerra próxima en el tiempo, donde participaron los «hombres de verde» del Kremlin, toda la península fue anexionada a Rusia.

En la imagen, que no podemos incluir en este artículo porque está protegido por copyright, se ve a dos milicianos ucranios que asesinan a una mujer y lo que se adivina como sus dos hijos, mientras que dos soldados alemanes contemplan la escena.

La imagen, se presume que la composición ha sido elegida por el fotógrafo, se capta el momento exacto – se adivina el polvillo que deja la bala al ser percutida – en el cual uno de los milicianos dispara a la mujer.

Paradójicamente, el autor de la fotografía fue realizada por un soldado eslovaco, Lubomir Skrovina, que se «incrustó» entre las SS para documentar el holocausto y luego poner sus fotografías al servicio de los Aliados.

Una década de investigación

La investigadora que ha dedicado diez años de actividad profesional en desentrañar los entresijos de la fotografía no es otra que Wendy Lower, una historiadora que es la directora del Centro Mgrublian de Derechos Humanos de Claremont.

La autora de Las arpías de Hitler, ha recogido su investigación en el libro The Ravine, que podría traducirse como La fosa, que se acaba de publicar, en inglés, en la editorial Houghton Mifflin Harcourt.

La fotografía es uno más del archivo gráfico que documentó, para los nazis, el denominado Holocausto de las balas, que no fue otra cosa que el fusilamiento de entre 1,5 y 2 millones de judíos en territorio ruso y polaco.

Esos asesinatos masivos fueron el preludio del despliegue de la máquina de exterminio nazi, con sus campos de concentración, sus cámaras de gas y sus hornos crematorios.

Voluntarios

De la investigación de Wendy Lower se desprende que los victimarios, los paramilitares ucranios, se presentaron voluntarios para la «misión».

Lo que llama la atención es que los alemanes de uniforme que actúan como espectadores no son miembros de las SS, ni siquiera son soldados de la Wehrmacht, sino que son miembros del cuerpo de Guardias de Finanzas.

Con paciencia de hormiga, la investigadora norteamericana ha descubierto que en el asesinato participaron más soldados ucranios, ya que el más joven de los que perpetraron la ejecución extrajudicial no está en la foto.

También se ha descubierto que, fuera del alcance del objetivo de la cámara había más alemanes, se supone que «disfrutando» de la ejecución.

A pesar de la presencia alemana algo que llama la atención es que en el asesinato no participa ningún miembro del siniestro cuerpo paramilitar que lideraba Heinrich Himmler.

Uno de los detalles más siniestros es que los paramilitares que participaron en el asesinato es posible que conociesen a las víctimas e incluso conociesen sus nombres.

Parte de un pogromo

En ese sentido, en las razias que se organizaban contra los judíos en toda Europa, especialmente en los países del este de Europa, los alemanes «no inventaron la bombilla».

Bien es cierto que los nazis crearon la versión industrial para acabar con los judíos europeos, y nadie hasta ese momento, había creado en Alemania y los territorios ocupados una organización de campos de exterminio.

La investigación de los hechos que rodearon a la fotografía ha descubierto que fue parte de un pogromo en el que fueron asesinadas 450 millones de personas.

Como prólogo del asesinato masivo de los judíos de Miropol, se produjeron palizas, torturas, y hasta violaciones.

En la fotografía también se puede ver uno de los protocolos que se utilizaban en la actividad de los grupos de tareas: no se utilizaban balas para los niños, sino que se los lanzaba vivos a las fosas comunes para que muriesen asfixiados por aplastamiento de los cuerpos de los adultos.

Como en otros muchos casos, en la fotografía se ve como la mujer intenta proteger a los niños, cubriéndolos con su cuerpo.

La fotografía también documenta algo que se va abriendo paso en la concepción del Holocausto como una cosa europea: en la fotografía participan ucranios, el fotógrafo eslovaco y los alemanes.

Un tema que levanta «ronchas» en Polonia

Como se ha podido ver recientemente donde dos historiadores polacos han sido inculpados judicialmente por afirmar que fueron muchos los polacos que participaron de manera activa en el Holocausto.

Mientras que en países como Ucrania y Hungría las investigaciones sobre la participación de la población local en el Holocausto esta plenamente documentada, los historiadores polacos que pretenden hacer lo mismo son amenazados desde el poder.

El actual gobierno polaco, perteneciente al ultraconservador y ultracatólico partido político Ley y Justicia, PiS en sus siglas en polaco, está llevando a cabo una labor de «blanqueamiento» de la colaboración de amplias capas de la población polaca en la Shoah.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Guilhem Vellut / Andrew Milligan / Poetic Bent / Emmanuel Dyan / Julius Jääskeläinen / Fred Romero / Jorge Láscar

Una nueva ronda de sanciones a Rusia

Los ministros de exteriores de la UE acaban de decidir una nueva ronda de sanciones contra Rusia, siendo la detención de Alexéi Navalni la razón de las mismas, unas sanciones que van contra Rusia pero también contra jerarcas del gobierno de Vladimír Putin con nombres y apellidos

Una nueva ronda de sanciones europeas es lo que ha conseguido Vladimír Putin con el encarcelamiento de Alexéi Navalni y la represión de las protestas que se han generado.

Rusia tiene el extraño privilegio de inaugurar un nuevo reglamento de sanciones, sistematizado, que ha desarrollado el parlamento europeo.

Las sanciones también alcanzan a la Venezuela de Nicolás Maduro, un régimen que se está caracterizando por vulneraciones graves y sistemáticas de los derechos humanos.

Ampliación de sanciones

Es lo que han decidido, en una reunión, los ministros de exteriores de la Unión Europea, unas sanciones que se iniciaron, cabe recordar, en el año 2014 y que han ido in crescendo.

Por otro lado, la Unión Europea ha desarrollado un completo conjunto de medidas para contener la ofensiva expansionista en la que se ha «embarcado» la Rusia de Vladimír Putin y que pasa por tener la misma influencia internacional que tenía la URSS.

La virulencia de la relación con Rusia contrasta con una nueva sintonía con los Estados Unidos de Joe Biden, que ya ha declarado que volverá al multilateralismo, olvidando el aislacionismo por el que optó Donald Trump.

En esa nueva política exterior, el Secretario de Estado – equivalente a un ministro de exteriores – Anthony Blinken, participó durante dos horas, y de manera telemática, en la reunión de los ministros de exteriores de la UE.

Contenido de las nuevas sanciones

La relación con Rusia se va complicando por momentos, y ahora toca una nueva ronda de sanciones por el encarcelamiento de Alexéi Navalni.

Dentro de esas medidas se encuentran localizar, y sancionar en caso de que tengan intereses, normalmente económicos, dentro de la UE, a los altos cargos que hayan participado en el procesamiento y encarcelamiento de Navalni.

Además, el rumbo de colisión entre la Unión Europea y Rusia se ha acrecentado después de la rueda de prensa que mantuvieron Borrell y el ministro de exteriores ruso Serguéi Lavrov, en donde el primero exigió la liberación de Navalni.

En su réplica, Lavrov citó que la misma situación que vivía Navalni la viven en España los políticos presos por el Procés, y el huido Carles Puigdemont.

Unidad de criterio

El reciente desplante el ministro de exteriores ruso ha hecho que los ministros de exteriores de la UE unifiquen sus criterios y que el parecer generalizado sea que hay que aumentar la intensidad de las sanciones a Rusia.

Hasta ahora en la Unión Europea coexistían dos sensibilidades: una de ella era que propugnaba la «mano dura» con el país que preside Vladimír Putin, y otra que es más contemporizadora.

En el grupo de los convencidos que la mejor política es no pasar una a Rusia se alinean países como Polonia y Hungría, con gobiernos poco amigos de la democracia liberal.

Por otro lado, se encuentra países que, por interés, prefieren contemporiza con Rusia y con su poco respeto por los derechos humanos, como es el caso de Francia y Alemania.

De cualquiera de las maneras, el sentimiento compartido por los 27, del que se ha hecho eco Josep Borrell, es que Rusia se está desplazando en una deriva autoritaria y que su democracia está en peligro.

Rusia colaborara poco

En opinión de Josep Borrell, y también de la UE, Rusia tiene una mayor tendencia a confrontar con la UE que en llegar a acuerdos con ella.

En cierto modo Putin, y ha sido una constante en él, pretende que Rusia recupere, en el «tablero» europeo e internacional, la influencia que tenía la extinta URSS, pulsión de ser una potencia que ya comenzó la Rusia de los zares.

No está por demás recordar que. las primeras sanciones que la UE impuso a Rusia fueron de tipo comercial, y fueron producto de la anexión de la península de Crimea al país que gobierna con «mano de hierro» Putin.

Esas sanciones también se hicieron extensivas a 180 jerarcas rusos y militares que tuvieron una participación directa en la disgregación de la península de Crimea de Ucrania, incluidos los líderes de Wagner, una empresa de contratistas de defensa.

Las nuevas sanciones que se imponen a Rusia son simbólicas más que prácticas, ya que la UE haya «congelado» los activos que guardan en Europa algunos altos cargos del gobierno ruso en poco disturban la política exterior rusa.

De hecho, el embajador de Rusia ante la Unión Europea ya ha escenificado que poco más o menos a Rusia le importa una higa la nueva ronda de sanciones, ya que en poco afectan a lo que verdaderamente es Rusia.

Pasteleo

La postura de sanciones duras contra Rusia no es homogénea entre todos los socios europeos, ya que hay países que tienen fuertes intereses, sobre todo económicos, con la Rusia de Vladimír Putin.

Es el caso de Alemania, que al menos públicamente contemporiza con Rusia, que pretende que la respuesta sea proporcional a los «movimientos» que haga en el país de las estepas.

Parece que el gradualismo es la medida que piensan adoptar de manera consensuada los países que conforman la Unión Europea, aunque algunos países, como Polonia y Hungría son favorables a la «mano dura».

Acusación individual

Es el nuevo tipo de sanciones que piensa imponer la UE, no colectivas o por país, como era hasta ahora, sino «personalizando» las sanciones a personas con nombres y apellidos.

En cierto modo, esta nueva forma de sancionar tiene una gran similitud a la norteamericana Ley Magnitski que permite sanciones individuales sin que por ello haya que sancionar al país donde se producen los hechos.

A partir del 2019, la UE ha llevado a cabo sanciones contra oficiales militares que participaron en la anexión de la península de Crimea a Rusia, y también sanciones «personales» contra altos mandos del ejército sirio.

Sanciones a Venezuela

En la misma reunión de los ministros de exteriores de la UE, se ha acordado aumentar las sanciones que la Unión Europea contra Venezuela y contra jerarcas del régimen de Nicolás Maduro.

Son ya 19 miembros del gobierno venezolano que tiene prohibido ingresar en territorio de la UE y que tiene «congelados» los activos financieros que tienen en territorio europeo.

Las nuevas sanciones provienen del hecho de la baja calidad democrática con unos resultados que no pueden sino calificarse como «pucherazo».

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Menno de Jong /Andrey Filippov / Terrazzo / EU2017EE / Cancillería Argentina / Bogomolov /

El GULAG del siglo XXI

La reciente condena de Alexéi Navalni por haber burlado su libertad de condicional, ha puesto el foco de la opinión pública en el sistema penal ruso, un sistema que en gran parte es heredero del GULAG soviético

Aunque ahora las llamen colonias penitenciarias y que ya no nos encontremos en la Unión Soviética, sino en Rusia, el sistema penitenciario del país que gobierna Vladimír Putin, sigue teniendo muchas concomitancias con el GULAG soviético.

El sistema penitenciario soviético ha vuelto a estar en el candelero después de la condena que ha recibido Alexéi Navalni, que, si la comunidad internacional no lo remedia, se pasará los próximos años en una colonia penitenciaria.

Establecimientos penitenciarios decimonónicos

Son los recuerdos que tienen Ruslán Vajapov, del tiempo que estuvo recluido en la colonia penitenciaria IK – 1, ubicado en la localidad rusa de Yaroslavl.

Según llego la administración penitenciara le proveyó de un colchón nuevo, almohada y ropa de cama, y pasó a compartir dos dependencias con otros 130 reclusos.

Allí encontró camas repletas de chinches, cuatro baños y cuatro lavabos a compartir con más de 100 personas y por supuesto, trabajo obligatorio.

Realmente, con la llegada de la democracia, en la que reina ese zar del siglo XXI que se apellida Putin, poco ha cambiado en las instituciones carcelarias de la época soviética.

Rodeados de concertinas, los presidios alojan a los condenados en grandes barracones de ladrillo, cuando no de madera, donde los reclusos están mezclados independientemente del delito que hayan cometido.

La separación de los presos en módulos dependiendo del tipo de delito que han cometido es algo que no existe en Rusia, y la clasificación de los reclusos en grados, que determinan el tipo de régimen penitenciario, es privativo de los países europeos.

Inclusive hay organizaciones de derechos humanos, Amnistía Internacional y otras muchas, que consideran que las condiciones en esas colonias penitenciarias son peores que las del antiguo GULAG soviético.

Alexéi Navalni, condenado por burlar su libertad condicional

Aunque todavía el tribunal no ha designado la colonia penitenciaria en la que será internado, ya ha sido condenado a una pena privativa de libertad de 42 meses, acusado de haber violado su libertad provisional.

En el 2014, el director de la ONG Anticorrupción, fue condenado a una pena de prisión de 4 años, una sentencia que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos calificó como “arbitraria e injusta”.

Navalni, hace pocos meses, fue intoxicado con el agente nervioso Novichok, un veneno desarrollado por la Unión Soviética; con la vida pendiente de un hilo, una ONG alemana le trasladado a ese país para salvarle la vida y revertir el envenenamiento.

Con su ONG, ese licenciado por la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos, llevaba tiempo denunciando a la élite cleptocrática que sostiene en el poder a Vladimír Putin y a su partido, Rusia Unida.

Ahora se le condena por no haber acudido a juzgado de Moscú que gestionaba su libertad condicional, mientras estaba hospitalizado en Alemania luchando por su vida.

Le esperan más condenas

No es el único proceso judicial que tiene Navalni en lontananza, ya que acaba de ser condenado a una multa de 9.500 euros por haber difamado a un veterano de la II Guerra Mundial.

Por delante todavía le quedan meses de libertad condicional, y posteriormente un traslado a la colonia penitenciaria que le haya sido asignada.

Los trayectos, que han sido retratados por Amnistía Internacional, muchas veces se realizan con los presos estabulados como ganado, en vagones que carecen de las más mínimas condiciones higiénicas, y en trayectos que pueden durar meses.

Colonias penitenciarias en condiciones extremas

La mayor parte de los presidios en Rusia son colonias penitenciarias, existiendo más bien pocas cárceles en el sentido occidental del término.

El resto son colonias penitenciarias, en número de 670, y muchas de ellas están situadas en lugres donde la supervivencia es difícil, inclusive si no se está preso.

Una de esas colonias penitenciarias está en la región desplobada de Karelia, en la frontera con Finlandia, y en ese presidio pasó varios años el oligarca Mijaíl Jodorkovski que se pasó su condena cosiendo guantes.

Otra colonia penitenciaria famosa es la de Mordovia, en la costa de Mar Blanco, porque allí estuvo presa una de las líderes del grupo de activistas Pussy Riots, Nadia Tolokonnikova.

El caso se hizo viral en los medios occidentales, después de que las Pussy Riots organizasen una performance en la catedral de Moscú; Tolokonnikova fue condenada a una pena de dos años de prisión por vandalismo motivado por el odio religioso.

El país con más presos de toda Europa

Aunque no llega a los niveles de Estados Unidos o de Brasil, Rusia, con una población de 144 millones, cuenta con casi 500.000 de condenados a penas de privación de libertad.

La causa de tantos encarcelados proviene de que el sistema penal ruso no contempla la categoría de «delito menor», por lo que muchas veces las penas por nimiedades son desproporcionadas.

Por otro lado, la hipertrofia de las condenas hace que el sistema penitenciario ruso no esté preparado para absorber tanto preso: las celdas presentan hacinamiento, la higiene es escasa y la malnutrición una realidad.

Una ruleta de casino

Las condenas de los jueces rusos son severísimas y no es raro el caso en que ser detenido en una manifestación de la oposición puede aparejar más de 3 años de cárcel, la penosidad también depende de la suerte.

La principal variable que va a incidir en la soportabilidad de la privación de libertad va a depender de la distancia en que se encuentre la colonia penitenciaria de la familia y amigos.

Hay quien tiene suerte y el presidio se encuentra solo a pocas horas de coche de la ciudad de la que se es oriundo; en esos casos, poder ver a familia, pareja y amigos de continuo hace más llevadera la pena.

Y al contrario: el ser condenado a años de reclusión en una colonia penitenciaria a miles de kilómetros del núcleo familiar, y más si el presidio se encuentra en los confines esteparios del país, puede provocar incluso no sobrevivir a la condena.

Fuente – EL PAÍS / Alekséi Navalni en Wikipedia

Imagen – Bogomolov / Iruu / Rae Allen / Evgeniy Isaev / Ninara / Skarz / Zdenko Zivkovic

Hacia un nuevo laborismo

La llegada de Keir Starmer ha supuesto una renovación del ideario laborista, sobre todo en lo que tiene que ver con la doctrina económica, con «recetas» neoliberales que a lo que más recuerdan es a los gobiernos conservadores

La salida de Jeremy Corbyn de liderazgo del Partido Laborista, bien es cierto que, de manera accidentada, ha llevado a la cúpula del partido a Keir Stramer, que está dando un nuevo significado al término laborismo.

El nuevo líder, además de rechazar subir impuestos, un clásico de los socialdemócratas europeos propone una alianza entre el laborismo con el empresariado británico, ambos anatemas para Jeremy Corbyn.

¡Están locos estos romanos!

Y mientras que Stramer propone firmar la paz contra lo que hasta hace nada eran los enemigos de clase del laborismo, Boris Johnson y el Partido Conservador aplica políticas netamente socialdemócratas.

Es lo que lleva haciendo Boris Johnson desde que la pandemia ha provocado una crisis económica que no se conocía desde la II Guerra Mundial: ha dejado de lado la disciplina fiscal y además está gastando como si no hubiese un mañana.

Stramer ante todo quiere mirar al futuro, aportando soluciones originales para una crisis sanitaria y económica que si no se maneja de manera adecuada puede por llevarse por delante la economía y hasta el país.

Un antes y un después

La llegada de Keir Stramer a la cúspide de laborismo británico, ha supuesto un antes y un después de la cadena de transmisión hacia la política de los Trade Unions.

El izquierdismo virulento que lucía Corbyn, ha dejado paso a una socialdemocracia tranquila, tanto en lo ideológico como en lo económico, ahora que Stramer tiene que tomar postura ante el nuevo plan económico de Johnson.

El laborismo se puede convertir en un aliado improbable de Boris Johson que ve como del ala más conservadora de su partido le presiona para volver a la senda de la disciplina fiscal.

Y eso a pesar de que tanto el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo han recomendado a los países que gasten todo lo posible para salir cuanto antes de la crisis económica.

La única salida que está viendo el titular de economía británico Rishi Sunak es subir los impuestos para poder financiar el plan de rescate, aunque ahora, desde el laborismo también se niega que sea el momento de subir impuestos a familias y empresas.

El Informe Beveridge

Es un informe que escribió el político liberal William Beveridge al final de la II Guerra Mundial, y es el documento fundacional que sentó las bases del estado del bienestar en Reino Unido después de la conflagración mundial.

A dicho político se le puede adjudicar el éxito de haber creado dos de las que se consideran como las «joyas de la corona», como son el Sistema Nacional de Salud, NHS en sus siglas en inglés y la Seguridad Social.

Esgrimiendo el citado informe, lo que propone el laborismo británico, cuando se hayan superado la crisis sanitaria y su consecuencia la crisis económica, es la refundación del Reino Unido para de ese modo construir un nuevo país con unos cimientos sólidos.

Informe Marmot sobre el Covid-19

El documento, de reciente redacción, tiene como autor al epidemiólogo sir Michael Marmot, y en donde explica por qué la pandemia ha devastado especialmente al Reino Unido.

Basado en un informe anterior, del mismo autor, donde denunciaba el estado lamentable en el que se encontraba el Sistema Nacional de Salud, una «joya» con una gruesa pátina que sería necesario limpiar.

El informe es devastador: bolsas regionales de marginación y pobreza, obesidad, diabetes, alcoholismo, parados sin esperanza de encontrar empleo y muchas familias hacinadas en infraviviendas.

A ello se suma un estancamiento, cuando no pérdida, de esperanza de vida y todos estos males acogotando a las minorías raciales, como puedan ser los afrodescendientes y todos aquellos que han migrado al Reino Unido.

Son principalmente las zonas, tanto en la geografía británica como en determinados barrios de las ciudades, donde se concentran las viviendas de esas minorías raciales y migrantes, donde se ha cebado el SARS-Cov-2 con especial saña.

Afilando cuchillos

Todas estas propuestas del flamante líder de laborismo británico no han sentado muy bien en las bases corbinistas, que no olvidan cómo desalojaron a su líder del poder dentro del partido.

El ala más izquierdista del laborismo acusa a Stramer de estar haciendo girar a la derecha a la organización y no atacar a Boris Johnson con el suficiente coraje.

Y lo que a muchos les provoca arcadas es el plan de este abogado especializado en derechos humanos de construir una nueva alianza con el empresariado en un frente común para sacar adelante al país.

Entre la batería de medidas económicas que el nuevo laborismo propone se encuentran auténticos anatemas para el laborismo más ortodoxo.

Esas medidas pasan por ampliar las ventajas fiscales para empresas y autónomos, ayudas directas a las empresas y ERTE masivos.

Stramer pretende conjurar la morosidad con periodos de carencia parecidos a los que se dan a los estudiantes universitarios que han pedido créditos para pagarse los estudios.

Esto es, las empresas solo comenzarán a devolver el dinero prestado cuando vuelvan a tener ingresos y a hacer negocio.

Los empresarios se dejan querer

Las propuestas de este laborismo de nuevo cuño han sido bien recibidas por la gran mayoría del empresariado británico, sobre todo de las PYMES del país, que son el tejido productivo que está sufriendo en sus «carnes» lo más bravo de la crisis económica.

Motivar a las bases laboristas

Las consignas y los planes de gobierno en la sombra de Stramer y su equipo pretenden convencer al votante laborista que no se pude seguir defendiendo lo mismo que se propugnaba hace cinco décadas.

El peligro que corre el Partido Laborista es que muchos votantes no acaben diferenciando la doctrina económica que propugna Boris Johnson y la que defiende este laborismo de nuevo cuño.

De cualquiera de las maneras esta «limpieza de cara» del laborismo puede ser solo una posición táctica para lograr volver de nuevo al número 10 de Downing Street y una vez en el poder volver a un laborismo mucho más clásico.

Fuente – EL PAÍS / Keir Starmer en Wikipedia

Imagen – Jeremy Corbyn / EU2017EE / Francis Tyers / Phillip Capper / U.S. Departament of Defense / Costa Hollywood / Stephen Hass

La seguridad europea en el Sahel

Europa ha llegado por fin a la conclusión de que parte de su seguridad se juega en los países del Sahel, de manera que ha aumentado tanto su presencia militar en esos países como la cooperación para el desarrollo que tan buenos resultados está teniendo

Del mismo modo que se dice que para evitar que lleguen cayucos a las islas Canarias es necesario invertir en desarrollo en los países del Sahel, algo parecido se puede decir del terrorismo islamista.

A ello se ha aplicado Francia, que teniendo la certeza que el terrorismo islamista que asola Francia tiene su origen en los países subsaharianos de religión islámica, tiene a más de 5.000 soldados de su ejército allí en misión antiterrorista.

Inclusive también da para una misión internacional, bautizada como Fuerza Militar Takuba, y que está formada por 400 soldados checos, estonios y suecos, que también lleva aparejada 23.000 millones de euros para la inversión en desarrollo.

Matanzas cíclicas

El último atentado yihadista de importancia se produjo el pasado 2 de enero, en dos pueblos al norte de Níger, cuándo los terroristas asesinaron a dos centenares de personas.

La violencia yihadista cumple más de dos décadas en esa zona de África, y las misiones antiterroristas del ejército francés se comenzaron a desplegar hace más de 10 años.

En la actualidad son 5.100 los soldados franceses que están desplegados desde el terreno, en países que hace años formaron parte de su imperio colonial.

Conversaciones para mejorar la situación

Es en estas fechas cuando se van a celebrar dos cumbres en el Chad, donde los principales «actores» van a participar para intentar tomar medidas para mejorar la situación.

Son estos países subsaharianos, de los que el Chad forma parte, los que tienen las peores «papeletas» de todo África, ya que al terrorismo yihadista suman los efectos de la pobreza y del cambio climático.

Debido a la conjunción de esas situaciones, ya son dos millones los desplazados, muchos por la inseguridad en que se encuentra la región, y otros por motivos económicos, muchos de ellos agricultores que ya no consiguen sacar rendimiento a la tierra.

Sobre el terreno también trabaja ACNUR, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, que ha montado campamentos de desplazados y refugiados para hacer frente a una situación de emergencia.

También participa Emmanuel Macron

Uno de los clubs de países de la zona, el denominado G5, formado por Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger y Chad también está llevando a cabo un calendario de convenciones, en las que participa el presidente Francés por videoconferencia.

Todos estos países hacen un llamamiento a los países desarrollados para que no los dejen sucumbir ante el avance de los yihadistas, que tiene la intención, como lograron en parte en Irak y en Siria, de formar un nuevo califato.

Los grupos terroristas más activos están actuando dentro de la fronteras de Mali, Burkina Faso y Niger, y los grupos yihadistas más activos son el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM).

Otro grupo que también destaca por su visibilidad y constantes atentados es el Estado Islámico del Gran Sáhara (EIGS).

En parte, la acción de estos grupos terroristas tiene un cierto apoyo por los deficientes antecedentes que en derechos humanos tienen los ejércitos nacionales de los países que combaten a los terroristas.

«Echar toda la carne en el asador»

Francia no está dispuesta a dejar que los terroristas yihadistas actúen impunemente en los países donde las empresas francesas siguen haciendo pingües beneficios.

Por ello ha decidido reforzar la Operación Barkhane, aumentando en 600 efectivos el contingente militar que lucha contra los yihadistas, y eso soslayando a la opinión pública francesa, poco dispuesta a aguantar las 50 bajas que se han producido en 8 años.

Al mismo tiempo, ha ampliado el contingente militar de la Operación Takuba, con otros 150 soldados suecos y otros 250 entre tropa estonia y checa.

Alianza Sahel, con la presencia de España

Es otro de los grupos de trabajo que existen en la zona, donde España también tiene fuertes intereses migratorios, no en vano cientos de cayucos han salido de las costas los países africanos que forman parte de este grupo.

Ayer lunes, se inició una cumbre del grupo de trabajo en Yamena, la capital del Chad, que contará con la presencia de la ministra española de exteriores, Arancha González Laya.

Los países miembros, incluida España, están persuadidos de que la solución al terrorismo islamista no es únicamente militar, sino también tiene causas económicas que debe ser solucionadas desde la cooperación internacional.

Es la pobreza y la falta de futuro la que hace que muchas veces los jóvenes se alisten en el JNIM o en el EIGS, de manera que si se crean oportunidades de desarrollo en esos países, el yihadismo se puede desinflar como un soufflé.

Por ello, desde Alianza Sahel se han invertido, hasta ahora, 23.000 millones de euros en proyectos de desarrollo en el Sahel, que financian en estos momentos 800 proyectos.

Las áreas de trabajo son la educación, el empleo, la energía o el clima, y además de mejorar esos países también son una fuente de empleo para países asolados por el desempleo y la falta de actividad económica.

Rápido retorno

Tal como se esperaba, la inversión que han realizado los países de la Alianza Sahel ha tenido un rápido retorno a esos países, y el desarrollo comienza a deshacer el «nudo gordiano» del yihadismo en esos países.

En una primera fase, el dinero invertido ha servido para que los estados volvieran a tener presencia en todo su territorio nacional.

Es habitual que cuando el estado está «desaparecido», sean los yihadistas los que ocupan su lugar, imponiendo un islam rigorista que impide la autodeterminación de las mujeres e incluso la pintura o la música.

En el caos de España, con una mínima presencia militar – un avión, dos helicópteros y 530 soldados – ha logrado aumentar su importancia diplomática y ralentizar la emigración ilegal que llega en cayuco a territorio nacional.

Fuente – EL PAÍS / Yamena en Wikipedia

Imagen – Jay Sterling Austin / Diario Crítico de Venezuela / Leandro Neumann Ciuffo / EU2017EE / Rick Mc Charles / Kadellar / Ken Doer

Pasar página en Kosovo

Los kosovares han sido llamados a las urnas y por los resultados parece que la mayoría de los ciudadanos están dispuestos a «pasar página» y dar el gobierno a un partido de izquierdas de nombre Vetevendosje que tiene como líder a Albin Kurti

La epopeya de Kosovo para independizarse de Serbia fue una historia empapada en sangre. La guerra de independencia, así la llaman en Pristina, duró 20 años.

En cuanto al reconocimiento de Kosovo, el país solo ha logrado un reconocimiento parcial a partir del 2008, año en el cual se constituyó como nación.

El pasado domingo se celebraron elecciones y por los resultados que han arrojado todo parece mostrar que los kosovares están dispuestos a decir adiós al partido que los ha gobernado más de una década.

Pasar página

El vencedor de los comicios ha sido el partido nacionalista de izquierdas Vetevendosje, pero sin mayoría absoluta, tendrá que llegar formar una coalición de gobierno con alguno de los partidos políticos contendientes.

Los que han llevado a la victoria a Vetevendosje han sido, sobre todo, los jóvenes, que buscan un gobierno que luche contra la corrupción rampante que se vive en el país desde que se consiguiera la independencia.

El segundo partido que más votos ha recabado es el Partido Democrático, heredero de los guerrilleros que llevaron a cabo la guerra de independencia y que ha gobernado el país las últimas dos décadas.

Paradójicamente, y algo más del 13% de los sufragios, se encuentra la Liga Democrática, el partido que se encuentra en estos momentos en el poder.

Los minoritarios vitales

Por el peculiar sistema parlamentario kosovar, su cámara legislativa está compuesta por 120 diputados, 20 de los curules están reservados a las minorías: serbios y otras minorías.

Con la configuración del parlamento que han resuelto las últimas elecciones, estos partidos minoritarios, sobre todo la Lista Serbia con 10 escaños, son vitales para la configuración de un nuevo gobierno.

En ese sentido, se parece la Knéset israelí, donde pequeños partidos confesionales que no tiene más allá de un puñado de diputados, realizan la función de «partidos bisagra» que ponen y quitan gobiernos.

Unas elecciones en clave de referéndum

Es en lo que coinciden muchos analistas políticos, ya que los kosovares están hartos de décadas de nepotismo y corrupción, de un raquítico crecimiento económico y de trabajos de miseria.

Además, estas elecciones son las terceras en tres años y se han tenido que llevar a cabo por un defecto de forma.

La elección del anterior primer ministro, Avdullah Hoti, se produjo con el voto decisivo de un diputado que había sido condenado por corrupción, con lo que fue una elección en falso.

Una magra participación

De los 2,6 millones de kosovares, y con una diáspora que llega al millón, estaban llamados a las urnas 1.800.000 ciudadanos.

La participación no llegó ni siquiera a la mitad del censo, quedándose la participación en el 47,1%, y a pesar de ello fueron 3 puntos más que en las anteriores elecciones.

Bien es cierto que las condiciones atmosféricas – acaban de sufrir una ola de frío y de nieve como no se conocía – y las de excepción sanitaria – en aquellas tierras también sufren la pandemia de SARS-CoV-2 – no acompañaban para ir a votar.

Los sondeos ya apuntaban la victoria

Los primeros sondeos que se hacían en los mismos colegios electorales presagiaban, como luego sucedió, que Vetevendosje ganaría los comicios.

Eso provocó que entre los militantes y simpatizantes del partido político que lidera Albin Kurti se extendiese el entusiasmo que finalmente refrendaron las urnas.

Muchos de los electores demostraban una pasión por Vetevendosje que no tiene otros partidos políticos, ni siquiera el partido gobernante.

En cierto modo las elecciones se pueden entender también en clave de voto de castigo hacia los partidos tradicionales que no han sabido gestionar ni la crisis económica ni la crisis sanitaria que ha provocado el SARS-CoV-2.

Con el anterior gobierno, el de la Liga Democrática, los ciudadanos empezaron a tener la percepción de que sus votos ni la democracia eran respetadas, por lo cual han decidido deponer al gobierno.

No es el momento más adecuado

Es una de las críticas que se hace a la clase política kosovar, y es que no se puede derribar a un gobierno «con la que está cayendo», a pesar de que la crisis sanitaria del SARS-CoV-2 no ha está siendo especialmente cruenta.

En lo que llevamos de pandemia, en Kosovo ha causado «solo» 1.500 muertos e indudablemente muchos más contagiados.

Por el medio, Kosovo se convirtió en un peón más de la política exterior de Donald Trump, que «removió el hormiguero» buscando desestabilizar a Kurti para obligarlo a una nueva ronda de conversaciones con Serbia, auspiciada por Trump.

Y entra en liza Vjosa Osmani

En periodo de transición entre la caída del gobierno de la Liga Democrática y las elecciones que se acaban de celebrar salió a escena Vjosa Osmani.

Esta joven política, que estaba ligada a la Liga Democrática fue la mujer que más votos recabó para ser la primera ministra de Kosovo.

Sin embargo, en estas elecciones se ha presentado dentro de las listas de Vetevendosje, en una más que evidente muestra de travestismo político.

Durante toda la campaña electoral ha pedido a los kosovares que den un apoyo masivo a Vetevendosje, para de ese modo no tener que pactar el programa electoral con ningún otro partido político.

Eso suponía que dicho partido lograse 61 escaños en el parlamento, pero sin embargo Vetevendosje tendrá que pactar con otros grupos políticos para sacar adelante un nuevo corpus legislativo.

Crisis Group

Desde ese «tanque de pensamiento» sus especialistas sobre los Balcanes están convencidos de que el nuevo gobierno tendrá que recuperar el liderazgo nacional, algo que se ha perdido en Kosovo.

Un revulsivo político, pudiera ser alrededor de Vjosa Osmani, que permita que los kosovares se vuelvan a unir como comunidad alrededor de un símbolo, ya sea político o de otro tipo.

Fuente – EL PAÍS / Kosovo en Wikipedia

Imagen – Óglaigh na hÉireann / Shkumbin Saneja / U.S. National Archives / Xavier Buaillon / Nat Morris / Andrew Halterman / Official U. S. Navy Page / Rzuo / CRISIS GROUP

Elecciones en Palestina

Tras tres lustros sin unas elecciones democráticas, las diferentes facciones palestinas han llegado al acuerdo para enterrar el «hacha de guerra»; Hamas y Fatah han pactado en Egipto celebrar las elecciones legislativas el día 22 de mayo y las presidenciales, dos meses después. Cisjordania y Gaza están expectantes

Después de 15 años que los palestinos pudieron elegir a sus representantes políticos, se prevén unas ya esperadas elecciones.

Para ello las diversas facciones palestinas, agrupadas entorno a Fatah y Hamás han firmado una frágil paz en unas negociaciones que se han llevado a cabo en El Cario, donde han dejado atrás más de una década de enfrentamientos.

Enfrentamiento en la Franja de Gaza

Corría el año 2007 cuando entre Fatah y Hamás se produjo una auténtica guerra por saber quién se hacía con el control de la Franja de Gaza.

El resultado fue que el Movimiento de Resistencia Islámica se hizo con el poder en esa parte de Palestina y Fatah se quedó con el resto del territorio, de manera que, de un plumazo, se acabaron las elecciones.

El acuerdo, del que forman parte 12 formaciones políticas, se basa en celebrar unas elecciones legislativas el 22 de mayo y unas elecciones presidenciales el 31 de julio.

El acuerdo también ha servido para que los presos políticos de Cisjordania y la Franja de Gaza recobren su libertad.

La promesa de la liberación de los presos y el dejar de perseguir a gente por motivos políticos ha tenido un efecto balsámico en los territorios palestinos, que volverán a ver cómo, después de una década, se celebra una campaña electoral.

Compromisos

En la reunión de El Cairo, auspiciado por el gobierno egipcio, se ha llegado también a algunos compromisos, el más importante que todas facciones se han comprometido a respetar el resultado que arrojen las urnas.

Del mismo modo, se permitirá que todos los partidos políticos que quieran participar en los comicios puedan desarrollar libremente su campaña electoral y al mismo tiempo crear un clima propicio para la actividad política.

Las elecciones estarán supervisadas por un tribunal electoral cuyas decisiones serán vinculantes para todos los partidos políticos y las votaciones estarán vigiladas por policías de uniforme.

Una tierra dividida

Producto de décadas de luchas intestinas entre Fatah y Hamás, las dos principales facciones que se disputan el poder, Cisjordania está controlado por los primeros y la Franja de Gaza por el movimiento de resistencia islámico.

Los cabezas visibles de ambas facciones siguen siendo Mahmud Abbas en Cisjordania e Ismail Haniya de la segunda, que dominan cada territorio a su antojo.

Son muchos los analistas que ven que las elecciones pueden pender de un hilo, ya que acuerdos anteriores entre ambos movimientos políticos, se han quedado en «agua de borrajas».

Estamos hablando de los acuerdos de La Meca (2007), El Cairo (2011), Doha (2012), Gaza (2014) y nuevamente El Cairo (2017).

Pasar página

Es lo que quiere hacer la mayoría de la población palestina, que considera que el tiempo del rais Abbas ya pasó, después de muchos años ejerciendo el poder.

De hecho, dos tercios de los palestinos con derecho a voto, según el Centro Palestino de Investigación Política y Electoral quieren que el rais «pase página» y deje paso a un nuevo gobernante.

Además, el sentimiento generalizado es de incertidumbre, después de que fueran suspendidos de un día para otro los comicios de los años 2012 y 2016.

Inclusive dentro de Fatah «las aguas bajan revueltas» ya que han aparecido nuevos actores que pueden hacer tambalearse el liderazgo de Mahmud Abás, caso de Maruan Barguti, condenado a cadena perpetua en Israel, y de Mohamed Dahlan.  

Estar a bien con la nueva administración norteamericana

Analistas políticos palestinos también piensan que la convocatoria de nuevas elecciones tiene mucho de escenificación ante la nueva administración norteamericana de Joe Biden.

Las relaciones entre los representantes palestinos y las diferentes administraciones norteamericanas se podrían calificar, cuando menos, como tirantes.

Con Donald Trump las relaciones han sido casi inexistentes y se rompieron definitivamente cuando Estados Unidos dio su pláceme y reconocimiento de Jerusalén como capital de Estado hebreo.

Por su parte Biden se muestra proclive a que palestinos e israelíes vuelvan a la mesa de negociaciones, con una vieja idea del Partido Demócrata de conseguir dos estados que coexistan en paz.

Unas negociones difíciles

Es lo que le espera al nuevo gobierno que tome la batuta de los territorios palestinos en su relación con Israel, aunque Benjamín Netanyahu también ha tomado nota que en el 1600 de la Avenida Pensilvania ya no está Donald Trump.

Para impulsar los futuros acuerdos, y como medida que contribuya a quitar presión sobre la parte palestina, Turquía ha abierto indefinidamente el paso fronterizo de Rafah, el único que no está controlado por los israelíes.

Además, la OLP tiene también pendiente la renovación del Consejo Nacional Palestino, que es el órgano legislativo de la organización que presidiera Yasser Arafat, y que es el que se sienta a la mesa negociadora con Israel.

El principal escollo de la negociación es que Israel haya trasladado su capital a Jerusalén, ciudad que estaba dividida en dos, una parte gobernada por Israel y la otra gobernada por los palestinos.

Un apoyo interesado

Egipto ha intentado con denuedo lograr algún tipo de acuerdo entre las facciones palestinas y lograr que se forme, aunque sea un embrión de Estado.

A pesar de que el anterior mandatario Egipto Hosni Mubarak era un inquebrantable partidario de los palestinos, el actual mandatario Abdelfatah El-Sisi, un militar que ha llegado al poder después de un golpe de Estado, estaba completamente alineado con la administración Trump.

Eso ha hecho, entre otras cosas, que Egipto haya vuelto a establecer relaciones diplomáticas con Israel y su aerolínea de bandera haya vuelto a tener destino en aeropuertos hebreos.

El que Egipto haya vuelto a ser catalizador de unas nuevas conversaciones Fatah – Hamás también tiene mucho de escenificación ante la administración de Joe Biden.

Como es tradicional en el Partido Demócrata, la aspiración de Biden sería terminar el mandato habiendo conseguido la paz entre palestinos e israelíes y la conformación de dos estados que puedan vivir en paz.

Y si Egipto es catalizador de esos dos estados, el Egipto de Abdelfatah El-Sisi podrá congraciarse con un Estados Unidos que vuelve al multilateralismo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Heather Truett / Heinrich Böll Foundation Palestine & Jordan / Ray in Manila / Soman / Janitoalevic / J. L. Hervás / Kris Hankinson / U.S. Secretary of Defense

Represalias diplomáticas

En justa respuesta, Alemania, Suecia y Polonia han decidido expulsar a personal diplomático de las legaciones diplomáticas rusas en su territorio, después de que el gobierno ruso expulsase a miembros de sus embajadas en Moscú por participar en las movilizaciones que piden la excarcelación de Alexéi Navalni

El desencuentro en la rueda de prensa conjunta entre Josep Borrell y el ministro de exteriores ruso Serguéi Lavrov está «trayendo cola».

En la comparecencia conjunta el jefe de la diplomacia europea no tuvo pábulo en exigir la liberación del disidente ruso Alexéi Navalni.

El ministro de asuntos exteriores ruso no dudó en equiparar el encarcelamiento de Navalni con el encierro que sufren los políticos presos por la declaración unilateral de independencia en Cataluña.

El gobierno ruso decidió, después de la rueda de prensa, expulsar a tres diplomáticos europeos bajo la acusación de haber participado en las movilizaciones que se están llevando a lo largo y ancho de Rusia para la liberación de Navalni.

Represalia diplomática europea

El primero en bajar al «ruedo» ha sido el ministro de exteriores alemán, Heiko Maas, que anunció que su país expulsaba a un diplomático ruso en respuesta al extrañamiento de uno de sus funcionarios de la embajada alemana en Moscú.

El mismo camino ha seguido la diplomacia polaca, que ha anunciado la retirada del status diplomático a un funcionario de la legación diplomática rusa en Varsovia, después de que uno de sus diplomáticos fuese expulsado por Moscú.

El tercer país europeo que ha sufrido las represalias en las carnes de uno de sus funcionarios consulares, Suecia, todavía no ha «movido» ficha, aunque se espera que actué en la misma línea de polacos y alemanes.

Convención de Viena

En el caso de Alemania, la expulsión está justificada en el articulado de la Convención de Viena, concretamente en el artículo 9, que permite que un país, sin tener que justificar su decisión, expulse a diplomáticos de otro país.

Sin embargo, el ministerio de exteriores alemán ha justificado la expulsión como reciprocidad porque el pasado 5 de febrero el Kremlin decidiese expulsar a uno de sus funcionarios diplomáticos por haber participado en las protestas para lograr la liberación de Navalni.

Además, ha justificado la presencia de sus diplomáticos en las concentraciones de protesta, ya que estaban en funciones de observación sin vulnerar ningún precepto legal de la legislación rusa.

Divide et impera

Rusia siempre ha tenido claro que la Unión Europea no habla con una sola voz, y esta es una muestra más de su intento de dividir a los países que forman la Unión.

Vladimír Putin sabe que dentro de la UE cuenta con poderosos aliados, caso de Hungría, que se oponen a muchas de las políticas del eje franco – alemán.

En el caso de Alemania, la relación con Moscú siempre ha sido de pragmatismo, sabiendo que en algunos sectores como el energético, el Kremlin podría «cerrar el grifo».

Por esa dependencia energética, el ejecutivo que encabeza Ángela Merkel siempre se ha demostrado favorable a la construcción del gasoducto Nord Stream II, que llevaría, atravesando el mar Báltico, el gas directamente a su territorio.

La construcción de ducto siempre ha tenido la oposición de Estados Unidos, que considera que, con la conducción de gas, Alemania se convierte en un rehén del gobierno que lidera Vladimír Putin.

A pesar de las constantes vulneraciones de los derechos humanos que se cometen en Rusia, el caso Navalni y la guerra de Ucrania, Merkel hace «oídos sordos» a los países europeos que piden sanciones para Rusia.

La decisión sueca y polaca

Finalmente, y aunque no ha reaccionado con la suficiente rapidez, Suecia ha decidió extrañar a un diplomático de lo que fuera la antigua Unión Soviética.

La responsable de la diplomacia sueca ha comunicado la decisión con un mensaje en la red social Twitter, en la cual también se advierte que han dejado a Rusia elegir cuál de sus funcionarios diplomáticos abandona el país que lidera Stefan Löfven.

Polonia, que también ha expulsado a un representante diplomático ruso, también utilizó la red social que fundase Jack Dorsey para comunicar, urbi et orbi, que había decidido tomar represalias.

Además, los polacos se han permitido tildar de “injusta” la expulsión de la plantilla de las embajadas alemana, sueca y polaca.

Bruselas por detrás

La coordinación entre Alemania, Suecia y Polonia muestra que detrás hay una estrategia meditada de la Unión Europea, que esta vez ha preferido que las reacciones a las expulsiones de Moscú sean coordinadas individualmente por cada país miembro.

Sin embargo, ha sido la Comisión Europea, en primera persona, la que ha defendido la decisión de enviar a su máximo representante diplomático, Josep Borrell, a Moscú y la defensa que este ha hecho de la liberación de Alexéi Navalni.

En concreto, han sido los Conservadores Europeos y el Partido Popular Europeo los más proclives a decretar sanciones a Rusia, que refuerce las que se promulgaron el pasado octubre.

En aquella ocasión, y después de que hubiera quedado demostrado que Alexéi Navalni había sido envenenado con el agente nervioso Novichok, miembro de una familia de neurotoxinas que se diseñaron en la extinta Unión Soviética.

Borrell se manifiesta

Y lo ha hecho en su bitácora personal, donde manifiesta la preocupación que le suscita la visita que ha realizado a Rusia, y también sobre los intereses geoestratégicos rusos.

En opinión de Borrell cada día que pasa Rusia se desconecta más de Europa, y también el gobierno ruso muestra un desapego más fuerte de los valores democráticos, a pesar de que, aunque solo sea formalmente, Rusia también es una democracia.

La tradicional desconfianza que siempre han tenido hacia Rusia los países bálticos y Polonia se va entendiendo como una «mancha de aceite» en el resto de las cancillerías europeas.

Sanciones

Es lo que han pedido varios eurodiputados para contrarrestar la expulsión de los tres diplomáticos europeos por parte del gobierno de Vladimír Putin.

Del mismo modo, piden que la Comisión Europea haga una declaración de solidaridad explícita a los países – Alemania, Suecia y Polonia – que han visto como se extrañaba a miembros de sus embajadas.

Los eurodiputados que firman la carta son David McAllister y Andrius Kubilius, del Partido Popular Europeo y Ryszard Czarnecki del Partido Popular Europeo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Cancillería Argentina / The Official CTBTO Photostream / larry Koester / EU2017EE / Metro Centric / Guilhem Vellut / European Parliament

Administración Biden: primeros compases

Joe Biden sigue en su camino de revertir casi todas las políticas de la administración Trump. Entre otras «cruzadas» Biden se ha embarcado en deconstruir el aislacionismo de la anterior presidencia y volver al multilateralismo, volviendo a organizaciones supranacionales como la Organización Mundial de la Salud y la OTAN

Joe Biden parece dispuesto a deconstruir los cuatro años de la administración Trump con medidas que además de efectivas también son efectistas y que impactan en la opinión pública.

En estos últimos días, el que fuera senador por Delaware y su equipo se han centrado en política exterior con dos medidas estrella: mantener tropas en Alemania y dejar de apoyar a Arabia Saudí en la guerra que mantienen en Yemen.

Además, la diplomacia estadounidense está reclamando la libertad del opositor ruso Alexéi Navalni, que acaba de ser condenado a tres años de clase por vulnerar su libertad provisional.

Declaración de intenciones

La escenificación del discurso no ha podido ser mejor, ya que ha comparecido en el departamento de Estado, el equivalente en Europa a los ministerios de asuntos exteriores.

Tal como está operando la administración Biden, está revertiendo las líneas maestras que había impulsado Donald Trump, hasta ahora, y para evitar tener que buscar la anuencia de las dos cámaras de representantes, utilizando decretos ejecutivos.

Mantener tropas en Alemania

Debemos recordar que antes de la caída del Muro de Berlín, la presencia de tropas norteamericanas en la República Federal Alemana era vital, ya que se encontraban a pocos kilómetros de las tropas soviéticas acuarteladas en la República Democrática Alemana.

Donald Trump retiró la mitad de los soldados norteamericanos que había en Alemania, como una manera de presionar a ese país para que subiese su presupuesto de Defensa y su contribución a la OTAN.

La retirada supuso un quebranto de la estrategia de la Organización del Atlántico Norte, ya que Estados Unidos siempre ha sido el mayor contribuyente tanto en tropas como en presupuesto.

Con la desaparición de la «guerra fría», la OTAN estuvo unos años desvirtuada, pero también han aparecido nuevas amenazas tanto para Estados Unidos como para los países europeos que forman parte de la alianza.

Censurar la guerra de Yemen

Es una guerra que está liderando Arabia Saudí que se ha embarcado en un proyecto para acabar con los rebeldes Hutíes.

La guerra, que Arabia Saudí lleva liderando desde la Operación Tormenta Decisiva con la ofensiva contra las tropas rebeldes, es un conflicto que se ha convertido, además de bélico, en humanitario, con millones de habitantes desplazados.

La administración Biden pretende revertir el apoyo a uno de los bandos en guerra, calificando la misma de catástrofe humanitaria y estratégica.

Para intentar parar la conflagración, ha congelado la venta de armas a Arabia Saudí y a Emiratos Árabes Unidos, sobre todo de los cazabombarderos F-35 y misiles de precisión.

Recobrar el multilateralismo

Es una de las obsesiones de Joe Biden y su administración, que no es otra que recuperar el multilateralismo que había decaído con Trump.

Entre las primeras medidas que tomó Biden se encontraba volver a formar parte de la Organización Mundial de la Salud, y recuperar la interlocución transatlántica en el marco de la OTAN.

La nueva administración es de la opinión de que los vínculos multinacionales son beneficiosos para Estados Unidos y son sinónimo de fortaleza para el país.

Claroscuros en su relación con Rusia

En los primeros compases de la acción de gobierno, Biden ha decidido mantener una relación con el Kremlin radicalmente opuesta a la que ha mantenido Donald Trump.

Las relaciones entre la Casa Blanca y el Kremlin en la anterior administración se basaron en una gran sintonía en lo personal entre Trump y Putin, pero con unas relaciones diplomáticas «a cara de perro».

Ahora, Biden ha tomado la decisión de que Estados Unidos se vuelva a sentar a la mesa para ratificar el tratado Nuevo START, que limita el número de misiles intercontinentales operativos que puede tener cada país.

Pero al mismo tiempo, Estados Unidos ha avisado al Kremlin que permanecerá atento y arbitrará sanciones en caso de que Rusia continué con su «política» de ciberataques y envenenamientos como que ha sufrido Alexéi Navalni recientemente.

También en Venezuela

La poliédrica política exterior norteamericana también tiene un frente abierto en Venezuela, al cual la administración Trump sometió a un golpe de estado económico y a todo tipo de sanciones.

Biden ha declarado que sigue considerando que la Asamblea Nacional elegida en el 2015 en el país que gobernase Hugo Chávez es la única legítima y su único interlocutor, siendo Juan Guaidó el presidente legítimo de Venezuela.

Estados Unidos, ahora, pretende articular la oposición al régimen de Maduro utilizando para ello organismo multilaterales como el Grupo de Lima o la Organización de Estados Americanos.

Lo que buscan la administración Biden – Harris es que Venezuela vuelva a recuperar la democracia, y acabar con lo que tilda de una dictadura corrupta.

Los Republicanos se rehacen

Tras la jura de Joe Biden como POTUS, el «barco» republicano había quedado desarbolado, sobre todo después de la «toma» del Capitolio por parte de las hordas trumpistas.

Sin embargo, después de unas jornadas en las cuales parecía que el republicanismo norteamericano iba a dejar «caer» a Trump, el último presidente norteamericano ha mostrado su poder entre las bases republicanas.

Significativo es que el líder de los Republicanos en el Senado, Mitch McConnell, ha viajado a Florida para entrevistarse con Donald Trump, en un «movimiento» que se puede interpretar como la asunción de que Trump sigue siendo el líder.

En los mentideros políticos de Washington se especulaba con la posibilidad, de que en caso de que el Partido Republicano dejase «caer» a Trump, este tendría la suficiente base social como para formar un nuevo partido político, a la derecha del Partido Republicano.

De producirse esa posibilidad lo que sucedería es que el Partido Republicano se quedaría sin una buena parte de su base social, lo que sería sinónimo de tener un gobierno Demócrata para mucho tiempo.

Fuente – EL PAÍS / Joe Biden en Wikipedia / Internacional en EL PAÍS / el Periódico / Guerra Civil Yemen en Wikipedia / START III en Wikipedia / EL MUNDO

Imagen – Matt Jhonson / J. L. Hervás / The National Guard / Felton Davis / The U.S. Army / Farchering / Senado Federal / U.S. Secretary of Defense

Mario Draghi formará gobierno en Italia

El que fuera el primer banquero europeo ha sido designado por el presidente de la República, Sergio Mattarella, para formar un nuevo gobierno, de concentración, que además de hacer frente a diversas crisis, pilote el país hasta nuevas elecciones

El hombre que salvó el euro en la peor crisis de deuda soberana que ha vivido la Unión Europea ha sido comandado por el presidente italiano Sergio Mattarella para formar gobierno.

El que fuera presidente del Banco Central Europeo, estaba en todas las quinielas desde hace seis meses, y después de que Matteo Renzi provocase una crisis de gobierno, el tecnócrata Conte tenía los días contados.

Draghi tiene, por méritos propios, fama de buen gestor, y eso es lo que tendrá que hacer, seguramente con una fórmula de gobierno de concentración, hasta la próxima convocatoria de elecciones.

La llamada de palacio

Tras ser convocado al Palacio del Quirinal por el presidente Mattarella, la audiencia duró hora y media y Draghi salió con el encargo de formar un gobierno que «pilote» el país hasta la convocatoria de unas nuevas elecciones.

A la crisis sanitaria, provocada por el SARS-CoV-2, se une la económica y ahora la política, provocada por la salida del gobierno de las tres ministras de Italia Viva, ha puesto a Giuseppe Conte «contra las cuerdas».

El propio Conte intentó maniobrar creando, con diputados sacados de aquí y de allá, un grupo parlamentario «Frankenstein» que lo mantuviese en el Palazzo Chigi, pero finalmente no ha podido ser.

Gobierno de concentración

En su primer encuentro con los medios, el primer ministro in pectore ha establecido unos ambiciosos objetivos, que enumeró, y que no son otros que vencer a la pandemia, y lograr una vacunación suficiente para lograr la «inmunidad de rebaño».

Otra de las tareas que se impone Draghi son aprovechar la inyección de dinero de la Unión Europea para reflotar económica y socialmente el país.

Lo que busca Draghi es armar un gobierno técnico pero que sea esencialmente político por lo cual optará por tener ministros de los diversos grupos políticos que conforman el parlamento y el senado italianos, incluidos los de Forza Italia.

El economista devenido ahora en político pretende lograr, algo ilusorio en un país que ha tenido 65 gobiernos diferentes desde el fin de la II Guerra Mundial, una concentración de todos partidos políticos que componen las dos cámaras.

Draghi cuenta sus apoyos

La primera mirada del que fuera presidente del BCE es hacia la Italia Viva de Matteo Renzi, el mismo líder político que ha provocado una crisis de gobierno y la defenestración de Giuseppe Conte.

Pero la necesidad de un apoyo amplio en las cámaras le llevaría también a negociar seguramente con el Partido Democrático, «mirando por el espejo retrovisor» a otras formaciones políticas.

También será necesaria, para lograr una mínima estabilidad del ejecutivo, contar con los apoyos, aunque sean puntuales, de La Liga de Matteo Salvini, de los «grillinos» de Luca Di Maio y como no, de Forza Italia.

Un proceso farragoso

Dado que Draghi y su gobierno no han surgido de las urnas, sus ministros tendrían que jurar – o prometer – ante el presidente de la República, Sergio Mattarella y posteriormente deberían ser confirmados por la Cámara de diputados y el Senado.

En caso de que se produzca la aprobación, Mario Draghi se convertirá en el sexto primer ministro que no ha salido de las urnas, siguiendo la estela de Monti, Letta, Renzi, Gentiloni y Conte.

Pero nada está escrito, dado que el M5S que fundase Beppe Grillo ya ha anunciado que, siendo la formación política que cuenta con más diputados y senadores, sus representantes votarán en contra de la confirmación del nuevo gobierno.

En las últimas elecciones, las de 2018, los «grillinos» lograron el 33% de los votos emitidos, teniendo como líder a un cómico televisivo que pretendía acabar con la «vieja política», configurándose como un partido político populista.

Un apoyo lleno de contradicciones

Los seguidores de Luca Di Maio, el actual líder del M5S, se debatirían en una profunda contradicción en caso de que apoyasen a alguien como el banquero Draghi, la quintaesencia del establishment que siempre han pretendido combatir.

Para muchos de los «grillinos» Draghi no es sino el hombre del banco de inversión norteamericano Goldman Sachs, lo que para un antisistema es un anatema.

Sin embargo, Draghi todavía podría tener posibilidades de ser respaldado por un número suficiente de «grillinos», un partido que se ha quedado sin un liderazgo claro, y en el cual todavía pervive un cierto posibilismo.

Apoyo de la ultraderecha

A la diestra, La Liga de Matteo Salvini se ha posicionado, en principio, a favor de que Mario Draghi conforme un gobierno de concentración que dirija el país hasta unas nuevas elecciones.

De hecho, el que pasa por líder de su ala moderada, Giancarlo Giorgetti, ha valorado como positivo un gobierno de salvación nacional que dirija el país en las múltiples crisis que afectan a Italia.

En La Liga cohabitan varias «familias», siendo la principal la ultraderechista que lidera Matteo Salvini y que tiene como rasgos definitorios su euroescepticismo y el populismo, que quiere elecciones ya y reniega de todo lo que signifique tecnocracia.

Pero en lo que fuese la Liga Norte de Umberto Bossi también cohabita la derecha tradicional italiana, vinculada al poder económico, pactista y posibilista que busca un gobierno que de estabilidad al país.

Il Cavaliere

Y en el atanor político italiano no podemos olvidarnos de Forza Italia de Silvio Berlusconi, que apoyaría completamente un gobierno tecnócrata.

No en vano fue el propio Silvio Berlusconi uno de los valedores de Draghi que le permitió ocupar la presidencia de Bankitalia y del BCE.

Además, el apoyo de Forza Italia permitirá también que la constelación de pequeños partidos de derechas que orbitan a su alrededor, también de su pláceme al banquero.

 Con muy buena prensa

Es el aura que Mario Draghi tiene en Italia, un prestigio logrado cuando logro capear la mayor crisis económica que había vivido la UE en toda su existencia con unas primas de riesgo que campaban por sus respetos.

El “De acuerdo con nuestro mandato, el BCE está dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar el euro. Y créanme, será suficiente”, tuvo efectos taumatúrgicos y deshizo como por ensalmo la crisis de deuda soberana que vivía Europa.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – EU2017EE / Lalupa / Nik.mon / Presidencia de la República Mexicana / Triestre Prima / Richard Fabi / European People`s Party / Jon S