Castigar a la población civil

Es la nueva táctica de las fuerzas armadas rusas en Ucrania, que después de ver como el ejército ucranio ha parado su guerra relámpago, ha cambiado de táctica y ahora se dedica con su artillería a no dejar piedra sobre piedra en las ciudades ucranias, hostilizando a la población civil

Es una táctica ya ensayada por el ejército ruso en anteriores conflictos en los cuales se ha visto involucrado como en Chechenia y en Siria.

Ahora parece que reproduce el patrón en la invasión de Ucrania, con un grave menoscabo de los derechos humanos de la población civil ucrania, que se convierte en moneda de canje en los escenarios de operaciones.

En los casi dos meses de guerra, las tropas rusas han dejado un reguero de cadáveres en la ciudad de Bucha, muchos de ellos ajusticiados con un tiro en la nuca o en bombardeos de maternidades en Mariúpol.

Chechenia

Una repetición de esa guerra es lo que nos estamos encontrando en la guerra de Ucrania a decir de muchos reporteros de guerra que vivieron las atrocidades que cometió el ejército ruso hace más de 20 años.

Vladimír Putin se estrenó con la segunda guerra de Chechenia nada más llegar al poder en el año 1999, una guerra en donde no tuvo pábulo en hostilizar a la población civil, como hace ahora en Crimea.

Se destruyeron ciudades, se bombardeó a la población civil y también se ejecutó extrajudicialmente a civiles chechenos, cometiendo crímenes de lesa humanidad y vulnerando la convención de Ginebra.

Desgraciadamente la historia se repite en el conflicto ucranio, sin que los llamamientos de la comunidad internacional a respetar las leyes de la guerra estén teniendo ningún eco en el Kremlin.

No dejar piedra sobre piedra

Es el objetivo del alto mando ruso, que en ciudades como Mariúpol ha reducido a escombros la mayor parte de la ciudad.

Utilizando la artillería como principal arma ofensiva y avanzando por cuadrantes, lo que trata la artillería rusa es reducir a escombros toda la ciudad.

Una vez lograda la destrucción total, serán los blindados y la infantería rusos los encargados de acabar con los últimos bastiones de resistencia.

De ese modo, los militares rusos no tienen que pelear ganando palmo a palmo el terreno en lo que sería un combate urbano donde la movilidad del ejército ucranio le podría dar una cierta ventaja.

Al mismo tiempo, castigan a la población civil, que con las ciudades destruidas no puede desarrollar una vida «normal» lo cual acaba afectando a la moral de las tropas y civiles ucranios.

Repetir algo que funciona

Volviendo a Chechenia, actualmente es una república musulmana del Cáucaso que forma parte de la Federación Rusa.

Hace 25 años, aprovechando la implosión de la Unión Soviética, los gobernantes chechenos declararon la independencia de la Federación Rusa.

Debido a ello Boris Yeltsin, el valedor de Vladimír Putin, desencadenó una guerra en aquella lejana república para devolverla al redil, y el ejército ruso sufrió una aplastante derrota ante el ejército irregular checheno.

En cierto modo lo que sucedió allí se está repitiendo en Ucrania: un ejército irregular como el checheno contaba con una tropa muy motivada que solo armada con proyectiles antitanque portátiles rechazó el avance del ejército ruso.

A partir de ese momento, y para ganar la guerra, el ejército ruso decidió martillear Grozni, la capital chechena, con artillería, prácticamente borrándola del mapa.

El martilleo artillero es una táctica militar que ya utilizó, con gran éxito, el Ejército Rojo en la II Guerra Mundial, y consiste básicamente en utilizar la artillería para borrar del mapa el objetivo que se haya indicado, en este caso la ciudad de Mariúpol.

Chechenos indómitos

En el caso de la guerra de Chechenia, los insurrectos, viendo que era imposible pelear con un ejército ruso con amplia superioridad artillera, se retiraron a las montañas de la república que hoy gobierna con mano de hierro Ramzán Kadýrov.

A partir de ahí la táctica del ejército ruso volvió a ser un despropósito: avanzaron hacia las montañas con la intención de acabar con la resistencia, y volvieron a ser derrotados por las unidades irregulares chechenas.

Sin embargo, los chechenos no supieron aprovechar la victoria y se enzarzaron en una lucha intestina entre los diversos clanes chechenos, hecho que fue aprovechado por un gobernante primerizo como era Vladimír Putin.

Casus belli

Para lanzar a sus tropas contra Chechenia, Vladimír Putin argumentó que terroristas chechenos habían lanzado una operación en Daguestán y un atentado contra dos edificios de apartamentos en Moscú.

Son muchos los servicios de inteligencia occidentales que establecen como posible que aquellos atentados fuesen en lo que en la jerga de la desinformación se llaman de «bandera falsa».

Fuesen o no los servicios de inteligencia rusos los que organizaron los atentados, lo cierto es que Vladimír Putin tuvo la excusa perfecta para declarar la guerra a Chechenia.

Mientras se desarrollaba la invasión se documentaron casos en los cuales las unidades militares rusos participaron en limpiezas étnicas y también en cientos de casos de violaciones de mujeres chechenas.

La inmensa suerte que tuvo Vladimír Putin es que la segunda guerra de Chechenia coincidió con el ataque a las Torres Gemelas por parte de Al Qaeda.

El gobernante ruso pudo camuflar la ofensiva militar como una operación contra el yihadismo internacional, y las potencias occidentales miraron hacia otro lado ante los evidentes casos de crímenes contra la humanidad cometidos por Rusia.

Pasarse de frenada

El principal error de Vladimír Putin y sus generales, en el caso de la invasión de Ucrania, es que creyeron que se iban a encontrar enfrente a un ejército de aluvión como era el checheno.

Sin embargo, el ejército ucranio no es el checheno: después de estar combatiendo a los rebeldes rusos de Donbás, se tratan de unas fuerzas armadas que llevan combatiendo en esa guerra desde el 2014.

Además, también casi desde el 2014, reciben entrenamiento y armamento por parte de muchos países de la OTAN, por lo que material y técnicamente es un ejército que como se está viendo, puede contener la invasión rusa.

Además, desde que comenzó la invasión rusa está siendo armado por los países occidentales con armamento de última generación, sobre todo con proyectiles antitanque como puedan ser los Javelin norteamericanos.

Eso está haciendo mucho daño a las tropas rusas, que han puesto como punta de lanza de su ofensiva a sus unidades blindadas que están siendo destrozadas por el fuego del ejército ucranio.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Alireza / Alonso de Mendoza / manhhai / Kurdish struggle / Nickel nitride / 7th Army Training Command

El Kremlin sortea las sanciones

En una maniobra propia de un prestidigitador, el Kremlin ha logrado que los países europeos sigan pagando el gas y el petróleo rusos en euros, y esos beneficios se cambien automáticamente, en el mercado de valores de Moscú. El objetivo es mantener el cambio en rublos

Uno de los principales problemas que tiene Rusia con Occidente, es el de las sanciones por la invasión de Ucrania.

Las sanciones de la Unión Europea y de Estados Unidos amenazan con ahogar la economía rusa para evitar que Putin pueda seguir financiado la guerra.

Pero aún con todo, el Kremlin se esmera en encontrar resquicios por los cuales su economía pueda seguir «respirando», aunque todavía las potencias occidentales siguen comprando el gas y el petróleo rusos.

Un juego de trileros

El mecanismo que ha ideado por parte del gobierno ruso para las exportaciones de gas y petróleo se basa en que los clientes europeos paguen en euros y Gazprom reciba rublos por sus exportaciones.

La venta y el cobro del gas y el petróleo se va a llevar a cabo por mediación de Gazprombank, uno de los pocos bancos rusos no sancionados, ya que la mayoría de ellos han sido expulsados del mecanismo SWIFT.

De ese modo lo que se pretende es parar la devaluación del rublo, que se ha convertido en menos de un mes en una moneda paria que nadie quiere tener.

Las amenazas han venido desde ambos bloques, ya que mientras que Rusia quiere obligar a pagar el gas y el petróleo en rublos, desde los clientes de la Unión Europea se amenaza con no pagar un kopek si no se respetan los contratos.

Pagar en euros, cobrar en rublos

Es la medida que se les ha ocurrido a los economistas del Kremlin para mantener el statu quo, esto es, que las exportaciones a la UE se paguen en euros, pero esos ingresos se tengan que convertir en rublos.

Aunque es una manera de mantener artificialmente el rublo en buenas condiciones, también entraña un grave peligro para las empresas que cobran en rublos, debido a la volatilidad de la moneda.

Antes de llegar a esa solución, desde el Kremlin se había amenazado a los países que no pagasen el gas y el petróleo en rublos en «cerrarles el grifo», lo cual, para ciertos países, como Alemania, significaría una crisis energética.

La dependencia del gas y el petróleo rusos para países como Alemania es enorme, y que Putin cerrase el «grifo» podría tener consecuencias dramáticas, tanto para empresas como para particulares.

Rusia, ávida de las divisas internacionales

Sin embargo, de la misma manera que la Unión Europea es dependiente de los hidrocarburos rusos, el país de las estepas también necesita las dividas que Europa paga por el gas y el «oro negro» rusos.

Ante esta situación la semana anterior Alemania se plantó y ha ideado un plan para encontrar proveedores alternativos, en caso de que Rusia cierre la espita del gas y la exportación de barriles de petróleo.

En el caso del país que gobierna Olaf Scholz, la balanza de pagos es ampliamente favorable para Alemania: Rusia exporta a Alemania por valor de 33.000 millones de euros alemanes.

Mientras tanto el comercio del país que gobernase Konrad Adenauer solo supone el 2,3% de sus exportaciones.

Gazprombank

Va a ser la entidad financiera rusa que va a recibir los pagos de las potencias occidentales por el gas y el petróleo que reciben.

El banco en cuestión es propiedad de Gazprom, el gigante de los hidrocarburos rusos, una multinacional que en parte es pública.

Con los euros recibidos, Gazprombank cambiará, en el mercado de valores de Moscú, los euros en rublos contantes y sonantes, y pagará a Gazprom acto seguido.

La importancia estratégica de Gazprom se entiende cuando se sabe que es la única empresa rusa autorizada para realizar exportaciones de hidrocarburos fuera de las fronteras de Rusia.

Además, Gazprombank es una rara avis dentro del panorama bancario ruso, dado que es de los pocos bancos que no ha sido represaliado por la Unión Europea.

De hecho, la mayoría de las entidades financieras rusas han sido expulsadas del sistema SWIFT, con lo que no pueden operar internacionalmente, ya que no puede ni emitir pagos ni recibir cobros.

Putin consciente de su poder

El Kremlin es consciente, que al menos en lo que se refiere a la Unión Europea, posee una enorme capacidad de presión sobre los países europeos.

Rusia es la principal «gasolinera» de la Unión Europea, posee oleoductos, como el Nord Stream, que conduce el gas ruso hasta las empresas y calefacciones europeas.

Cerrar la espita supondría una catástrofe económica para la UE y posteriormente habría otras derivadas como una crisis política y social.

Un posible embargo de gas y petróleo

Es otra de las posibilidades que ya se plantea la Unión Europea, y no es otra que Rusia declare un embargo de gas y petróleo al conjunto de la UE.

Hay que tener en cuenta que, aunque no se ha declarado la guerra entre Rusia y Ucrania, la realidad es que varios países de la Unión Europea están suministrando armas a Ucrania.

Y en esa clave se puede, gracias a los proyectiles antitanque Javelin y los misiles tierra – aire Stinger que proporcionan las potencias occidentales, el ejército ucranio no solo está haciendo frente al ejército ruso, sino que incluso está contratacando.

Y aunque no haya embargo, el mal ya está hecho: el precio del gas en menos de un mes ha subido un 25% en nuestro país, y eso que nuestro casi único suministrador es Argelia, país a miles de kilómetros de la estepa rusa.

Reducir la dependencia del gas y el petróleo rusos

Es a lo que se han aprestado muchos países europeos, entre ellos Alemania, quizás el estado más dependiente de los hidrocarburos rusos.

Para favorecer eso, Estados Unidos ha prometido que cubrirá, transportándolo en gaseros, en cubrir todo el gas que no llegue de Rusia a la Unión Europea.

En ese contexto, la situación de España es privilegiada, ya que en los principales puertos españoles hay estaciones de regasificación, necesarias ya que el gas llega en licuado en los buques metaneros.

Sin embargo, no existen ningún gasoducto digno de ese nombre que una España con nuestro país vecino, Francia, y que de allí pueda ser enviado al resto de Europa.

Sin embargo, el propio gobierno español ha pedido que se inviertan fondos europeos en construir un gran gasoducto que una España con el resto de los países del club comunitario.

Fuente – EL PAÍS / La Voz de Galicia

Imagen – WorldSkills UK / Images Money / Frankie Leon / Larry Koester / Thawt Hawthje / manhhai / Frans Berkelaar / Benny Mazur

Ucrania ataca la logística del ejército ruso

Ucrania está explotando el talón de Aquiles del ejército ruso: su logística. Lo que intenta el ejército ucranio es de embotellar las redes logísticas rusas para que lo que otrora fuera el ejército rojo se quede sin vituallas, combustible para sus blindados y proyectiles para su artillería

Lo que el Estado Mayor ruso esperaba que fuese un paseo militar no lo está siendo ni mucho menos, ya que el ejército ucranio resiste y Kyiv todavía está en manos ucranias.

De hecho, inclusive el ejército ucranio ha tomado la iniciativa y está contratacando en los frentes de Irpin, Bucha, Gostomel y Makariv.

Cuando se cumple un mes de guerra, el ejército ruso solo ha obtenido victorias militares en la parte sureste del país donde pretende establecer un continuo territorial ente Crimea y Donetsk y Lugansk.

Atacar la logística rusa

Es el talón de Aquiles del ejército invasor, un problema que ya hizo que en los primeros compases de la invasión decenas de unidades quedasen empantanadas en el terrero por falta de vituallas de todo tipo.

Ahora el ejército ucranio pretende explotar esa debilidad, para, entre otras cosas, impedir que los rusos tomen la capital Kyiv y el gobierno tenga que huir.

En el teatro de operaciones de Kyiv todos los esfuerzos ucranios se centran en atacar las columnas de suministros rusos para dejar al ejército invasor sin las vituallas necesarias.

De lo que se trata es de impedir que las fuerzas rusas embarcada en la «operación militar especial» no tengan acceso a la gasolina que necesitan sus tanques o los obuses y misiles que necesita su artillería.

Por otro lado, las deficiencias logísticas de elementos tan básicos como la comida ya se han visto en el frente, con hordas de soldados rusos saqueando desde supermercados hasta cajeros automáticos.

Duros combates en Kyiv

La realidad, la dura realidad para el Alto Mando ruso es que la capital de Ucrania, un mes después de que se desencadenasen las hostilidades, todavía resiste, sin visos de ser tomada en el corto plazo.

Las fuerzas terrestres ucranias, lideradas por el general Oleksandr Sirskii, no solo resisten los embates rusos, sino que han lanzado una contraofensiva que tiene como objeto deshacer la «tenaza» de las tropas del país que gobierna Vladimír Putin.

Los principales combates se están librando en localidades del extrarradio de Kyiv, como son Irpin, Gostomel, Bucha y Makariv, donde las líneas de abastecimiento rusas están cortadas.

Debido a ello, y por falta de combustible para sus vehículos, vituallas para las tropas y falta de proyectiles de artillería, los rusos se encuentran estancados sin poder seguir avanzando.

Las previsiones del mando ruso eran la de, en los primeros compases de la invasión, haber rendido y ocupado esas localidades para cercar la capital; a día de hoy, los combates continúan sin que los ucranios hayan rendido las localidades.

Tierra quemada

Es la lógica que están siguiendo las fuerzas armadas rusas a los treinta días del comienzo de la guerra, siendo el mayor exponente de esa estrategia la ciudad de Mariúpol.

En lo que respecta al frente de guerra en la capital del país, el desánimo cunde entre la tropa rusa, que ve como sus unidades se quedan empantanadas, muchas veces con carencia de los víveres más básicos.

Por ello la moral de los soldados rusos es baja, una tropa que entre unidades operativas y logísticas suma casi 20.000 milites en el frente de Kyiv, empantanados en una guerra de la que desconocen casi todo.

Alta moral entre los ucranios

En contraposición, la moral de los combatientes ucranianos es muy alta, producto de ver la inoperancia del antiguo ejército rojo, y también de ver como después de un mes de batalla, Rusia no ha logrado casi ninguno de sus objetivos.

A las buenas perspectivas militares se une el hecho de que el suministro de armas por parte de las potencias occidentales es fluido, y está logrado equilibrar la balanza militar cuando no dar ventaja a las tropas ucranias.

El suministro de armas de las potencias occidentales se está centrando en sistemas anticarro, que permite hacer frente a la abrumadora superioridad rusa en lo que respecta a medios blindados y tanques.

Estados Unidos, además, está proporcionando al ejército ucranio de sistemas de misiles tierra – aire, los míticos Stinger -, lo que está provocando que los medios aéreos rusos se queden en tierra ante el temor a ser derribados.

Un reguero de cadáveres

La logística del ejército ruso, a todas luces deficiente, les está impidiendo inclusive enterrar a sus muertos, por lo que el frente de batalla se ha convertido, en parte, en un reguero de soldados muertos en las cunetas de los caminos.

De hecho, según las autoridades ucranias, la mayor parte de las bajas rusas, que se cuentan por miles, no están siendo enterradas, y en las contraofensivas los ucranios encuentran a cada paso soldados enemigos muertos.

La interpretación que también hacen los ucranios es que los rusos no recogen a sus muertos para evitar que lleguen a su país miles de cuerpos envueltos en bolsas de plástico, para evitar así que la moral baje en retaguardia.

Pasarse de frenada

A pesar de la opacidad informativa de la que hacen gala los medios rusos – utilizar en una información la palabra guerra puede acarrear de 5 a 15 años de cárcel – en la retaguardia se comienza a saber lo que realmente está siendo la guerra.

Tanto es así que el sitio web del Komsomolskaya Pravda, en lo que puede interpretarse como un desliz, filtro que la «operación militar especial» habría causado 9.861 muertos y 16.153 heridos en el bando ruso.

La información solo estuvo en el aire unos minutos para ser posteriormente retirada, aunque muchos medios occidentales se hicieron eco de ella.

El periódico ruso explicó que esa información había sido incluida en su sitio web por unos piratas informáticos que habrían vulnerado el sistema informático del rotativo.

Las cifras oficiales sobre el conflicto indican, son datos del propio Kremlin, que hasta ahora habrían perecido 498 soldados rusos y habrían sido heridos 1.597.

Ucrania llama a boicotear a Moscú

Es un llamamiento unánime de todas las autoridades ucranias, que también piden que las potencias occidentales sigan enviando armamento a Ucrania.

Por otro lado, el propio presidente de Ucrania, Volodimír Zelenski, ha redoblado sus peticiones para que se extremen aún más las sanciones económicas a las que se está sometiendo al Kremlin.

Se trata de evitar que la economía rusa, en el contexto internacional, siga logrando divisas que permiten a Putin seguir financiando la guerra, sobre todo negocios que tienen que ver con la venta de materias primas a las potencias occidentales.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – manhhai / Charles Hutchins / Mikhail Kamarov

Peligro de epidemia

Preocupa el estado vacunal de los ucranios que están llegando a la Unión Europea, dado que Ucrania es uno de los países occidentales con una menor tasa vacunal en enfermedades, como el sarampión y la polio, que fueron extinguidas hace ya décadas en el territorio de la Unión Europea

La guerra que se está desarrollando en Ucrania, además de la militar, tiene otras muchas derivadas y algunas de ellas tienen que ver con la salud pública.

Ucrania es uno de los países europeos con un menor porcentaje de vacunaciones de todo tipo: sarampión, polio e inclusive el SARS-CoV2.

Por ello, ante el aluvión de refugiados las autoridades europeas han iniciado una campaña de vacunación que incluirá a todos los refugiados que han entrado en territorio europeo.

Evitar epidemias

Ucrania, desde hace años, se ha convertido en uno de los territorios europeos con una menor tasa de vacunación de enfermedades, como la polio o el sarampión que han sido erradicadas del territorio de la Unión Europea.

Ante la avalancha de refugiados, la UE ha tomado la determinación de comenzar a comprar masivamente vacunas de la polio y el sarampión, con vistas a inmunizar a todos los ucranios que llegue a territorio de la UE.

La vacunación va a incidir especialmente en la población infantil, que son los que más expuestos están a esos dos tipos de infecciones que atacan sobre todo a los más pequeños.

Algo parecido sucede con el SARS-CoV-2, ya que inclusive antes de la invasión, solo el 35% de los ucranios habían completado la pauta completa de vacunación; con la guerra, la pandemia ha pasado a un segundo plano.

Especialmente entre niños

Las bajas tasas de vacunación, de todo tipo de vacunas, son especialmente graves entre niños y niñas, inclusive de vacunas que en los países occidentales consideramos como básicas para los más pequeños.

Pero eso no siempre así: en los años 90 del pasado siglo, el 90% de los ucranios, de cualquier edad, estaban vacunados contra las principales enfermedades, incluyendo también las ya citadas polio y sarampión.

Sin embargo, y con la llegada del año 2000, las autoridades ucranias han dejado de lado las vacunaciones masivas, empeorando por tanto la salud pública de aquel país que ahora se encuentra asediado por las tropas rusas.

Según los datos que obran en poder de la Organización Mundial de la Salud, solo el 31% de los niños ucranios han sido inmunizados con la triple vírica. Dicha vacuna inmuniza contra el sarampión, la rubeola y las paperas.

En lo que tiene que ver con el sarampión, solo el 56% de ellos ha recibido la tercera dosis de recuerdo que es la finalmente inmuniza completamente contra esa enfermedad vírica.

Epidemias constantes

Debido a esos bajos ratios de vacunación, las epidemias son una constante en los últimos años en Ucrania, sin que las autoridades hayan puesto solución al problema.

Entre los años 2017 y 2019 más de 100.000 personas enfermaron en Ucrania de enfermedades que en otras latitudes europeas han desaparecido hace décadas: de esos 100.000 infectados llegaron a fallecer hasta 31 niños.

De hecho, y ante la grave situación epidemiológica, el gobierno ucranio y la OMS había iniciado un programa para vacunar contra el sarampión a 140.000 niños: la guerra ha dado al traste con semejante plan.

En estos momentos ha desaparecido casi toda la infraestructura sanitaria que había en Ucrania y doctores y enfermeras están volcados en atender a los miles de heridos que ha provocado la invasión rusa.

Solo algunas ONG, como es el caso de Médicos Sin Fronteras, intentan llevar algo de medicina preventiva a los ucranios que todavía no han abandonado el país.

Factores que intensifican

Uno de los factores que puede intensificar la extensión de todo tipo de epidemias es precisamente las riadas de refugiados que intentan abandonar el país.

En el caso de los refugiados que llegan a los países de la UE, en aquellos en los cuales la cobertura de vacunación sea alta, el riesgo se circunscribirá solo a los refugiados cuando estos interactúen entre sí.

En lo que respecta al SARS-CoV-2, todavía la circulación del virus es alta en toda Europa, y la incidencia va a depender de si la población en su conjunto ha recibido la vacuna y sus refuerzos o no.

En población que todavía no ha recibido la pauta completa, como es el caso de la mayoría de la población ucrania, se exponen a sufrir graves cuadros de SARS-CoV-2 que podrían llevarlos a ingresar en una UCI o incluso a la muerte.

En el último boletín del ECDC daba la recomendación de vacunar, especialmente a niños y adolescentes ucranios, con las vacunas de la polio y el sarampión.

En el caso de los adultos el boletín llamaba a la vacunación masiva contra el SARS-CoV-2 y que sean pautados para las vacunas de refuerzo.

Cribado

Desde el punto de vista sanitario la Unión Europea ha tomado una postura común con respecto el protocolo de admisión en la UE del enorme contingente de refugiados ucranios que ha llegado a sus fronteras.

Una vez que los refugiados han llegado a un país de la UE son sometidos a una primera exploración para determinar cuales son sus necesidades médicas.

Para los casos graves de salud, la UE tiene en todo su territorio alrededor de 10.000 camas medicalizadas para los casos más graves, como pueda ser enfermos de cáncer, neonatos o heridos de guerra.

En el caso de nuestro país, la pasada semana llegaron a Madrid 25 niños aquejados de cáncer, y que ya están siendo atendidos en cuatro hospitales de la Comunidad de Madrid.

También niños que sufren de cáncer están siendo atendidos en Italia, donde también llegaron la semana pasada.

En España

El ministerio de Sanidad también ha elaborado su propio protocolo al que someten a todo refugiado que llega a nuestro país.

En dicho protocolo también se encuentra la revisión de su estado vacunal, para administrar a cada persona las vacunas que sean necesarias en cada momento.

España dispone de hasta 21.000 camas medicalizadas que podrían ser utilizadas por los ucranios que llegan a España en mal estado de salud.

Eso será complementado con un registro de españoles que estén dispuestos a acoger en sus domicilios a desplazados por la guerra.

El gobierno ha establecido cuatro grandes centros de acogida: Madrid, Barcelona, Alicante y Málaga, donde se concentrará el grueso de la diáspora ucrania.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Phil Roeder / manhhai / NIAID / Agência Brasília / Georgia National Guard / Triple Caña

Moscú podría utilizar armas químicas en Ucrania

En una invasión que está a punto de entrar en punto muerto, la inteligencia norteamericana ha informado que Moscú se estaría planteando utilizar armas químicas en la guerra, después de ya haber utilizado armas no convencionales – bombas de vacío termobáricas – en el asedio de algunas ciudades

Después de que las fuerzas armadas ucranias y los voluntarios hayan parado la ofensiva relámpago del ejército ruso, el conflicto avanza a lo que se supone que será una guerra de posiciones.

Después de haber utilizado, por ahora, exclusivamente armamento convencional, el ejército ruso, para lograr una victoria decisiva que le permita volver a llevar la batuta, podría utilizar otro tipo de armamento, como el químico.

En un cruce de acusaciones, desde la Casa Blanca se niega que Estados Unidos esté almacenando armas biológicas y químicas en Ucrania, un armamento que podría poner a disposición de Ucrania.

Inteligencia norteamericana

Algunas de las agencias de inteligencia que tiene Estados Unidos han informado de que ante el fracaso de la Blitzkrieg planteado por las fuerzas armadas rusas, el Estado Mayor del mismo se estaría planteando el uso de armas químicas.

Al mismo tiempo, la portavoz de la Casa Blanca ha negado categóricamente que Estados Unidos haya implantado en Crimea laboratorios para producir armas químicas y biológicas.

Según los infundios transmitidos por el Kremlin, la función de dichos laboratorios sería nutrir de agentes químicos y biológicos que lanzarían contra las tropas rusas.

Jean Psaki, la portavoz del 1600 de la Avenida Pensilvania, ha criticado duramente a China ya que han sido los medios de ese país los que han dado bombo mediático a lo que para la Casa Blanca no son más que infundios.

Desinformación rusa

Es lo que se piensa en el gobierno de Estados Unidos que ha sido la acusación de que ellos tienen capacidad para nutrir a los ucranios con armas biológicas y químicas.

Esa sería la excusa perfecta para que Rusia actuase como un espejo y amenazase, si no lo ha hecho ya, con desencadenar un ataque NBQ en territorio ucranio y contra las tropas del ejército de Ucrania.

La desinformación es una especialidad en el Kremlin que inclusive antes de la guerra ya había acusado, algo que se mostró infundado, al Pentágono de haber desplegado contratistas de defensa en territorio ucranio.

Hoy los contratistas – el eufemismo con el que se llama ahora a los otrora mercenarios – que si están desplegados sobre el terreno son los de la compañía Wagner, el ejército privado que Rusia utiliza cuando no quiere actuar como país en una guerra.

El Departamento de Estado también interviene

Ha sido el jefe de prensa del ministerio de exteriores norteamericano, Ned Price, el que ha salido a la palestra para calificar como baladronadas las acusaciones contra Estados Unidos.

Price también ha querido subrayar que la estrategia rusa de acusar al otro contendiente de lo ellos mismos hacen es una estrategia de desinformación de larga data que el Kremlin ya ha utilizado en otras ocasiones.

La realidad es que el único contendiente que ha utilizado armamento no convencional hasta ahora, en concreto bombas de vació termobáricas, de gran poder destructivo, ha sido Rusia.

El camino de la diplomacia

En una nueva ronda de negociaciones – hasta ahora se han celebrado dos – Ucrania y Rusia han decidido reunirse en Turquía, aunque hasta ahora no se ha logrado una tregua los combates entre ucranios y rusos.

La reunión estaba prevista que se celebrase ayer y como cabeza de cada delegación estuvieron los dos ministros de asuntos exteriores, el ucranio Dmitro Kuleba y el de Rusia, Serguéi Lávrov, ambos con años de ejercicio de la diplomacia a sus espaldas.

Mientras tanto los combates continúan, con especial virulencia en Mariúpol, donde el miércoles se produjo un ataque con misiles a un hospital materno infantil, lo que provocó tres muertos y diez y siete heridos.

El resultado de las negociaciones ha sido una tregua que durará 24 horas y el emplazamiento para posteriores reuniones donde seguir negociando hasta lograr que los cañones callen.

En el tintero ha quedado la creación de corredores humanitarios en las ciudades asediadas, como una manera de evacuar a la población civil para evitar que se conviertan en víctimas colaterales.

Además, desde el ministerio de exteriores ucranio se considera como poco constructivo el planteamiento ruso, para quién el proceso negociador con Ucrania tiene que concluir con la rendición total del país que gobierna Volodímir Zelenski.

A vueltas con el hospital bombardeado en Mariúpol

Es el último punto de divergencia entre la versión que ofrece Ucrania y la versión que ofrece el gobierno ruso.

Para los medios de comunicación internacionales, que lo demuestran con imágenes y testimonios, el bombardeo ha resultado ser una carnicería donde se ven a mujeres heridas y embarazadas huyendo del bombardeo.

Sin embargo, Rusia considera que era un objetivo legítimo, porque en el sótano se encontraba, siempre según Sergei Lávrov, un centro logístico del ejército ucranio, por lo que además el diplomático ha acusado a los ucranios de utilizar «escudos humanos».

Cumbre presidencial

Ha sido una propuesta del propio ministro de exteriores ruso, que, aunque considera que las únicas negociaciones válidas son las que se celebran en territorio bielorruso, busca una cumbre en la cual participen tanto Volodímir Zelenski como Vladimír Putin.

Sin embargo, para la diplomacia ucrania está fuera de negociación la rendición incondicional, ya que el país está decidido a seguir luchando hasta el final.

Buena muestra de la alta moral de la población ucrania se ha visto en los centenares de imágenes en las cuales se muestra como civiles ucranios desarmados impiden el paso a los vehículos blindados rusos.

En lo que están de acuerdo tanto ucranios como rusos es en el hecho de que la guerra debe de acabar, aunque difieren en el resultado que deben tener las conversaciones.

Mientras los ucranios se niegan a rendirse, para los rusos la guerra debe de acabar con el derrocamiento del actual gobierno de Ucrania para dar paso a un «gobierno títere» teledirigido desde Moscú.

En una segunda fase se modificaría la constitución ucrania para que en su carta magna apareciera explícitamente que nunca pertenecerá a ninguna alianza militar occidental, como es la OTAN.

Fuente – EL PAÍS / el diario

Imagen – Joint Hometown News Service / picryl / Moscow Job / APK / IAEA Imagebank / pxhere / Palácio do Planalto

La posible evolución del conflicto ucranio

Tres son los principales escenarios que los analistas estratégicos y de defensa establecen en el desarrollo de la guerra de Ucrania: en el peor de los posibles se establecería un enfrentamiento entre OTAN y Rusia, con la posibilidad de uso de armamento nuclear

Muchos nos hacemos cábalas sobre como puede evolucionar la invasión de Ucrania, ya que entre los analistas geoestratégicos y políticos hay opiniones para todos los gustos.

Lo que sí parece claro es que las próximas semanas van a ser decisivas para la evolución del conflicto, habida cuenta que el ejército y las fuerzas territoriales ucranias han parado el primer golpe y el Blitzkrieg no ha tenido éxito.

Una posibilidad es que el conflicto se enquiste y la resolución sea cuestión de años, no en vano la República de Donetsk lleva 8 años en guerra con Ucrania, y el asunto se complica dado que ese territorio ha sido anexionado a Rusia.

Una posible retirada

Es la hipótesis que se maneja en el laboratorio de ideas Atlantic Council y que ha sido bautizado como el milagro del río Dnieper.

En esa hipótesis, y gracias el suministro de armas portátiles por parte de las potencias occidentales, Ucrania puede resistir el embate ruso y los frentes se estabilizan, como ha sucedido en el conflicto de Donetsk y Lugansk.

En ese escenario, Rusia no puede metabolizar las importantes sanciones económicas, y de otro tipo, que le impone la comunidad internacional y para evitar que su economía naufrague y se lleve por delante el régimen de Putin.

En esta hipótesis, Putin no habría sabido calibrar bien lo que es Ucrania, un país de 44 millones de habitantes y que es más grande que España.

Además, para el control de territorio ucranio sería necesario un soldado ruso por cada 20 habitantes, lo que daría una cantidad elefantiásica en cuanto a la necesidad de infantería que controle el territorio.

De lo que se trataría, explicado de otra manera, es que la guerra le salga lo suficientemente cara a Vladímir Putin para que tenga que retirarse de Ucrania, so pena de ver como lo deponen como gobernante.

Rusia fagocita Ucrania

En este escenario, las fuerzas armadas rusas logran una rápida victoria en cuestión de semanas, no en meses y además logra un control efectivo del territorio ucranio, aunque eso no supone el final de la guerra.

Esta, la guerra, tardará en solventarse años debido a que se organiza una resistencia – urbana, guerrillera o ambas – que trae en jaque a las fuerzas de ocupación rusas, en un escenario en el cual se mantienen rescoldos de acciones armadas de la resistencia.

La evolución que hemos explicado antes es en la que coinciden la mayor parte de los expertos militares que asesoran al gobierno español.

En esa proyección de los acontecimientos la toma de Kiev por parte de las tropas rusas sería cuestión de semanas, aunque a partir de ahí comenzaría una guerra de guerrillas por parte de los patriotas ucranios.

La resistencia ucrania sería nutrida de armamento por las potencias occidentales, y con armamento, que, aun siendo ligero, puede hacer mucho daño a la maquinaria militar rusa, como armas anticarro, y misiles tierra – aire.

Entrarían en solfa armas como los misiles tierra – aire Stinger, de fabricación norteamericana, que servirían para equilibrar la superioridad de medios aéreos rusos, algo que ya resultó efectivo en Afganistán.

Entre los principales valedores de esta teoría se encuentran el secretario de Estado norteamericano Anthony Blinken y la directora nacional de Inteligencia de la administración Biden, Avril Haines.

Conflicto Rusia – OTAN

En el escenario más apocalíptico, que inclusive podría derivar, en la peor de las situaciones en una guerra nuclear, Rusia «se pasa de frenada» y después de vencer a Ucrania, intenta conquistar Moldavia.

Esta es la hipótesis preferida de Fondation pour la Recherche Stratégique francesa, y supone que Putin, intentando recuperar el territorio de la extinta Unión Soviética, ocupa también esa región.

Eso, seguramente, supondría un casus belli para la OTAN, y en ese momento el enfrentamiento sería ya entre tropas de la alianza atlántica y las fuerzas armadas de Rusia, convirtiéndose en los prolegómenos de una tercera guerra mundial.

E inclusive Rusia podría mover ficha, mantiene excelentes relaciones con muchos gobiernos de los Balcanes, que podrían hacer que buena parte de Centroeuropa, la que estaba tras el Telón de Acero, entrase en combustión.

En esta proyección, habría muchas posibilidades que interviniese el armamento nuclear, con unas consecuencias difíciles de evaluar, y llegado el caso, la situación más catastrófica con una guerra nuclear a escala planetaria.

En todos los escenarios masivas pérdidas humanas

Como en cualquier guerra, la cantidad de muertos, sobre todo los civiles, se contarían por miles, máxime cuando los soldados rusos, en estos primeros compases del conflicto, no tienen empacho en masacrar a la población civil.

Inclusive, el departamento de Estado norteamericano hizo proyecciones del número de víctimas que podría causar el conflicto, que en el caso de los civiles podría llegar a los 50.000 muertos.

En lo que respecta a los uniformados, caerían 25.000 militares ucranios mientras que en el bando ruso los óbitos llegarían a 10.000, algo asumible por Rusia que cuenta con casi un millón de efectivos militares y dos millones de reservistas.

Y mientras tanto los combates prosiguen

En las últimas horas, la parte ucrania y la parte rusa han acordado la creación de corredores humanitarios donde los miles de civiles ucranios puedan huir de las zonas asediadas por los militares rusos.

A pesar de que se había decretado un alto al fuego para permitir que los civiles embolsados en Mariúpol pudiesen abandonar la ciudad ya el pasado sábado, el mismo no se ha cumplido por lo que los civiles ucranios siguen sin poder salir de la ciudad.

A estas alturas del conflicto, un triunfalista Vladímir Putin ha anunciado a bombo y platillo que la mayoría de los objetivos que se habían marcado las fuerzas armadas rusas ante de lo que en Rusia se llama una «operación militar especial» se han cumplido.

Mientras tanto el presidente ucranio Volodímir Zelenski prosigue sus reuniones – virtuales por internet – desde Kiev, en la última de las cuales, hoy, se ha reunido con 280 congresistas norteamericanos.

Mientras tanto prosiguen las sanciones económicas a Rusia, siendo el último de los embates que VISA y Mastercard se retiran del país que gobierna Vladímir Putin, por lo que millones de rusos dejarán de poder utilizar sus tarjetas de crédito.

Fuente – EL PAÍS / el diario

Imagen – High Contrast / Serdechny / Chris Gold NYC / U. S. Army Europe / manhhai / Buques de Guerra

La Unión Europea envía armas a Ucrania

En una decisión histórica, la Unión Europea ha tomado la decisión de superar las meras sanciones económicas para enviar armamento a Ucrania para que sus fuerzas armadas puedan hacer frente a la invasión rusa

Olvidando el soft power que la UE lleva ejerciendo desde hace lustros, los 27 países miembros, de una manera coordinada, ha decidido enviar armas para surtir a las fuerzas armadas ucranias que lucha contra el ejército ruso.

Al mismo tiempo, el Centro de Satélites de la Unión Europea, que tiene su sede en Madrid, ha puesto sus satélites a disposición de Ucrania para que la inteligencia ucrania escrute su territorio en busca de unidades militares rusas.

Un salto cualitativo

Es en lo que se ha embarcado al Unión Europea con respecto a la invasión rusa de Ucrania, después de décadas de utilización del soft power, siempre alejada de dar cualquier tipo de respuesta militar.

Ahora la UE va a crear una célula de crisis para coordinar la compra de armamento con destino en los polvorines de las fuerzas armadas ucranias.

Del mismo modo, y dando una muestra mayor de implicación en el conflicto, la UE ha puesto a disposición del gobierno de Volodímir Zelenski toda la potencia de los satélites europeos que están desplegados en el espacio.

La sede, ubicada en Madrid, enviará imágenes del territorio ucranio para que el gobierno de aquel país pueda ubicar a las tropas rusas y su avance.

Se supone que las armas compradas por la Unión Europea entrarán por las fronteras de los países de la UE que comparten frontera con Kiev, esto es, Rumanía, Hungría y Polonia.

El régimen de Putin ha avisado de que bombardeará a cualquier convoy que transporte armamento y que entre en territorio ucranio.

Al mismo tiempo, la invasión también ha provocado una decisión histórica de Alemania que ha anunciado una inyección de 100.000 millones de euros para modernizar su ejército.

Además, el canciller Olaf Scholz ha informado que Alemania invertirá el 2% de su PIB en defensa, una petición que ha hecho, a todos los socios de la OTAN, la administración de Joe Biden.

Reunión en la cumbre

El último movimiento de la UE ha sido el convocar una reunión de los ministros de defensa de los 27 países de la Unión.

Uno de los resultados de la conferencia ha sido que los 27 han delegado en el departamento del Alto Representante Diplomático la coordinación para la compra del armamento que se enviará a Ucrania.

El dinero para la compra de los suministros militares saldrá, además, del presupuesto económico de la Unión Europea.

Con esta actuación cae el tabú que decía que la Unión Europea nunca se involucra en aventuras militares, tomando por primera vez partido en décadas.

Inclusive España, especialmente paniaguada a la hora de exportar armas a lugares en conflicto, enviará por primera vez armamento ofensivo para que las tropas ucranias puedan hacer frente al ejército ruso.

En un principio la UE va a comprar armamento por valor de 450 millones de euros, y otros 50 en material defensivo como cascos, chalecos contra fragmentación y trajes para la guerra nuclear, biológica y química.

La necesaria logística

Una operación como la que va a organizar la UE no es algo tan sencillo como comprar el armamento, ya que después hace necesario es tener la logística necesaria para poder trasladarlo a Ucrania.

Aunque es posible que la operación ya se encuentre milimétricamente organizada, desde el departamento que dirige Josep Borrell se ha negado cualquier tipo de información sobre tiempos y trayectos.

De esa manera se busca impedir que la inteligencia rusa pueda obtener información sobre la operación logística y que pueda de esa manera abortar el envío de la ayuda.

Lo que ya se sabe es que Hungría, presidida por Viktor Orbán, que tiene una magnífica relación con Vladimír Putin, no permitirá que los convoyes con el armamento pasen por su territorio con destino en Ucrania.

A pesar de que Orbán es claramente prorruso, Hungría también participara en las represalias económicas que la UE ha decretado contra la Federación Rusa, aunque no se involucrará más.

Posible conflicto internacional

Muchos analistas duchos en geoestrategia avanzan que con las dimensiones que está tomando el conflicto sería posible que tanto la UE como la OTAN acaben envueltos en un conflicto militar de incierto futuro.

Conviene recordar que Vladímir Putin ha puesto en máxima alerta a su fuerza de disuasión nuclear, lo que suma una inquietante derivada, con la vuelta de los misiles balísticos nucleares a la ecuación.

De lo que si está segura la UE es que su actuación está plenamente alineada con la legalidad internacional, ya que lo que está haciendo la Unión Europea es asistir a un país que ha sido agredido militarmente.

Al mismo tiempo, desde la UE se está coordinando con los países que también están ayudando a los ucranios, caso de la ayuda militar que le está proporcionando Estados Unidos al gobierno de Volodímir Zelenski.

A pesar de todo ello se continúa con las conversaciones, muchas veces en off the record, entre las potencias occidentales y Rusia para lograr que el conflicto no escale más que el uso de fuerzas convencionales.

La entidad de los contendientes podría provocar una escalada que de no manejarse correctamente podría dar lugar a la III Guerra Mundial, un conflicto que involucraría el uso de armas nucleares.

La OTAN también colabora

Los países que conforman la OTAN también están colaborando con el gobierno ucranio, habiendo en enviado hasta ahora sistemas anticarro Javelin y misiles antiaéreos para hacer frente a medios aéreos y blindados.

Los países que conforman la OTAN también están dando, además de suministros militares, inyecciones de capital que se cifran en cientos de millones de euros.

La Organización de Atlántico Norte también está colaborando con la inteligencia ucrania en hacer frente a los ataques cibernéticos que provienen de Rusia, en un conflicto que ya se puede definir como híbrido.

A estas medidas puramente militares se unen ya nuevas represalias económicas contra Rusia, y entre ellas, quizás la más importante, se encuentra haber desconectado al banco central ruso del sistema SWIFT.

Eso implica que los más importantes bancos rusos han perdido la capacidad de operar internacionalmente no pudiendo ya recibir pagos ni tampoco poder hacerlos, ni mucho menos poder enviar capitales al extranjero o recibirlos.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Vasenka Photography / Faces of the World / The United States Army Band / U. S. Army Alaska / Radek Kucharski / Combat Camera

Se llama contumacia

Según la información que tienen un su poder los servicios de inteligencia occidentales, Rusia no estaría, como había anunciado, retirando sus tropas de las fronteras ucranias, sino simplemente reorganizándolas, mientras hackers rusos siguen atacando a ministerios y bancos estatales del país que gobierna Volodimír Zelenski

A pesar de que parece que el suflé está bajando – Rusia ha dado por cumplidas las supuestas maniobras militares – los datos en poder de los servicios de inteligencia occidentales advierten de que lo que fuera el Ejército Rojo sigue acumulando tropas en las fronteras.

Ha sido el propio secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, el que ha informado a los medios de que el Kremlin sigue acumulando tropas en las fronteras con Ucrania, en todas ellas.

Las declaraciones las ha realizado Stoltenberg después de una reunión de los ministros de defensa de los países miembros de la alianza militar, y contradice lo expresado por el gobierno ruso.

Estados Unidos abona la teoría

En el mismo sentido en que lo ha hecho Stoltenberg se ha manifestado el secretario de Estado norteamericano, Anthony Blinken, informando que la inteligencia norteamericana también informa de que Rusia no ha replegado a su ejército.

En una entrevista en la cadena de televisión ABC, ha informado que, aunque Rusia ha reorganizado sus tropas, ahora las unidades militares que están más cerca de las fronteras ucranias son las que serían necesarias para encabezar una invasión.

En el mismo sentido se ha expresado Ned Price, el portavoz de la Secretaría de Estado, que ha llegado a afirmar que en estos momentos hay más tropas rusas en las fronteras entre Rusia y Ucrania.

De hecho, Estados Unidos ha advertido que la acumulación de tropas rusas se produce en la frontera con Ucrania, en las fronteras de Bielorrusia con el país que gobierna Volodimír Zelenski y también en la península de Crimea.

Despliegue de tropas

En la reunión de los ministros de defensa de la OTAN también se ha decidido llevar a cabo un estudio preliminar para desplegar tropas de la Alianza en el flanco oriental de Europa.

Este proceso sería el preliminar para que tropas OTAN se desplieguen en Rumanía y Bulgaria, con lo que la nueva tropa complementaría las unidades militares que ya están desplegadas en Polonia y los países bálticos.

El despliegue de integrantes de las fuerzas armadas de países OTAN estaría en correspondencia de la intimidación militar que Rusia está perpetrando contra Ucrania y otros países que estuvieron bajo su tutela en la época soviética.

Un ataque inminente

De hecho, la inteligencia norteamericana había dado la fecha de hoy, 16 de febrero, como el día en el cual las tropas rusas invadirían Ucrania, echo que se confirmará, o no, al final de la jornada.

Esa información de inteligencia ha sido compartida por Estados Unidos con sus aliados en la Alianza Atlántica.

Aunque finalmente no se desencadenen las hostilidades, la concentración de tropas rusas en su frontera oeste, en la parte que limita con Ucrania, es la mayor que se ha llevado a cabo desde que cayó el telón de acero.

De hecho, ningún analista de la OTAN ni de ningún país occidental puede escrutar que es lo que finalmente va a suceder, pero si se tiene la conciencia de que en caso de que Putin de la orden de invasión, aquello será un «paseo militar» para las tropas de Kremlin.

Cabe recordar que, en el año 2014, Rusia optó por invadir unilateralmente territorio soberano de Georgia y Moldavia, dos de las repúblicas que formaron parte de la URSS; y los rusos allí siguen.

Guerra híbrida

La inteligencia de señales, fundamentalmente los satélites espías que Estados Unidos y la OTAN tiene orbitando por el espacio muestran bien a las claras que Rusia no está retirando tropas de las fronteras ucranias.

Además, las imágenes que se pueden obtener de satélites comerciales muestran, al igual que las imágenes de los satélites espías, que no se ha producido una reducción significativa de las tropas rusas en las fronteras.

De la misma opinión es el gobierno ucranio, y ha sido su presidente, Volodimír Zelenski, el que ha declarado que una cosa son las intenciones y otras los hechos.

La opinión ucrania es significativa porque las fuerzas armadas ucranias, los «ojos» de Ucrania en las fronteras del país, también reportan que la mayoría de las unidades militares rusas mantienen sus posiciones.

Lo que más temen las autoridades ucranias es que Rusia opte por una guerra híbrida. De hecho, varios ministerios ucranios ya han informado ataques informáticos a sus sitios web.

En lo estrictamente militar, de entablarse las hostilidades, las tropas rusas seguramente lanzarían su ataque desde el Donbás, en donde los separatistas rusos mantienen, desde el 2014, una guerra de baja intensidad con el ejército ucranio.

Aumentan los ataques informáticos

Los hackers rusos llevan semanas cebándose con múltiples sitios web ucranios, no solo de organismo públicos como ministerios, sino que también han atacado a los principales bancos ucranios.

Dos de los principales bancos estatales de Ucrania han sido atacados informáticamente, lo que ha producido que las dos entidades financieras hayan tenido que restringir su actividad normal, sobre todo en lo referente a la banca electrónica.

Expertos informáticos no dudan en calificar la situación como el peor ataque informático que ha sufrido Ucrania en toda su historia; en el mismo sentido ha calificado la situación el ministro de telecomunicaciones ucranio Myjailo Fedorov.

La Unión Europea también se moviliza

Si bien es cierto que, a la UE, como organización supranacional europea, no ha ni hecho amago de movilizar tropas, eso no indica que la Unión Europea no esté lanzando contramedidas, aunque estas sean políticas y diplomáticas.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha propuesto organizar una conferencia de donantes para reunir cientos de millones de euros para reforzar la democracia en Ucrania, máxime cuando desde hace años es un país candidato a pertenecer a la Unión Europea.

La UE es consciente de que los 1.200 millones euros que han reunido hasta ahora para entregar a Ucrania no son suficientes como para reforzar las instituciones y las fuerzas armadas de ese país.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Slick / GPA Photo Archive / Horatiu Goanta / NATO / 7th Army Training Command / Konstantin Rotkevich / EU2017EE

Las fake news del conflicto ucranio

El conflicto ruso – ucranio se ha convertido en una guerra híbrida en la cual, además de la amenaza rusa de que sus militares invadan Ucrania, también se juega la baza de la propaganda y la desinformación, como podemos ver más abajo

Las guerras, en el siglo XXI, si son algo, es que son asimétricas e híbridas. Hay analistas militares que plantean que el último capítulo de cualquier guerra es el enfrentamiento en el campo de batalla.

La desinformación es, pues, un arma más en cualquier conflicto bélico, y en la posible guerra entre Rusia y Ucrania también se utilizan como arma las noticias falsas.

Con ello no queremos decir que todo el caudal informativo que se está produciendo actualmente sobre el conflicto sea falso, pero sí mucho de él, o cuando menos la publicación de noticias interesadas.

La OTAN seguirá expandiéndose

Una de las fake news que se han extendido en la opinión pública es que la OTAN tiene un acuerdo con Rusia para no permitir que países de la antigua Unión Soviética ingresen en la Organización del Atlántico Norte.

No existe ningún documento, publicado o no, en donde se recoja que la OTAN vetaría como miembros a países del antiguo bloque del este, de hecho, la realidad es completamente antitética.

Un documento firmado por la URSS y la OTAN, concurrentemente, establecía, se conoce como Acta Final de Helsinki (1975), la capacidad de cualquier estado para pertenecer a cualquier organismo internacional que desee, incluida las alianzas militares.

Por si eso fuera poco, la Carta de París, del año 1990, una vez que había caído el Muro de Berlín, que todo estado tiene derecho a solventar sus problemas de seguridad de la manera que él decida.

Por último, en el año 1997, Estados Unidos, Rusia y otros países europeos se comprometen a lograr un espacio de seguridad común en Europa dentro de la Organización para la Cooperación y Seguridad Europea (OSCE).

Ucrania, un caso especial

Es cierto que la OTAN siempre ha considerado a Ucrania como un caso especial dentro del tablero de la seguridad europea, tanto por su tamaño como por su frontera común con Rusia y por su arsenal nuclear.

Una vez que se desmoronó la URSS, Ucrania se convirtió en el tercer país del mundo con mayor arsenal nuclear, ya que se quedó con todos los misiles nucleares soviéticos que estaban instalados en su territorio.

En el año 1994 se firma un acuerdo con Estados Unidos, Rusia y Reino Unido en el cual se comprometen a respetar la integridad territorial y la soberanía del país.

En contraprestación, Ucrania se comprometió, y así lo hizo, a deshacerse de todo el armamento nuclear que existía en su territorio, silos nucleares heredados de la Unión Soviética.

De hecho, la OTAN siempre ha tenido a Ucrania en el punto de mira para que forme parte de la alianza, y occidente siempre ha tenido una relación diferenciada con Kiev, cosa que no pasa con la mayoría de los países de la órbita soviética.

Buscar bronca

Es de lo que Rusia acusa a las potencias occidentales y la OTAN, algo que es verdadero hasta cierto punto, aunque estos ataques se han realizado utilizando el soft power.

Rusia interpreta, de manera correcta hasta cierto punto, que la entrada progresiva de países del otro lado del Telón de acero, como Chequia, Eslovaquia, Bulgaria, por citar solo tres, pone en jaque su seguridad nacional.

Los momentos más delicados en la relación diplomática entre Rusia y la OTAN se produjeron en el 2008, en la cumbre de la OTAN que se celebró en Sofía, la capital búlgara.

Allí, en contra de lo que pensaba la UE, George W. Bush declaró públicamente que la OTAN invitaba a Ucrania y Georgia a formar parte de la organización, lo que provocó que en Moscú las sirenas comenzasen a pitar.

Además, en el 2009, la UE inició lo que se ha denominado como partenariado oriental, que no ha sido otra cosa que estrechar los lazos comerciales con Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania.

Respuesta rusa

Ha sido siempre la misma y ahora se repite el guion en Ucrania, donde Rusia ha movilizado 150.000 miembros de sus fuerzas armadas, rodeando las fronteras con Ucrania, en lo que podría terminar en una invasión.

La respuesta, ya en el 2008, del acercamiento occidental a las antiguas repúblicas exsoviéticas fue invadir Georgia; catorce años después todavía hay tropas rusas en Abjasia y Osetia del Sur.

Esos dos territorios están, de facto, anexionados al territorio ruso, y algo parecido pasa en el resto de los países que participan del partenariado de la UE; Rusia se ha anexionado parte de sus territorios.

La consecuencia que ha provocado el anexionismo ruso ha sido que esos antiguos países que formaban parte de la URSS se han rearmado, con unos presupuestos de defensa que son, proporcionalmente, los más altos del mundo.

La pugna con Rusia ha convertido a algunos de esos países en estado fallidos, con un presupuesto monopolizado por el gasto militar, y con unos estados escuálidos.

La falta de estado en esos países ha provocado que en su territorio se hayan avecindado redes de tráfico de todo tipo (blancas, drogas, armas) y se hayan convertido en paraísos fiscales donde se lava dinero de todo el mundo.

El fascismo neonazi gobierna en Ucrania

Es otra de las fake news que se están lanzando en estos momentos, y está basado en que han sido batallones formados por miembros de la extrema derecha los que primero se lanzaron a luchar en la guerra del Donbás.

Al mismo tiempo, fue la derecha nacionalista ucrania la que con más fuerza apoyó las movilizaciones del Maidan, que consiguieron derrocar al presidente prorruso Víktor Yanukóvich.

A pesar de todas estas noticias falsas y cortinas de humo, la realidad es que hoy en día, en el parlamento ucranio no existe ningún diputado de la extrema derecha, y mucho menos ningún partido ultraderechista.

Por si eso fuera poco, muchos de los miembros del establishment ucranio son, empezando por su presidente, de origen judío, a pesar de que algunos personajes, que se consideran como héroes nacionales eran abiertamente nazis.

Es el caso de Stepan Bandera, el fundador de la Organización de Nacionalistas Ucranios (OUN), movimiento que colaboró con los nazis cuando en la II Guerra Mundial invadieron el país en su ofensiva contra Moscú.

A pesar de no ser cierto, acusar al gobierno ucranio de ultraderechista es uno de los argumentos preferidos del Kremlin, y con ello se pretende erigir como defensor de la minoría rusofona en Ucrania.

En cierto modo, los argumentos rusos se parecen mucho a los que esgrimió Hitler para que Alemania se anexionase los Sudetes – actual Chequia – o la invasión de Polonia que marcó el inicio de la II Guerra Mundial.

Donbás, una guerra civil ucrania

Es lo que pretende «vender» el aparato de propaganda ruso, que define el conflicto bélico en Donetsk y Lugansk como un conflicto interno ucranio, cuando es manifiesto el apoyo ruso a los separatistas.

Todo el aparato de propaganda ruso, y en ello participan la mayoría de los medios rusos, llevan años abonando la teoría de que la guerra que ya ha provocado 14.000 muertos solo es parte de la política doméstica en Ucrania.

Inclusive líderes de la rebelión en el Donbás han confesado que actúan y han actuado al dictado de Moscú, y que en los inicios del conflicto comenzaron a ocupar edificios oficiales a partir de que la camarilla de Putin les dio luz verde.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Jesús Corrius / 7th Army Training Command / Mike McBey / DVIDSHUB / Visby Star / UNICEF Ukraine