El día de la marmota (sangrienta)

Después de unas elecciones «a la búlgara», Bachar el Asaz ha vuelto a ser investido con la máxima magistratura del estado sirio. En un discurso lleno de lugares comunes, el hijo del «carnicero de Hama» ha prometido zurcir las heridas y reflotar económicamente el país

Después de una década de guerra sangrienta y fratricida y de una crisis económica consiguiente que se ha intensificado producto de la pandemia de SARS-CoV-2, Bachar el Asad, después ganar unas elecciones «a la búlgara», vuelve a jurar el cargo.

Es la cuarta vez que el hijo del que fuera conocido como el «carnicero de Hama» se presenta a las elecciones y vuelve a ganar las mismas, después, bien es cierto, de haberse desecho de toda la oposición.

A la búlgara

En estos últimos comicios, Bachar el Asad ha logrado el 95% de los votos escrutados, en unas elecciones que tanto la oposición política – la poca que todavía queda en pie – y occidente no han dudado en tildar como fraudulentas.

Oficialmente la participación llegó casi al 79% en un país donde el voto es obligatorio, y no acudir a las urnas pueden suponer la «muerte civil» del abstencionista.

Como suele ser habitual desde que el hijo de Hafez el Asad subiera al poder no han sido admitidos observadores internacionales que velasen por la limpieza de los comicios, lo que indican bien a las claras un nuevo tongo.

Declaración de intenciones

Después de ser investido con la máxima magistratura de Siria, el Asad dirigió unas palabras a la concurrencia, en las que marcó, como primera prioridad recuperar el territorio sirio que todavía no está bajo el control de las fuerzas armadas sirias.

A pesar de la pandemia de SARS-CoV-2 que está sufriendo Siria, el convite, que se desarrolló en el palacio presidencial de Damasco contó con la presencia de 600 invitados, bien es cierto que manteniendo la «distancia de seguridad» y con el uso de gel hidroalcohólico.

Un régimen espurio

En lo que podría ser calificado sin ambages como una república hereditaria, el régimen lo inició su padre, Hafez el Asad, después de una intentona golpista que tuvo éxito.

El fundador de la dinastía, sin embargo, siempre mantuvo las formas y mantuvo la estructura del partido Baaz, un movimiento político panárabe que inicialmente obtuvo el poder en Siria e Irak.

Tras la muerte de su hermano mayor, Bassel, que estaba llamado a ser el recambio de Asad padre, Bachar tuvo que dejar su «exilio dorado» en Londres y aprestarse para hacerse con las riendas del régimen.

En un discurso vacuo, pero a pesar de ello lleno de palabras rimbombantes, alabó a los votantes que además de introducir la papeleta en la urna, habían demostrado su compromiso con su conciencia y con su patriotismo.

Echando balones fuera, el Asad achacó la precaria situación, en todos los órdenes, que se vive en Siria, a los «colonizadores» que han intentado acabar con su régimen, aunque no cito ni a los rebeldes ni al ISIS.

Un país en ruinas

 A pesar del discurso grandilocuente, la realidad es que Siria está en ruinas después de una década de guerra en un conflicto en el que se han enfrentado las fuerzas de el Asad, los rebeldes, las milicias kurdas y hasta el ISIS.

Se calcula que la mitad de la población siria se encuentra desplazada por la guerra en los países circundantes y que ha muerto miles de personas en un conflicto fratricida que nadie, a ciencia cierta, puede augurar cuando acabará.

Las hostilidades comenzaron en 2011, cuando la represión brutal contra manifestaciones pacíficas provocó un alzamiento armado de la población que se resistía a los Asad.

Después de haber perdido el control del país, el ISIS llegó a formar inclusive en una buena porción del territorio sirio un Califato, actualmente las tropas gubernamentales controlan dos tercios del territorio.

Bien es cierto que la recuperación del territorio no ha sido por méritos propios, ya que una coalición internacional liderada por Estados Unidos se encargó de ultimar el evanescente califato del ISIS.

Una economía en ruinas

Aunque «la parte del león» de la crisis económica siria es achacable únicamente a los diez años de guerra, también ha habido otros factores que han colaborado.

Entre ellos se encuentran, siendo de los más importantes, las sanciones que occidente ha impuesto a Siria por la sangrienta represión de la oposición política, que finalmente han derivado en una guerra civil.

Otro factor coadyuvante ha sido la crisis económica en la cual se ha sumido el Líbano, especialmente después del estallido de una enorme cantidad de explosivos en el puerto de Beirut, la capital libanesa.

Reputados economistas coinciden en que la recuperación debe empezar por mejorar la productividad de la economía siria y recuperar los sectores que tradicionalmente colaboraban en el PIB.

Dichos sectores son la industria, el turismo y el de los servicios, sin olvidar el principal sector económico del país, que no es otro que la agricultura, muy dañada porque la gran mayoría del territorio sirio ha sido pasto de la guerra.

Por debajo del umbral de la pobreza

Es la situación en la que malvive el 80% de la población siria según los datos que obran en poder de la ONU, siendo la principal «cruz» la escasez de insumos básicos, como puedan ser el pan y el combustible.

A eso hay que unir una libra siria en «caída libre» que solo en el último año ha perdido el 57% de su valor, y como daño colateral ha incrementado la inflación un 300%.

Mientras tanto el régimen cifra su supervivencia al cese, evidentemente con condiciones, de las sanciones que está afectado especialmente a la comercialización de combustible en el mercado internacional.

El Asad también espera, como «agua de mayo» una conferencia de donantes que se encargue de encauzar la ayuda internacional para reflotar el país después de una década de guerra civil que ha desangrado el país.

Pacificar el país

En esa clave se debe de entender que aproximadamente 1.000 yihadistas marroquíes, muchos de ellos combatientes en Siria, estén siendo repatriados desde los campos de refugiados donde están internados.

Se trata de un proceso delicado debido a que retornar a miembros del ISIS a Marruecos, un país en vías de desarrollo puede hacer peligrar la seguridad del país magrebí.

Además, la coordinación de la repatriación es complicado debido a que ni Siria ni Irak mantienen relaciones diplomáticas con Marruecos, por lo cual sería únicamente el país regido por Mohamed VI el que se encargaría del proceso.

Fuente – EL PAÍS / Partido Baaz Árabe Socialista / LA RAZÓN

Imagen – Paul Keller / Roman Kubansky / The National Guard / Kurdish Struggle / SNAPPY GOAT / Барвенковский / DFID

Al yihadismo por la pobreza

Es la triste realidad de Níger, donde un estado inexistente ha dejado paso al terrorismo yihadista, que para una parte de la población ha impuesto un orden y una seguridad de la que carecían; muchos nigerinos, los más pobres, ven en el EIGS una solución vital para salir de la pobreza

Es el caso de Níger, que desde hace 6 años se ha visto envuelta en una espiral de violencia donde han fallecido más de 4.400 muertos en acciones violentas perpetradas por los yihadistas que asolan el país.

La expansión del terrorismo islamista se produce en las zonas menos desarrolladas del país en donde el estado no tiene presencia y los movimientos terroristas son la única ley, que paradójicamente dan algo de seguridad a las comunidades.

Recuperar el control del territorio

Es lo que está intentando el gobierno nigerino, después de décadas de abandono de una buena parte del territorio del país.

Ahora, el gobierno ha entablado un diálogo con los consejos de las comunidades y comitivas gubernamentales van a los poblados, siempre en vehículos blindados y con escolta, para preguntar a sus moradores qué necesitan.

Mientras tanto los yihadistas imponen su ley, las más de las veces sangrienta, como es el caso de Abala, un pueblo donde en recientes fechas fueron ejecutados 19 granjeros y sus familias, que además, tuvieron que ver como ardían sus cosechas.

Un cambio cualitativo en las acciones terroristas

El cariz que ha tomado el terrorismo islamista en Níger ha variado con el tiempo, intensificándose en la frontera con Mali.

Si en un primer momento el terrorismo islamista buscaba atacar al estado nigerino, posteriormente se centraron en atacar a la policía y el ejército para lograr que abandonasen amplias zonas del país, dejándolo desprotegido.

En la etapa actual, su actividad se centra en masacrar a la población civil, una vez que el estado ha desaparecido de amplias zonas el Níger, teniendo como objetivo último el imponer un califato.

A pesar de que se entremezclan los grupos terroristas que operan en Níger, el más importante, y el que más acciones desarrolla es el Estado Islámico del Gran Sáhara (EIGS), presente tanto en Níger como en Mali.

Su líder es Abu Walid al Saharaui que se precia de ser el terrorista más buscado de todo el Sahel y al que muchos gobiernos, y también el ejército francés que opera en la zona, han puesto precio a su cabeza.

Sensación de seguridad

Es lo que les falta a decenas de miles de ciudadanos nigerinos, que ven como impunemente el EIGS impone su ley sin que haya un estado que le haga frente.

Aunque nominalmente la administración del gobierno de Níger existe en todo el territorio, los prefectos deben intentar poner ley en territorios inmensos para lo que no tienen medios, y la coerción que normalmente puede ejercer todo estado es imposible de realizar.

A eso se suma una población que las más de las veces está hundida en la miseria que percibe como vive una situación en la cual no tiene esperanzas de que su situación mejore, con un estado injusto de las cosas.

Para muchos nigerinos, sobre todo de los estratos más pobres, unirse al EIGS cubre muchas carencias que tienen, quizás siendo la más importante la pobreza endémica al que se ven obligados.

Ante un estado inoperante, ven como el EIGS tiene dinero y poder y que sus milicias armadas imponen, aunque sea raquítico, un orden de las cosas que permiten que sus vidas adquieran algo de seguridad.

Sin apenas infraestructuras

Es la realidad de muchas localidades de Níger, donde ahora, por lo menos, aparecen comitivas gubernativas para hablar con los habitantes y que estos expongan sus exigencias al gobierno que ellos representan.

Para los lugareños representa una novedad, aunque bien es cierto que tal como vienen sea van en pocas horas, y las reuniones muchas veces se realizan en parajes inhóspitos sobre mantas, ya que son pocas las aldeas que tiene edificios del estado, como puede ser una escuela.

El organismo nigerino encargado de negociar con los habitantes de los pueblos es la Alta Autoridad para la Consolidación de la Paz, que de ese modo intenta ganarse la confianza de los ciudadanos.

El diálogo como solución

Es lo que buscan la mayoría de los ciudadanos nigerinos que viven en el campo, ya que además de una dejación constante de funciones, la percepción que tienen los habitantes del interior de país es que su gobierno los trata como esclavos o ganado.

Lograr el diálogo es lo que ahora busca el gobierno de Níger como una manera de legitimarse ante la población, escuchando las demandas que le hacen las comunidades, mientras promete mejorar sus condiciones de vida.

El modelo ya tuvo éxito para desactivar las revueltas protagonizadas por los Tuareg, y ahora, años después, cientos de ellos forman parte de la administración, las fuerzas armadas y hasta son políticos electos en sus circunscripciones.

Y como consecuencia una crisis alimentaria

La situación de inseguridad es tal que en amplias zonas del país está provocando inclusive una crisis alimentaria.

Los campesinos, siendo ahora época de plantío, tiene miedo a alejarse de las poblaciones para ir a cultivar sus campos, ya que allí podrían ser objeto de atentados terroristas por parte del EIGS.

Como consecuencia se está produciendo una crisis alimentaria, que, al haber menos cereal en el mercado, está abocando a una subida prohibitiva del precio de los alimentos, agravando la pobreza de buena parte de la población.

De resultas de esas graves situaciones, se estima que en Níger hay 300.000 desplazados internos producto de la violencia y que otros 240.000 nigerinos son refugiados en los países circundantes, caso de Mali y Burkina Faso.

Autodefensas

Producto de la dejación del estado en materia de seguridad, son muchas las poblaciones que han organizado milicias de autodefensa, como ya había ocurrido en Mali y en Burkina Faso.

A la amenaza del terrorismo yihadista se une la tradicional rivalidad entre las diferentes etnias que configuran el mapa humano de Níger, donde en todo el país se tiene especial inquina a la etnia de los Peul.

Los Peul son pastores nómadas que recorren todo el país con sus rebaños y son fuente de constantes problemas con los agricultores, debido que estos les acusan de que permiten que sus rebaños pasten en sus campos de cultivo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Michal Huniewicz / USAFRICOM / SNAPY GOAT / Dr. Warner / U.S. Army Southern Europe / Richard Dobernie / David

Au revoir!

Finalmente, EE. UU. abandona definitivamente Afganistán, dejando únicamente un contingente de menos de 1.000 militares que tiene como objeto guardar la embajada norteamericana en Kabul y su aeropuerto

Después de dos décadas de presencia en Afganistán, las últimas tropas norteamericanas saldrán del país el próximo 31 de agosto de este año marcado por la recuperación ante el SARS-CoV-2.

La confirmación de repliegue de las tropas norteamericanas la ha dado el propio presidente, en un discurso protagonizado justo después de que los efectivos de EE. UU. abandonaran la base de Bagram.

Se trata de una base aérea icónica desde donde se han lanzado, durante estas dos décadas, los más importantes bombardeos aéreos contra las tropas de los talibanes.

Salvar vidas

El rápido repliegue se entiende por la intención de la administración Biden de que la retirada se produzca con el menor número de bajas entre los militares norteamericanos.

Estados Unidos se retira completamente, dejando al ejército afgano como único garante de la pseudo democracia instalada en el país desde hace más de 20 años.

Para la nueva administración seguir manteniendo el statu quo en donde los talibanes controlaban – y controlan – una buena parte del territorio afgano con un ejército a la defensiva ya no es una opción.

En la decisión de Biden también tiene mucho peso no hipotecar una nueva generación de norteamericanos en una guerra que parece no tener fin, después de dos décadas en las cuales han fallecido más de 3.000 militares de Estados Unidos.

Autodeterminación

Es lo que se desprende de las declaraciones públicas de los «primeros espadas» de la actual administración, y no son otras que el pueblo afgano tiene que decidir qué tipo de régimen político quiere.

Por otro lado, lo que todavía no ha quedado claro es si las fuerzas armadas norteamericanas seguirán prestando apoyo logístico al ejército afgano, embarcándose en una asistencia militar que puede costar cientos de millones de dólares.

Mientras tanto, las tropas talibanes han lanzado una ofensiva en la cual han recuperado una buena parte del territorio perdido, mientras que el endeble ejército afgano no es rival para los rebeldes educados en las madrasas.

Un ejército formidable, según EE. UU.

Ante la queja de parte de la opinión pública norteamericana que acusa al gobierno estadounidense de dejar «vendido» al gobierno afgano, se replica es que el ejército afgano está preparado para defender el país.

En estos momentos las fuerzas armadas afganas tienen 300.000 efectivos, y su nivel de adiestramiento y operativo debería ser suficiente para parar la ofensiva talibán y enfrentarse los 75.000 muyahidines.

Además, los norteamericanos no van a dejar a nadie atrás, por lo que aquellos afganos que han trabajado para Estados Unidos y que podrían ver peligrar su integridad física y la de sus familias, serán provistos de salvoconductos que les permitirán iniciar una nueva vida en EE. UU.

Esfuerzo bélico

Uno de los anuncios que realizaba el ticket electoral Biden – Harris durante toda la campaña electoral tenía que ver con abandonar las guerras interminables en las cuales estaba involucrado EE. UU.

Entre sus promesas electorales más repetidas estaba que los soldados de EE. UU. abandonasen Afganistán y dejase la seguridad del país en manos del ejército y la policía afganos, ya que ambos cuerpos, adiestrados por EE. UU. tiene el suficiente nivel operativo.

De hecho, a día de hoy y según fuentes del Pentágono, ya se han evacuado al 90% de los militares norteamericanos que estaban sobre el terreno.

Reuniones al más alto nivel

La estrategia de Joe Biden con respecto a la retirada de las tropas ha sido profundamente meditada y producto de reuniones, al más alto nivel, del equipo de Seguridad Nacional que asesora la presidente.

Inclusive en el abordaje mediático de la retirada se va a huir de los triunfalismos utilizados por la administración de George W. Bush cuando exclamó un “misión cumplida” después de la invasión de Afganistán en el 2003.

Y ello debido a realismo de la administración de Joe Biden que es consciente de que, después de 20 años de presencia militar norteamericana, la guerra no se ha ganado ni mucho menos.

En cuanto al cumplimiento de la misión, fuentes militares norteamericanas se refieren a ella en el sentido que se ha conseguido eliminar a Osama Ben Laden, pero no al movimiento talibán que le apoyaba.

No embarcase en guerras interminables

Es el parecer de la mayoría de la opinión pública norteamericana, y una de las razones por las cuales las FF. AA. de Estados Unidos vuelven a casa desde Afganistán.

En estas dos décadas la opinión de los norteamericanos ante la guerra de Afganistán ha variado, ya que justo después de los atentados contra las torres gemelas en Nueva York, solo el 8% de la población adulta estaba en contra de la guerra.

Años después, concretamente en el 2019, el 49% de los encuestados calificaron como error la operación militar donde la URSS tuvo su particular Vietnam.

Solo un año después, con Donald Trump en la presidencia, se inició una ronda de conversaciones con los talibanes para llegar a un acuerdo de alto el fuego que permitiera a EE. UU. abandonar Afganistán.

Tablas

En estas dos décadas que han pasado desde que el primer soldado norteamericano llegó a Afganistán, EE. UU. ha acabado asumiendo que no podría ganar nunca la guerra, y a lo sumo la partida podría quedar en tablas.

El único contingente militar que quedará en Afganistán serán los efectivos que guardan su embajada en Kabul, así como el aeropuerto, cifrados en 650 soldados

Es una cifra irrisoria comparada con los 100.000 efectivos que llegó a tener desplegados en los momentos más álgidos de la guerra contra los talibanes.

Ofensiva talibán

El anuncio de la retirada de EE. UU. ha coincidido con una ofensiva talibán cuyo objeto consiste en recuperar territorio.

En estos momentos, los estudiantes islámicos – esa es la traducción de talibán – controlan 140 de los 421 distritos en los cuales se divide el país.

Los informes de inteligencia, además, no son nada halagüeños, ya que estiman que los
muyahidines podrían tomar Kabul en un periodo de tiempo entre seis meses y un año a lo sumo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – ResoluteSupportMedia / NAVFAC / Manhhai /

¿Síndrome de Estocolmo?

Google ha reaccionado ante la intención del G-7 de introducir un impuesto de sociedades global del 15%, informado que además de estar a favor, lleva años luchando en esa dirección, mientras las autoridades de la competencia – europeas y francesas – investigan, y multan en ese último caso, a Google por actividades monopolísticas en le mercado de la publicidad en internet

Después de llevar varias décadas abonados a la elusión fiscal en todas sus variantes, Google ha sorprendido a la opinión pública declarando que “se encuentra encantada” con la idea de instituir un impuesto de sociedades global del 15%.

De hecho, han llegado a declarar que Google y sus subsidiarias llevan mucho tiempo propugnando la existencia de un sistema tributario que sea estándar para todos los países del mundo.

En España también

Ha sido una de las «primeras espadas» de la compañía, Fuencisla Clemares, a la sazón directora general de Google en España y Portugal, la que ha valorado como muy positivo la idea gestada en el G-7.

En la reunión de los siete países más industrializados del mundo, con Estados Unidos a la cabeza, se acordó la implementación de un impuesto de sociedades internacional, cifrado en el 15%, que haga imposible la elusión fiscal y la existencia de paraísos fiscales.

Con un impuesto internacional de sociedades, los evasores se quedarían sin ninguna jurisdicción donde poder tributar menos, y además las compañías se verían obligadas a tributar en aquellos países donde desarrollan su negocio.

Clemares ha indicado el sentir de la compañía con respecto al blanqueo de capitales en un seminario organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie) y BBVA que se celebró en Santander.

A preguntas de los periodistas

Algunos de los contertulios, periodistas de profesión, preguntaron a Fuencisla Clemares porque Google no había expresado antes su visión favorable a un impuesto de sociedades homogéneo e internacional.

La alta ejecutiva respondió que Google de siempre había solicitado esa reforma fiscal, pero que dicha reforma tiene que venir desde los poderes públicos y los gobiernos, expresando que Google siempre ha colaborado en ese sentido.

Sobre la investigación que la Comisión Europea ha incoado contra Google por prácticas monopolísticas en el sector de la publicidad en internet, aduce que el mercado de la publicidad en internet se basa en criterios competitivos.

También ha explicado que si Google tiene una posición dominante en dicho sector es porque sus clientes consideran que invertir en el sistema publicitario de la compañía les permite llegar a un mercado global.

La primera directiva de Google para España y Portugal ha indicado que la compañía colaborará con la investigación que los ha puesto bajo el microscopio de la Comisión Europea.

Google no es un monopolio

Es una de las tesis que ha querido dejar clara Clemares en el encuentro, aduciendo que los internautas son los que deciden que motor de búsqueda quieren utilizar, aunque bien es cierto que la mayoría se decanta por Google.

También ha indicado que los usuarios de internet buscan la información que necesitan de manera variada, y solo el 28% utilizan buscadores generalistas como pueda ser Google.

De hecho, también ha compartido el dato de que cuando un internauta quiere realizar algún tipo de compra comercial, el 60% de ellos ingresan directamente en Amazon para realizar la compra.

Desde la compañía tampoco se niega que en el ecosistema de internet Google es una compañía de éxito, pero que ello no proviene de una supuesta posición de monopolio en la red de redes, sino a lo competitivas que son sus soluciones.

Google cambia sus prácticas publicitarias

Y en el primer país en el que ha variado sus prácticas publicitarias ha sido Francia, después de que fuese acusada por la autoridad de la competencia de ese país de abusar de su posición dominante en el mercado.

El cambio viene después de que Francia haya multado a la compañía que fundaron Sergei Brin y Larry Page con 220 millones de euros, que la compañía ha pagado religiosamente.

Se trata de un parteaguas que marcará un antes y un después en la manera de gestionar la publicidad en internet, ya que a partir de ahora la manera que tendrán los gestores de sitios web de desarrollar su publicidad va a cambiar.

La multa se ha producido porque las autoridades francesas han logrado demostrar que Google dio un trato preferencial a sus tecnologías publicitarias en detrimento de las de sus competidores.

La investigación francesa sobre Google ha sido vanguardista, ya que es la primera vez que se realizan pesquisas sobre los complejos algoritmos que dominan las subastas que lleva a cabo Google a la hora de asignar su publicidad.

Beneficiar a sus plataformas

La investigación de la autoridad francesa de la competencia ha demostrado que Google dio un trato preferente a su servidor DFP, cuya finalidad, la del servidor, es permitir a los propietarios de sitios web de administrar, vender y optimizar sus espacios publicitarios.

Otra de las plataformas que recibió trato de favor fue su plataforma AdX, con la cual se organizan las subastas de publicidad y da la posibilidad a los editores de vender espacios publicitarios a los anunciantes.

El comportamiento delictivo se producía porque Ad Manager, propiedad de Google, informaba a la compañía los precios a los que la competencia vendía su publicidad, de manera que la compañía podía ajustar el precio de su publicidad.

De ese modo, logrando un precio de su publicidad más competitiva que la de la competencia, reducía el valor de la publicidad de sus competidores, consiguiendo mejores precios para sus clientes.

El antecedente remoto de esta investigación se basa en una denuncia en el 2019 de tres compañías del sector de los medios de comunicación: News Corp., Le Figaro y el grupo belga Rossel.

Google ya anunciado que no recurrirá la decisión y por tanto pagará la multa, inclusive abriendo un procedimiento para que su competencia pueda presentar alegaciones para reclamar daños y perjuicios.

Lo cierto es que autoridades de la competencia de medio mundo llevan bastante tiempo cercando a Google por actividades monopolísticas en su actividad, y seguramente en los próximos meses seguiremos leyendo sentencias de este jaez.

Fuente – EL PAÍS / hipertextual

Imagen – Jason Goulding / Google España / Maryland GovPics / TopRank Marketing / Stock Catalog / Marcio Okabe

América del Sur en erupción

Producto de una crisis estructural, económica y política, y con una coyuntural, producto de la mala gestión de la pandemia de SARS-CoV-2, América del Sur se está convirtiendo en un polvorín, que, en determinados países, como Brasil, amenaza con estallar y llevarse por delante la democracia

Si el desbarajuste que ha provocado la pandemia de SARS-CoV-2 no fuese suficiente, en América del Sur se convulsiona por una miríada de conflictos que van de lo económico a lo político pasando por lo social.

Las crisis se extienden como un reguero de pólvora por todo el continente: revueltas en Chile y Colombia, una democracia asediada por la ultraderecha en Brasil.

Una política revuelta en Ecuador y Bolivia, y una economía a punto de entrar en la UCI en Argentina, sin olvidarnos de una Venezuela hundida en todos sus indicadores, tanto los económicos como en los políticos y sociales.

La puntilla de la pandemia

La pandemia de SARS-CoV-2 ha sido la puntilla que ha estado a punto de hacer caer a unos países que llevan mucho tiempo tambaleándose.

Con unos sistemas de salud pública reducidos a la mínima expresión por sucesivas oleadas de gobierno neoliberales, unas arcas públicas vacías y una pobreza galopante, a pesar de todo América del Sur todavía no ha dicho su última palabra.

El maná de las materias primas

Siendo una región del mundo rica en todo tipo de materias primas que necesitan los países desarrollados para sus economías, la bajada del precio de esas ha dejado anémicas las Haciendas de muchos países.

Todo se ha ido al traste, después de que el alto precio de las materias primas entre los años 2003 y 2013 permitió en muchos países de América del Sur crear una clase media que accedió a empleos e ingresos dignos.

De hecho, en el 2018 la clase media se había convertido en el grupo social más abundante en la región, aunque al año siguiente la creación de riqueza se resintió debido a la bajada de los precios récord que habían tenido las materias primas.

Una crisis económica que devino en descontento social

Inclusive antes del estallido de la pandemia de SARS-CoV-2, la crisis económica y política ya había llegado a América del Sur, deviniendo en una crisis de cariz social, con protestas en muchos países.

De hecho, el SARS-CoV-2 no ha hecho sino aumentar la pobreza y la desigualdad, de manera que todo lo que se había avanzado en un lustro, se ha deshecho, llevando a muchos países a la casilla de salida.

Después de una buena temporada de crecimiento económico y prosperidad, las expectativas que tenía una buena parte de los ciudadanos de los países de América del Sur, sobre todo esas amplias capas de la población que habían llegado a la clase media, ven como se quedan en «agua de borrajas».

La prosperidad también permitió que el número de personas que en esos países del Sur que pudieron cursar estudios universitarios aumentó, lo que hizo acariciar la idea a muchos países que en pocos años lograrían el nivel de desarrollo que tenemos en España o Portugal.

Brasil como paradigma de crecimiento

Sobre todo, en los años en los cuales las materias primas estaban en precios récord y gobernó el Partido de los Trabajadores de Lula da Silva.

Con la riqueza que atesora el subsuelo del país, el PT pudo financiar programas que hicieron salir a amplias capas de la población de la pobreza, se pudo crear un «paraguas» sanitario que cobijo a la mayor parte de la población y proporcionó educación.

Sin embargo, la suma del gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro, con una nueva crisis económica y sanitaria, ha hecho que muchos de esos programas de asistencia social se hayan eliminado.

La consecuencia es que en estos momentos en Brasil hay una «bomba social» muy difícil de desactivar, máxime ante la mala gestión de la pandemia de SARS-CoV-2 que está provocando miles de muertos.

A las puertas de un autogolpe de estado

El creciente descontento social, un atanor donde se mezclan desde causas económicas a políticas, pasando por las sociales, encamina al país a la posibilidad de un «golpe de timón» por parte de las fuerzas más retrógradas del Brasil.

Entra dentro de lo posible que las Fuerzas Armadas brasileñas no fuesen reticentes a propiciar algún tipo de situación que pasase por aumentar las capacidades autocráticas, y ya tiene muchas, del gobierno de Jair Bolsonaro.

Esta especial sensibilidad política de las Fuerzas Armada brasileñas se ha demostrado con la presencia de generales del ejército, concretamente del general Eduardo Pazuello, ministro de Salud, en un mitin político con el propio Bolsonaro.

Con ello se rompe la neutralidad política a la que se ve obligado todo militar brasileño, y a ciertos sectores el movimiento les recuerda a las maniobras de oficiales militares que propiciaron la dictadura militar que vivió Brasil entre los años 1965 y 1985.

Un movimiento político militarizado

A la sazón, la principal base electoral de Jair Bolsonaro está formada por uniformados, tanto militares como policías, a los cuales la administración conservadora ha aumentado los privilegios que ya tenían.

Por otro lado, Bolsonaro ha utilizado una de las recetas clásicas de la ultraderecha para hacer frente a la pobreza y a la delincuencia que le sigue: armar a la población, y no intentar hacer disminuir esa delincuencia con programas sociales que hagan subir el nivel de vida de amplias capas de la población.

Siguiendo la senda de Donald Trump

En las elecciones generales que se producirán el próximo año, y ante la más que posible vuelta al poder del PT con Lula da Silva como candidato, Jair Bolsonaro ha comenzado a poner en solfa esos posibles resultados electorales.

La primera duda que ha hecho pública Bolsonaro es sobre la legitimidad del voto electrónico, un tipo de voto, el de la urna electrónica, que se comenzó a utilizar en Brasil en la década de los años noventa del pasado siglo.

Se trata de un trasunto con las que Donald Trump «calentó» la campaña electoral que finalmente lo descabalgo de la presidencia de Estados Unidos y permitió el gobierno de una nueva administración Demócrata.

Esperemos que, en caso de perder las elecciones brasileñas, a Jair Bolsonaro no se le ocurra la peregrina idea que tuvo Donald Trump de enviar a masas enfervorecidas a asaltar la sede del poder legislativo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Danelle Bailey / EL MUNDO / Manitou Group / Young Shanahan / Niki Needham / André Gustavo Stumpf / Blink O’Fanaye

Irán, nada nuevo bajo el sol

Se celebran en Irán elecciones para designar, por un periodo de ocho años, al nuevo presidente de la República Islámica de Irán, un puesto crucial debido a que, con el futurible deceso del líder supremo, el presidente podría decantar al fiel de la balanza hacia un candidato conservador

En la teocracia iraní, casi 60 millones de electores están llamados a las urnas, aunque se espera que la abstención sea la opción mayoritaria de los potenciales votantes, que utilizarán su no participación en los comicios como una suerte de voto de castigo.

Aunque no se espera unos resultados «a la búlgara», los candidatos más moderados han sido expurgados por la comisión electoral, y solo siguen en liza los políticos de las opciones más conservadoras.

La supremacía de la opción conservadora es más que evidente, ya que 3 de cada 4 candidatos pertenecen a los sectores más inmovilistas del Régimen: nada nuevo bajo el sol.

A las 19:00 solo había votado menos del 25% del censo electoral, con la mayoría de la ciudadanía que tiene la certidumbre de que los resultados no van a hacer variar el rumbo del régimen teocrático que dirige el líder supremo, el ayatola Alí Jamenei.

Lograr votos al precio que sea

Tal es la convicción de los ayatolas de que una buena parte de electorado se quedará en su casa que los colegios electorales estarán abiertos hasta medianoche.

Muchos expertos en demoscopia dudan siquiera que vaya a votar ni el 40% del censo electoral, con un electorado desencantado y que sabe a bien seguro que su voto no va a hacer variar el ritmo de colisión con Estados Unidos y el resto de las potencias occidentales.

Inclusive es posible que la baja participación sea histórica, y sea incluso menor que en la que se produjo en el año 1979, cuando un movimiento popular dirigido por el Ayatola Jomeini derrocó a Mohammad Reza Pahlaví​​​.

Lo que sí parece claro es que, de nuevo, será el electorado urbano el que se quedará en su casa, sumándose nuevamente al bando de la abstención y escenificando su cansancio con el Régimen.

Las ridículas cifras de papeletas electorales emitidas provienen de que el iraní medio tiene pocas esperanzadas de que su voto sirva para mover los inamovibles cimientos de la que los conservadores llaman Revolución Islámica.

Del Búnker

Los dos principales candidatos electorales en liza pertenecen ambos al ala más conservadora de la teocracia que lleva gobernando Irán desde que en 1979 triunfó la revolución.

El político que tiene más posibilidades de lograr la elección del presidente es Ebrahim Raisí, un ultraconservador que dirige, con puño de hierro, el Poder Judicial, que se enfrenta a un moderado, Abdolnaser Hemmatí, con pocas posibilidades.

Hemmatí se ha desempeñado desde hace años como gobernador del Banco Central de Irán, y no se ve favorecido en las encuestas por el desastroso estado de la economía iraní, que se ha hundido por la pandemia de SARS-CoV-2.

El único resquicio que les queda a los candidatos moderados es que Raisí no alcance el 50% de los votos, lo que precipitaría una segunda vuelta en la cual Hemmatí y Rasí serían las únicas opciones electorales.

También elecciones municipales

Además de las elecciones para decidir quién dirigirá la máxima magistratura en Irán, las elecciones también sirven para dirimir quién gobernara en los ayuntamientos y municipios.

La logística para desarrollar las elecciones no es precisamente sencilla, ya que Irán tiene una superficie de 1.648 millones de kilómetros cuadrados, y en muchos de ellos el Estado es prácticamente inexistente.

El contingente humano necesario para desarrollar los comicios, entre funcionarios y fuerzas de seguridad, llega a 1,5 millones de personas, aunque los mecanismos, después de decenas de elecciones, están bien engrasados.

El primero en votar fue el líder supremo, Ayatola Alí Jameneí, que votó en la mezquita anexa a su residencia en Yamarán, en el norte de Teherán, la capital; con posterioridad, a lo largo y ancho del país, votaron el resto de los candidatos, por orden de prelatura.

Unos electores desencantados

El iraní medio acude a estos comicios desencantado y pensando que su voto no va a servir para cambiar nada, dado el control que del Estado tiene los clérigos más conservadores.

A esos malos presagios políticos se une una economía en crisis, inclusive antes de la pandemia de SARS-CoV-2, y que el covid-19 no ha hecho sino empeorar en sus principales indicadores.

Irán lleva años sometida a un embargo económico por parte de Estados Unidos, después de que en el 2018 se levantase de las conversaciones nucleares que mantenía con las diversas administraciones norteamericanas.

Un sistema político híbrido

Denominado por la nomenclatura del Régimen como «democracia religiosa», en la misma existe un doble nivel de nombramientos políticos.

Por un lado, están los políticos elegidos por sufragio universal, a los que se unen, siempre con más poder, los elegidos por el propio Régimen.

Por ello desde el nacimiento de la República Islámica en el año 1979, los sectores más inmovilistas y conservadores de Irán son los que han tenido el poder efectivo y real.

Un poder que provocó una guerra con Irak que duró ocho años, y posteriormente una suerte de «guerra fría» con Estados Unidos y con su aliado en la zona, Israel.

El presidente, con unas atribuciones parecidas a las de un primer ministro de un país occidental, está subordinado al líder supremo, que es en quien reside el poder espiritual y político de la República Islámica de Irán.

La presidencia, esencial para elegir al próximo líder supremo

Estas elecciones a la presidencia son cruciales, debido a que la provecta edad de líder supremo, que cuenta con 85 años, hace pensar que podría fallecer en los próximos ocho años, tiempo de ejercicio de la presidencia.

Para la elección de un nuevo líder supremo se cuenta con el Consejo de Liderazgo, del que forman parte del presidente, el cabeza visible del Poder Judicial y un clérigo, y en esa elección, de ser designado un conservador en la presidencia, podría dejar todo «atado y bien atado» para los próximos años.

Fuente – EL PAÍS / Irán en Wikipedia

Imagen – Bert Concepts / Nomaan Ahgharian / Rafael Robles / Ninara / Hamed Saber / Imán

Vacunas para los países en vías de desarrollo

La última reunión de los siete países más industrializados del mundo, denominados como G-7, ha culminado con el compromiso de ayudar, en la medida de lo posible, a que los países en vías de desarrollo y subdesarrollados puedan vacunar contra el SARS-CoV-2 a la mayor parte de su población

Con las actuales tasas de vacunación y las perspectivas de vacunación en los países desarrollados se puede afirmar que la pandemia de SARS-CoV-2 está en vías de solución.

Sin embargo, no sucede lo mismo en los países en vías de desarrollo ya que además de haberles llegado todavía pocas vacunas, las condiciones en que deben de ser almacenadas las mismas, presenta problemas.

Solo se podrá hablar de que se ha derrotado a la pandemia cuando más del 70% de la población mundial se encuentre vacunada, y para ello los países desarrollados deben donar masivamente vacunas.

El G-7 promete vacunas

En la reciente reunión del G-7 (los siete países más industrializados del mundo) que se ha celebrado en Reino Unido ha prometido, a los países en vías de desarrollo, donarles 1.000 millones de vacunas antes del 2022.

El encargado de anunciar la medida ha sido el anfitrión de la reunión, que no es otro que Boris Johnson, el premier británico que ha explicado el proyecto del G-7 en una rueda de prensa donde también ha tocado otros temas.

El método para la donación será tanto el mecanismo COVAX como la cesión de vacunas contra el SARS-CoV-2 de modo directo de cada uno de los países que forman parte del club de los más industrializados del Globo.

No dejar a nadie atrás

La donación de las vacunas para luchar contra el SARS-CoV-2 tiene como objetivo que todos los países del mundo puedan salir a la vez de la pandemia.

Por otro lado, dejar amplias zonas del Globo sin vacunación implica que en esas zonas se puedan seguir gestando nuevas variantes del virus, alguna de las cuales podría convertir a las vacunas en inoperantes.

Sin embargo, llegar a poder enviar las vacunas que la OMS considera necesarios para la inmunización total de los países en vías de desarrollo y subdesarrollados se puede convertir en una empresa mayúscula.

La Organización Mundial de la Salud considera que serían necesarias 11.000 millones de dosis para conseguir inmunizar a toda la población mundial, en un contexto en el cual los fabricantes de inmunización para el SARS-CoV-2 no está pudiendo fabricar las dosis prometidas.

Liberalización de las vacunas

Sería una de las soluciones para que fabricantes de vacunas de los cinco continentes pusiesen a funcionar toda la potencia de fabricación de vacunas.

Este planteamiento no prevé dejar sin los derechos de explotación a los laboratorios farmacéuticos que han desarrollado las vacunas, sino que se trataría de una liberación de patentes parcial.

Una vez domeñada la pandemia, sería el momento de volver a hacer vigentes los derechos de propiedad intelectual de las vacunas, de manera que los fabricantes pudiesen recuperar el dinero invertido en su desarrollo.

Ese camino aparece bloqueado después de que países como Reino Unido, Alemania se hayan negado a esa liberalización, a pesar de que uno de los principales partidarios de esa medida eran los Estados Unidos de América.

El premier británico, Boris Johnson ha aportado una solución alternativa: manteniendo los derechos de propiedad industrial de las vacunas, estas podrían empezar a ser fabricadas por una coalición de laboratorios de los cinco continentes.

Salida de la crisis y despegue económico

Es otro de los acuerdos a los que han llegado los primeros ministros de los siete países más industrializados del mundo.

Ese compromiso es ser los líderes de la esperada salida de la crisis, que en el contexto económico será imprimir un rápido y fuerte crecimiento económico que nos permita dejar atrás la crisis, tanto la sanitaria como la económica.

El compromiso es colaborar con todos aquellos países que tengan más problemas para volver a la senda del crecimiento económico, lo que pasa por aplicarse en diversos objetivos.

Para ello se debe potenciar la creación de empleo, inversión en infraestructuras, mejorar la inversión en I + D + i, apoyar a las personas y luchar contra la discriminación de cualquier tipo.

Reunión de sus equipos

A pesar de que este tipo de citas, tanto la del G-7 como la del G-20, suelen resumirse en una insulsa «foto de familia» donde aparecen retratados los líderes, el ritmo de trabajo de la convención ha sido frenético.

Los equipos de los primeros ministros de los siete países más industrializados del mundo han mantenido una incalculable cantidad de encuentros en los cuales han estudiado el detalle, y acordado, los puntos que estaban puestos sobre la mesa.

Al mismo tiempo, Joe Biden y su administración no podían haber tenido mejor escenario para teatralizar los nuevos aires que han llegado a la Casa Blanca.

Abandonando el aislacionismo que había imprimido Donald Trump, el país que gobernase Abraham Lincoln vuelve a mostrar su cara más unilateral, con una apertura al mundo y reforzando su presencia en los foros internacionales.

El país que gobiernan Joe Biden y Kamala Harris inicia una entusiasta participación en los foros internacionales, como es el caso del G-7, el G-20 o la reciente participación en la última cumbre de la OTAN.

En ese aspecto, la breve conversación entre Pedro Sánchez y Joe Biden ha traído como logro que el presidente español ha arrancado el compromiso que la próxima cumbre de la organización de defensa mutua se celebrará en Madrid.

Hacer frente a Pekín

Ha sido unos compromisos a los que se han llegado, y es hacer frente a una China que sigue expandiendo su influencia, hasta este momento bien es cierto que solo en el ámbito comercial.

Para mitigar uno de los proyectos estrella del país que gobierna Ji Xinping, la denominada Nueva Ruta de la Seda, el G-7 promueve un ambicioso plan de construcción de infraestructuras.

Dicho plan tendría un presupuesto de cuarenta billones de dólares, para la construcción de infraestructuras en los cinco continentes, construyendo desde línea de ferrocarril en África a infraestructuras de energía verde en Asia.

A pesar de la ofensiva contra China, los países del G-7 han decidido que ese tipo de políticas es compatible con no romper puentes con el país que una vez gobernó Mao Zedong.

Inclusive se plantea la cooperación con China en materias que afectan también a esa gran autocracia, como es el calentamiento global que amenaza con afectar a todos los países de mundo, en especial a los más industrializados.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – A. Cafel / Oregon National Guard / Direct Relief / Martino Gian / Bob Dass / U.S. Embassy Jerusalem / Jerry Huddleston

Europa reconoce su pasado colonial

Por fin Europa entona un mea culpa sobre su pasado colonial, destacando en esta revisión de su pasado colonial Alemania – paradójicamente uno de los países con mejor imperio – y Francia, con un Emmanuel Macron pidiendo escusas por la actuación francesa en Ruanda

La física ya ha aceptado hace muchos años que el aleteo de una mariposa en un lugar apartado puede provocar un tsunami en la otra parte del mundo.

Algo parecido ha provocado el movimiento Black Lives Matter que denuncia el racismo estructural de la sociedad norteamericana, que ha provocado que Europa comience a reconocer su pasado esclavista y racista.

Los dos primeros países europeos que han entonado el mea culpa han sido Alemania y Francia, lo que dice mucho del país que gobierna Ángela Merkel debido a que su imperio colonial es minúsculo si lo comparamos con el que tuvieron otros países europeos.

Colaboracionismo francés

Pero esta historia de asumir culpas comenzó en Europa cuando el Estado Frances y su presiente Jacques Chirac cuando reconocieron que fueron las fuerzas policiales francesas, y no el ejército alemán, el que envió a franceses de ascendencia judía a los campos de exterminio.

Corría el año 1995 y no fue hasta 16 años después cuándo el Estado francés volvió a pedir perdón por haber participado en el comercio de esclavos. Aquello no sucedió hasta la promulgación de la denominada Ley Taubira.

El nombre de la ley es el apellido de Christiane Taubira, que en 1999 presentó una iniciativa legislativa para que Francia reconociese que el Estado había perpetrado crímenes contra la humanidad por la trata de seres humanos hasta desde el siglo XV; hay que recordar que la esclavitud en Francia se mantuvo hasta 1848.

Alemania y el Holocausto

También a Alemania y a los alemanes les ha costado décadas admitir que no solo fueron los nazis los que provocaron el Holocausto, ya que, aunque fuese por inacción, la población alemana también participó en el mismo.

Fue a finales de los años setenta del pasado siglo cuando el canciller alemán Willy Brandt tuvo el gesto de arrodillarse ante el monumento de las víctimas de Gueto de Varsovia, aunque entonar el mea culpa por la trata de seres humanos ha tardado más en llegar.

Lo cual dice mucho de los alemanes y del gobierno alemán, debido a que, como ya hemos adelantado, el imperio colonial alemán fue minúsculo si lo comparamos con el que tuvieron otras potencias europeas.

Namibia y Ruanda

Parte del imperio colonial alemán, en el país africano los colonos y militares alemanes se embarcaron en el exterminio de los hereos y los namas, las dos principales etnias que habitaban el país entre 1904 y 1908.

Pero el gobierno germano no se ha quedado en el mero reconocimiento de culpa, sino que está dispuesto a pagar unas reparaciones de más de 1.000 millones de euros.

Otro país europeo que ha tenido responsabilidades en genocidios en África, y en tiempo reciente, ha sido Francia, que por primera vez reconoce su culpabilidad en el genocidio ruandés.

Allí, las dos etnias mayoritarias en ese país, los Hutus y los Tutsi, se enfrentaron de lo que resulto en matanzas sin tregua de la minoría tutsi, durante la presidencia de François Mitterrand.

Emmanuel Macron ha llegado a hablar incluso de “responsabilidad abrumadora” y crímenes contra la humanidad, y no solo de omisión en la represión de las matanzas, sino inclusive de colaboración en las mismas.

Implicaciones incluso en la actualidad

Si bien desde un punto de vista intelectual, los europeos hemos hecho autocrítica sobre todo por el eurocentrismo y el imperialismo que implicó, es la primera vez que estados europeos piden perdón por la trata de seres humanos y las masacres connaturales a la colonización.

Sin embargo, los países europeos todavía no han metabolizado, y han pasado siglos, de que Europa ya no es el centro del mundo, lo cual hace que las relaciones diplomáticas y económicas con las antiguas colonias pequen de una cierta miopía.

Eso está haciendo que otras potencias, es el caso de China, esté entrando con fuerza en lugares donde abundan los países en vías de desarrollo, como es el caso de la mayor parte de África.

Si Europa quiere proyectar su influencia en el mundo utilizando del softpower, antes debe necesariamente que resolver, y de una manera adecuada, las sombras y luces de su pasado colonial.

Black Lives Matter, el iniciador

Un movimiento nacido en Estados Unidos por el magma provocado por la violencia policial contra los afrodescendientes ha sido, paradójicamente, la chispa que ha provocado que Europa revise su pasado colonial.

El movimiento norteamericano ha permitido poner el foco sobre el racismo, muchas veces implícito, que todavía campa por Europa y que es deudor, precisamente, de ese pasado colonial en el África negra.

Tanto en Estados Unidos como en Europa, ha habido ataques contra la iconografía, muchas veces estatuas, de personajes que hicieron sus fortunas con los pingües beneficios que producía el tráfico de esclavos.

Quizás la principal diferencia entre ambos lados del Atlántico proviene del hecho de que en Europa se ha abierto un proceso de reparaciones con las que se pretende satisfacer a los descendientes de los colectivos masacrados.

Esclavitud y colonialismo, dos procesos conexos

Ambas situaciones son la cara y el envés de la misma moneda, ya que, en el caso de los Estados Unidos, al menos en aquellos Estados agrícolas, la producción recaía en las espaldas de los esclavos arrancados del África negra.

El colonialismo vino después, la mayor parte de él producido en Europa, paradójicamente cuando en esos mismos países la esclavitud había sido derogada.

La colonización tuvo un profundo sustrato racista, en el que imperaban las ideas de progreso y deshumanización de los habitantes de las colonias, donde se pensaba que con el colonialismo los principales beneficiados eran las colonias y sus habitantes.

El Congo, un epítome del colonialismo

Quizás la página más negra del colonialismo europeo la encontramos en el Congo, que recordemos que era la propiedad privada de Leopoldo II de Bélgica.

El monarca cometió todo tipo de sevicias contra ese territorio y sus habitantes, estando la explotación de las muchas materias primas – caucho, marfil, minas de oro y diamantes – en manos de concesionarias.

Entre 1880 y 1926 la población autóctona del Congo disminuyó hasta la mitad, debido al régimen predador y esclavista que había instituyeron los secuaces de Leopoldo II de Bélgica, que se lucró durante todos esos años de uno de los países con mayor riqueza de África.

Fuente – EL PAÍS / Congo Belga en Wikipedia

Imagen – Socialist Appeal / United States Holocaust Memorial Museum / Eivind Fjeld / Adam / Punk Toad / David Stanley / Francisco Anzola

Un Roman Protasevich torturado, confiesa al dictado

El disidente bielorruso Roman Protasevich, cabeza visible de Nexta, una agencia de noticias que informa de los disturbios en Bielorrusia, y que fue detenido hace semanas, ha aparecido en la televisión, con muestras de haber sido torturado, asumiendo todos los cargos que se han presentado contra él

Un reciente programa en la televisión estatal bielorrusa ha mostrado al periodista Roman Protasevich, con visibles signos de tortura, confesar que organizó los disturbios que se han producido estos últimos meses en Bielorrusia.

El nombre de Protasevich saltó a la palestra después de que el gobierno bielorruso obligase a una aeronave con destino a la capital de Lituania, bajo el pretexto de que las autoridades habían recibido un aviso de bomba, a tomar tierra en Minsk.

Todo se trató de un engaño para proceder a la detención de Roman Protasevich y de Sofía Sapega, su novia, a pesar de que en la pista de aterrizaje se hizo un simulacro, por parte de la policía bielorrusa, de pasar a los perros por la bodega de equipajes.

En horario de máxima audiencia

Un Protasevich venido abajo, lloroso, confuso y con marcas en las muñecas de las esposas, confesaba que había sido uno de los instigadores de las protestas que se están produciendo en Bielorrusia desde hace más de un año.

Sin embargo, tanto su familia, miembros de la oposición bielorrusa e importantes personalidades europeas consideran que se trata de una confesión dictada por las autoridades, y lo que es peor, forzada por la tortura.

Detenido desde el 23 de mayo

Desde ese día, y hasta su comparecencia en la televisión pública bielorrusa, Protasevich ha estado desaparecido, seguramente en un «chupadero» de los muchos que tienen los servicios de seguridad del país que gobierna Lukashenko.

En las imágenes el periodista bielorruso aparece sumamente fatigado y le cuesta articular su parlamento, inclusive con señales visibles de rozaduras de esposas en las muñecas.

Su aspecto y el discurso en el cual admite todas las acusaciones que sobre él pesan, hace pensar a sus allegados y a la oposición bielorrusa que la confesión se ha logrado mediante torturas.

El vídeo, de 90 minutos, y que ha sido emitido en horario de máxima audiencia ha sido el colofón de otros dos audiovisuales en los cuales Protasevich asegura que está colaborando con las autoridades.

Un duro opositor

Los órganos de seguridad de Bielorrusia, y en especial su policía política, que todavía se denomina KGB, a la usanza soviética, llevaba muchos meses detrás del disidente.

Protasevich era la cabeza visible de Nexta, un canal de Telegram donde el periodista reunía y publicaba vídeos de la revuelta y las concentraciones que en Kiev y en otras ciudades bielorrusas realiza la oposición.

En dicho canal de Telegram, Protasevich había comparado a Lukashenko, como el último dictador de Europa, la misma con la que le han tildado la Unión Europea y otros organismos internacionales.

Sin embargo, las tornas han cambiado, y en la última entrevista que ha concedido, seguramente obligada y después de haber sido torturado, se deshace en elogios hacia Aleksandr Grigórievich Lukashenko.

Todo tipo de acusaciones

Entre los bulos que el gobierno bielorruso ha lanzado contra Protasevich se encuentra la acusación de haber combatido, encuadrado en un batallón de una organización de extrema derecha, en Ucrania.

Dicho hecho se habría producido en 2014, y el régimen de Lukashenko lo ha amenazado en enviarlo a la región del Donbás para ponerlo en manos de las autoridades de las Repúblicas de Donetsk y Lugansk.

Sin embargo, los padres de Protasevich dan como seguro que su hijo ha realizado esas declaraciones a la televisión tras haber sido sometido a algún tipo de presión, y es posible que hasta torturas.

Otra de las presiones se podría haber producido con la detención de su novia, la ciudadana rusa Sofía Sapega, que volaba en el mismo vuelo que Protasevich y que también se encuentra detenida y por el momento desaparecida.

De hecho, la propia Sapega ha protagonizado otro vídeo en el cual acusa a Protasevich de ser el que dirige Nexta, el canal de Telegram que se hace eco de las movilizaciones que desarrolla la oposición.

Un clásico del KGB bielorruso

A la policía política bielorrusa le encantan los vídeos en los cuales los detenidos se acaban inculpando de las acusaciones que pesan sobre ellos.

Muchos de los detenidos en las movilizaciones de la oposición han sido obligados a protagonizar esos vídeos inculpatorios, y algunos, como es el caso Protasevich, han sido torturados para lograr la confesión.

Quizás de todos los vídeos filmados, el más destacado es el que protagonizó la Nobel de literatura Svetlana Tijanóvskaya, que el pasado verano participó en uno cuando estuvo detenida en las instalaciones del KGB en Minsk, la capital bielorrusa.

Tal es la presión que sufren los detenidos, que uno de ellos, Stiapan Latypau, cuando estaba siendo sometido a juicio, se apuñaló en el cuello con un bolígrafo.

Latypau llevaba encerrado en una celda de castigo 50 días, y en la misma se encontraba rodeado de presos comunes que colaboran con el régimen dando palizas a los opositores detenidos.

Al mismo tiempo, el KGB lo amenazaba, en caso de no confesarse autor de todas las acusaciones, de detener y hacer desaparecer a sus familiares más cercanos.

Inclusive con drogas

La hipótesis que maneja Stefan Putsila, uno de los fundadores del canal Nexta, es que Protasevich está siendo sometido a unas presiones difícilmente soportables.

Aislado, detenidos, seguramente sometido a torturas y puede que el KGB esté utilizando drogas para doblegar su voluntad y que se convierta en un pelele que confiese al dictado de los órganos de seguridad bielorrusas.

Mientras tanto las cancillerías occidentales, encabezadas por la alemana, dan poca verosimilitud a las declaraciones de Protasevich, e indican que las mismas se hayan producido por presiones e incluso torturas.

De hecho, Alemania ha presentado una queja formal por el espectáculo de las declaraciones de Protasevich a la televisión bielorrusa, calificándolas de indignas y de inverosímiles.

Reino Unido tampoco se ha quedado atrás, y ha solicitado que los responsables de la filmación rindan cuentas, y en el mismo sentido se ha manifestado el ministro de exteriores lituano Gabrielius Landsbergis, país donde residen Protasevich y Sapega.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Vaish / FS1 – Community TV Salzburg / Piotr Drabik / Michał Siergiejevicz / Stemoc / Konstantin Malanchev / Brandon Giesbretch

Un Netanyahu con las horas contadas

Todo parece indicar que Benjamín Netanyahu tiene las horas contadas como primer ministro, después de que los partidos Yesh Atid y Yamina vayan a formar gobierno teniendo detrás al resto de los diputados israelíes, excepción echa de los del Likud

Benjamín Netanyahu puede estar viviendo sus últimas horas como primer ministro de Israel, después de que los dos principales partidos de la oposición – los partidos Yesh Atid y Yamina – hayan firmado un acuerdo para formar gobierno.

De lo que se trataría es de formar un gobierno de unidad nacional, después de las tensiones que se han vivido tras el lanzamiento de cohetes por parte de Hamás y la Yihad Islámica contra territorio israelí.

Para ello, y con un parlamento balcanizado desde hace décadas, los líderes de dichos partidos, Yair Lapid y Naftalí Bennett, tendrán que llegar a algún tipo de acuerdo con los otros siete partidos políticos que también forman parte de la oposición.

Ahuyentar unas posibles nuevas elecciones

En declaraciones a la prensa, Bennett pone todas sus esperanzas en un gobierno de concentración para evitar unos nuevos comicios, habida cuenta que los dos partidos de derechas en la Knéset no tienen escaños suficientes para una mayoría.

A pesar de que Lapid y Bennett cuentan con un buen número de escaños, la excesiva fragmentación del parlamento hace que haya que hacer «encaje de bolillos» para poder lograr una mayoría clara.

Y eso pasa por tener que negociar con los dos partidos árabes que representan a la minoría de ciudadanos que siendo de ascendencia árabe son ciudadanos del Estado de Israel y que cuentan con un puñado de escaños.

En caso de querer formar gobierno, el reloj corre contra el mismo, ya que antes de las cero horas del próximo miércoles, esto es, mañana, ambas formaciones políticas tendrán que presentar un nuevo ejecutivo ante Reuven Rivlin, el presidente israelí.

Envolverse en la bandera

Netanyahu no ha tardado en salir a la palestra pública para valorar como una locura el gobierno de concentración que proponen los líderes de la derecha y del centro político israelíes.

Netanyahu está acosado por las investigaciones que pretenden demostrar sus prácticas corruptas y que necesita mantener la más alta magistratura del Estado de Israel para continuar aforado y que los juicios que tiene en lontananza sean ante el Tribunal Supremo.

Netanyahu ha centrado sus críticas en que con el nuevo gobierno peligra la seguridad nacional por no tener una idea clara los futuros gobernantes de cómo manejar la guerra en Cisjordania y Gaza.

Un pacto de difícil gestión

Inclusive en la posibilidad de que se pueda gestar un gobierno sustentado, además de los apoyos externos, entre Yamina y Yesh Atid, su día a día sería complicado.

Y ello porque ideológicamente y en sus políticas, ambos partidos pueden llegar a ser antagónicos, con un Yamina que representa al votante centrista y un Yesh Atid sumamente derechista.

Por ello el programa de gobierno no puede ser sino consensuado y eminentemente pragmático, centrado en la recuperación económica postpandemia y en mantener los territorios palestinos bajo control.

Parar las hostilidades puede ser complicado ya que la guerra que han mantenido las FDI con los terroristas palestinos ha sido la escalada bélica más cruenta que se recuerda desde la operación Margen Protector en el 2014.

Pasteleo

Los dos últimos días han sido frenéticos en contactos entre diversas formaciones políticas, con un Netanyahu empeñado en recuperar el favor de Yamina, sus aliados naturales.

El primer ministro también intentó convencer al partido Nueva Esperanza, formación de derechas que está liderada por el exministro Gideon Saar, llegándole a ofrecer una presidencia rotatoria.

Una oferta similar hizo Netanyahu al líder de Yamina, Naftalí Bennett, aunque las dos formaciones políticas rechazaron el ofrecimiento.

Encaje de bolillos

En encaje de ambos partidos políticos en un gobierno no va a ser fácil, y para allanar el camino, siendo Lapid el que ha recibido el encargo de la máxima magistratura del Estado de formar un gobierno.

Para empezar con buen píe, el cargo de primer ministro será para Bennett como manera de reseñar que su partido tiene en la Knéset el doble de escaños que Yamina.

De lo que se trata, sobre todo, es de superar el bloqueo que ha supuesto que se hayan celebrado cuatro procesos electorales en menos de dos años.

Las credenciales políticas están más que certificadas en el caso de Lapid, un radical laico que propugna que la solución del problema palestino se arreglará cuando se formen dos estados que puedan coexistir pacíficamente.

En el caso de Bennet su extracción proviene de la derecha religiosa y no ha tenido pábulo en defender la anexión al Estado de Israel de la mayor parte del territorio cisjordano.

Por ello y por otras políticas siempre ha sido un fiel aliado del Likud de Benjamín Netanyahu y de los partidos de la derecha religiosa israelí y tampoco le ha hecho ascos a votar junto a la extrema derecha.

Un antiguo aliado del Likud

Hasta hace pocos años, Yair Lapid había sido el fiel escudero de Netanyahu, ya que inclusive llego a encabezar la cartera de Finanzas entre el 2013 y 2015, hasta que decidió emanciparse, y acariciando con las manos el puesto de primer ministro.

De cualquier manera, para muñir la nueva coalición electoral, Lapid ha tenido que ceder, se supone que la primera parte del mandato, a Bennett el puesto de primer ministro.

Mientras tanto el líder de Yamina ocupará el puesto de ministro de asuntos exteriores, un puesto no menor en una zona en la cual la diplomacia es fundamental, no en vano Israel está rodeado de 300 millones de musulmanes.

Muñir el acuerdo de gobierno no ha sido fácil, ya que alrededor de Yamina y de Yesh Atid, existe una constelación de partidos necesarios para lograr una mayoría viable en el balcanizado parlamento israelí.

Esos pequeños pero vitales partidos son un Partido Laborista en sus horas más bajas, la izquierda pacifista israelí agrupada en torno a Meretz, y los dos partidos que representan a la minoría árabe con nacionalidad israelí, agrupados en la Lista Conjunta y en Maan.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – U.S. Embassy Jerusalem / Heinrich-Böll-Stiftung / U.S. Secretary of Defense / Joe Goldberg / Beny Shlevich / Geagea